Cistitis o prostatitis en el varón joven: claves para el diagnóstico y tratamiento en Atención Primaria

Diferenciar cistitis de prostatitis en el varón joven es clave para elegir correctamente el antibiótico y evitar recaídas en Atención Primaria. Incluye autoevaluacion competencial al final del artículo.


Índice

  1. Introducción
  2. Marco clínico: por qué en el varón joven debemos pensar en la próstata
  3. Epidemiología y microbiología de la ITU en el varón joven
  4. Evaluación clínica inicial en Atención Primaria
  5. Cistitis vs prostatitis: claves para diferenciarlas
  6. Pruebas complementarias: qué pedir y cómo interpretarlas
  7. Tratamiento antibiótico empírico: principios generales
  8. Tratamiento de la cistitis en varón joven
  9. Tratamiento de la prostatitis bacteriana aguda
  10. Resistencias antibióticas en España
  11. Situaciones especiales y errores frecuentes
  12. Seguimiento y criterios de derivación
  13. Casos clínicos ilustrativos
  14. Mensajes clave para la consulta
  15. Evaluación competencial- Cistitis o prostatitis en el varón joven
  16. Bibliografía recomendada

1. Introducción

En el varón joven con síntomas urinarios, la primera decisión clínica relevante no es confirmar que existe una infección, sino distinguir si se trata de una cistitis o de una prostatitis. Esta distinción condiciona la elección del antibiótico, la duración del tratamiento y el riesgo de recaída.

La infección del tracto urinario en el varón joven representa un escenario clínico menos frecuente que en la mujer, pero claramente más complejo desde el punto de vista diagnóstico y terapéutico. En Atención Primaria continúa siendo una causa habitual de errores de enfoque, especialmente cuando se asume de forma automática que se trata de una cistitis no complicada.

A diferencia de la ITU femenina, donde la cistitis aislada es el diagnóstico predominante, en el varón joven la presencia de síntomas urinarios obliga siempre a plantear la posible afectación prostática, incluso cuando el cuadro clínico es aparentemente leve. La prostatitis bacteriana aguda puede presentarse de forma florida, con fiebre y afectación sistémica, pero también como un cuadro oligosintomático, fácilmente confundible con una cistitis aislada.

Este error diagnóstico no es trivial. Tratar una prostatitis como si fuera una cistitis implica con frecuencia:

  • elección de antibióticos con mala penetración prostática,
  • duraciones insuficientes de tratamiento,
  • mayor riesgo de fracaso terapéutico y recaídas,
  • y una presión innecesaria sobre las resistencias antibióticas.

En España, además, el manejo empírico debe adaptarse a una realidad microbiológica marcada por el incremento de resistencias a fluoroquinolonas y tasas variables de sensibilidad a otros antibióticos habituales. Elegir correctamente desde la primera visita no solo mejora la evolución clínica individual, sino que también contribuye a un uso prudente de antimicrobianos en el marco de los programas de optimización.

El objetivo de este artículo es ofrecer un enfoque práctico y clínicamente orientado para el médico de Atención Primaria que permita diferenciar con seguridad cistitis y prostatitis en el varón joven, seleccionar el antibiótico adecuado y establecer un seguimiento correcto.

Cistitis o prostatitis en el varón joven

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2. Marco clínico: por qué en el varón joven debemos pensar en la próstata

Una de las ideas más extendidas —y a la vez más confusas— en la práctica clínica es que toda ITU en el varón debe considerarse complicada. Aunque esta afirmación tiene una base fisiopatológica razonable, no siempre es útil ni operativa en Atención Primaria, y puede conducir tanto a sobreactuar como a infratratar.

Conviene, por tanto, diferenciar entre clasificación académica y clasificación práctica orientada a la toma de decisiones.

2.1. Por qué la ITU en el varón es diferente

A diferencia de la mujer, el varón presenta:

  • Una uretra más larga,
  • Menor colonización periuretral,
  • La presencia de la próstata, que actúa como posible reservorio bacteriano.

Por este motivo, la aparición de una ITU en un varón joven no suele ser casual y obliga a plantear:

  • Afectación prostática,
  • Alteraciones funcionales transitorias,
  • Prácticas sexuales de riesgo,
  • Anomalías urológicas estructurales (menos frecuentemente en este grupo etario).

Desde un punto de vista fisiopatológico, la próstata marca la diferencia: si está afectada, el manejo antibiótico cambia de forma sustancial.

2.2. Clasificación clásica vs enfoque práctico en AP

Las guías suelen agrupar la ITU masculina dentro del concepto de ITU complicada. Sin embargo, en la consulta diaria resulta más útil distinguir tres escenarios clínicos:

a) Cistitis aislada en varón joven

  • Síntomas urinarios bajos leves o moderados
  • Ausencia de fiebre y afectación sistémica
  • Sin dolor perineal ni hallazgos sugestivos en la exploración
  • Evolución rápida con tratamiento adecuado

👉 Poco frecuente, pero posible.

b) ITU con sospecha de afectación prostática

  • Síntomas urinarios + dolor perineal, suprapúbico o malestar general
  • Fiebre o febrícula
  • Tacto rectal doloroso (cuando se realiza)
  • Mala respuesta a tratamientos “cortos”

👉 Escenario más habitual y clínicamente relevante.

c) Prostatitis bacteriana aguda

  • Síndrome infeccioso claro
  • Dolor perineal intenso
  • Obstrucción miccional
  • Riesgo de complicaciones si se infratrata

👉 Diagnóstico que no debe pasarse por alto.

2.3. Por qué esta distinción importa

Confundir estos escenarios tiene consecuencias directas:

  • Tratar una prostatitis como cistitis implica:
    • Antibióticos con mala penetración prostática,
    • Duraciones insuficientes,
    • Mayor riesgo de recaída y cronificación.
  • Asumir que toda ITU requiere tratamientos largos y agresivos:
    • Aumenta efectos adversos,
    • Favorece resistencias,
    • Va en contra de los principios PROA.

El reto en Atención Primaria no es etiquetar, sino identificar correctamente cuándo existe afectación prostática clínicamente relevante.

2.4. Mensaje práctico para la consulta

En el varón joven con síntomas urinarios, la pregunta clave no es si es una cistitis, sino si existe afectación prostática. 

De la respuesta a esta pregunta dependerán:

  • El antibiótico elegido,
  • La duración del tratamiento,
  • La necesidad de seguimiento estrecho o derivación.

Este enfoque práctico será la base del desarrollo del artículo.

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3. Epidemiología y microbiología de la ITU en varón joven

La correcta elección del tratamiento antibiótico en la infección urinaria del varón joven depende, en gran medida, de conocer qué gérmenes son más probables y cómo se comportan en términos de resistencia en nuestro medio. Este punto es especialmente relevante en un contexto de incremento sostenido de resistencias y de uso prudente de antibióticos en Atención Primaria.

3.1. Frecuencia y perfil epidemiológico

La ITU en varón joven es relativamente infrecuente en comparación con la mujer, pero cuando aparece suele asociarse a:

  • Prácticas sexuales de riesgo,
  • Episodios previos de uretritis,
  • Instrumentación urológica reciente (poco frecuente en jóvenes),
  • Afectación prostática subyacente, incluso no evidente clínicamente en fases iniciales.

En series clínicas europeas y españolas, una proporción significativa de los varones jóvenes con ITU febril presentan datos de afectación prostática, aunque no siempre se etiqueten inicialmente como prostatitis.

3.2. Gérmenes más frecuentes

3.2.1. Enterobacterales

El grupo de bacterias más habitual es el de los Enterobacterales, destacando:

  • Escherichia coli
    • Responsable de más del 50–60 % de los casos.
    • Principal patógeno tanto en cistitis como en prostatitis.
  • Klebsiella spp., Proteus spp., Enterobacter spp.
    • Menos frecuentes, pero relevantes, sobre todo en cuadros más complejos o recidivantes.

En el varón joven sin instrumentación, estos patógenos siguen siendo los predominantes y deben guiar el tratamiento empírico inicial.

3.2.2. Patógenos relacionados con infecciones de transmisión sexual

En varones jóvenes sexualmente activos debe considerarse siempre la posibilidad de:

  • Chlamydia trachomatis
  • Neisseria gonorrhoeae

Estos patógenos pueden:

  • Simular una ITU,
  • Coexistir con una infección bacteriana urinaria,
  • Actuar como desencadenantes de prostatitis.

👉 Su sospecha se basa más en la anamnesis sexual y la clínica uretral que en el sedimento urinario clásico.

3.3. Sensibilidades antibióticas: situación en España

Este es uno de los puntos clave para la práctica clínica actual.

3.3.1. Fluoroquinolonas

  • Aumento progresivo de resistencias en E. coli en España.
  • En muchas áreas, las tasas superan el 20–25 %, lo que desaconseja su uso empírico indiscriminado.
  • Deben reservarse para:
    • Sospecha clara de prostatitis,
    • Ausencia de alternativas,
    • Tratamiento dirigido tras antibiograma.

3.3.2. Trimetoprim-sulfametoxazol

  • Resistencias variables según área geográfica.
  • Útil solo si la tasa local de resistencia es baja o si se dispone de cultivo previo sensible.
  • Buena penetración prostática, lo que lo convierte en una opción válida cuando es sensible.

3.3.3. Nitrofurantoína

  • Excelente actividad frente a E. coli vesical.
  • Nula penetración prostática.
  • Nunca debe utilizarse si existe sospecha de prostatitis, aunque la clínica sea leve.

3.3.4. Fosfomicina

  • Buena actividad frente a E. coli multirresistente en vejiga.
  • Penetración prostática limitada, aunque superior a la nitrofurantoína.
  • Su papel en prostatitis es muy restringido y no empírico.

3.4. Implicaciones prácticas para Atención Primaria

En el varón joven con ITU:

  • E. coli sigue siendo el principal patógeno, pero ya no es universalmente sensible.
  • El tratamiento empírico debe:
    • Evitar antibióticos con alta resistencia local,
    • Tener en cuenta la posible afectación prostática,
    • Basarse, siempre que sea posible, en urocultivo previo.

Elegir bien el antibiótico no es solo tratar al paciente actual, sino proteger la eficacia de los antibióticos para los siguientes.

Este enfoque será esencial para entender los apartados de tratamiento que se desarrollan más adelante.

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4. Evaluación clínica inicial en Atención Primaria

La evaluación clínica inicial del varón joven con síntomas urinarios es el punto crítico que condiciona todo el manejo posterior. Una anamnesis incompleta o una exploración mal orientada favorecen el sobrediagnóstico de cistitis y el infradiagnóstico de prostatitis, con las consecuencias terapéuticas ya comentadas.

El objetivo en Atención Primaria no es realizar un diagnóstico urológico exhaustivo, sino identificar con fiabilidad los signos de alarma y los datos que sugieren afectación prostática.

4.1. Anamnesis dirigida: qué preguntar (y por qué)

Más allá de la disuria o la polaquiuria, conviene estructurar la anamnesis en cuatro bloques:

a) Síntomas urinarios

  • Disuria
  • Urgencia y frecuencia miccional
  • Sensación de vaciado incompleto
  • Disminución del chorro o dificultad miccional

👉 Los síntomas obstructivos deben hacer pensar en inflamación prostática.

b) Síntomas generales

  • Fiebre o febrícula
  • Escalofríos
  • Malestar general, mialgias

👉 Su presencia aleja la cistitis aislada y obliga a descartar prostatitis o ITU febril.

c) Dolor

  • Dolor perineal
  • Dolor suprapúbico
  • Dolor en punta del pene
  • Dolor lumbar bajo (no típico de pielonefritis)

👉 El dolor perineal es uno de los síntomas más orientadores de prostatitis.

d) Contexto clínico

  • Episodios previos de ITU o uretritis
  • Tratamientos antibióticos recientes
  • Actividad sexual reciente, nuevas parejas
  • Secreción uretral o síntomas compatibles con ITS

👉 Este bloque es clave para decidir pruebas complementarias y cobertura antibiótica.

4.2. Exploración física: lo imprescindible

La exploración debe ser breve, dirigida y no invasiva, pero nunca inexistente.

a) Exploración general

  • Constantes vitales (especialmente temperatura y frecuencia cardíaca)
  • Valoración del estado general

👉 Un paciente con mal estado general no tiene una cistitis simple.

b) Abdomen y región lumbar

  • Palpación suprapúbica (dolor, globo vesical)
  • Percusión de ángulos costovertebrales

👉 El dolor lumbar franco orienta más a pielonefritis, no a prostatitis.

c) Exploración genital

  • Inspección del meato uretral
  • Secreción uretral
  • Dolor testicular o epididimario

👉 Útil para descartar uretritis o epididimitis, que pueden coexistir.

4.3. Tacto rectal: cuándo sí y cuándo no

El tacto rectal sigue siendo una herramienta infravalorada y, a veces, evitada de forma injustificada, pero debe usarse con criterio.

Indicaciones razonables en AP:

  • Sospecha clínica de prostatitis
  • Fiebre sin foco claro
  • Dolor perineal significativo
  • Mala respuesta a tratamiento previo

Hallazgos sugestivos:

  • Próstata dolorosa, edematosa o muy sensible
  • Consistencia aumentada

⚠️ El tacto debe ser suave.
Nunca realizar masaje prostático en fase aguda por riesgo de bacteriemia.

4.4. Errores frecuentes en la evaluación inicial

  • Asumir cistitis por síntomas urinarios aislados
  • No preguntar por dolor perineal
  • Omitir constantes vitales
  • Evitar sistemáticamente el tacto rectal
  • Tratar sin urocultivo cuando existe fiebre o sospecha prostática

Estos errores explican muchos fracasos terapéuticos que reaparecen días después en la consulta.

4.5. Mensaje práctico

En el varón joven con síntomas urinarios, la clínica manda más que la tira reactiva.

Una anamnesis bien dirigida y una exploración sencilla permiten, en la mayoría de los casos, orientar correctamente el diagnóstico desde la primera visita.

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5. Cistitis vs prostatitis: claves para diferenciarlas en la consulta

En el varón joven, la frontera entre cistitis y prostatitis bacteriana aguda puede ser difusa. Sin embargo, existen datos clínicos y evolutivos que permiten diferenciarlas con bastante fiabilidad desde Atención Primaria, sin necesidad de pruebas complejas.

El error más frecuente no es no saber el diagnóstico exacto, sino infravalorar la posibilidad de afectación prostática y tratar como cistitis un cuadro que no lo es.

5.1. Tabla 1. Diferencias clínicas orientadoras cistitis vs prostatitis.

Característica Cistitis en varón joven Prostatitis bacteriana aguda
Inicio Agudo, síntomas leves-moderados Agudo o subagudo, más intenso
Fiebre Ausente Frecuente (no siempre elevada)
Síntomas generales No Malestar, mialgias, escalofríos
Dolor perineal / suprapúbico Raro Característico
Síntomas obstructivos No habituales Frecuentes (chorro débil, retención)
Tacto rectal Normal o no doloroso Próstata dolorosa y edematosa
Respuesta a tratamiento corto Buena Mala o incompleta

5.2. Señales de alarma que obligan a pensar en prostatitis

  • Fiebre, aunque sea moderada
  • Dolor perineal o suprapúbico
  • Síntomas obstructivos miccionales
  • Mal estado general
  • Falta de respuesta a un antibiótico adecuado en 48–72 horas
  • Antecedente reciente de ITU mal resuelta

👉 Ante cualquiera de estos datos, asumir cistitis aislada es arriesgado.

5.3. El concepto clave: “cistitis pura” es rara en el varón

En el varón joven:

  • La cistitis aislada existe,
  • Pero es mucho menos frecuente de lo que se diagnostica,
  • Suele cursar sin fiebre, sin dolor perineal y con buena respuesta rápida.

Cuando el cuadro no encaja claramente en este patrón, lo prudente es tratar como prostatitis, ajustando antibiótico y duración.

5.4. Error clínico clásico

“Le doy nitrofurantoína unos días y vemos.”

Este enfoque:

  • Puede aliviar parcialmente los síntomas,
  • No esteriliza la próstata,
  • Favorece recaídas,
  • Retrasa el tratamiento correcto.

La mejor estrategia es acertar desde el principio, no “probar”.

5.5. Mensaje práctico para la consulta

En el varón joven con ITU, si dudas entre cistitis y prostatitis, probablemente sea prostatitis.

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6. Pruebas complementarias: qué pedir y cómo interpretarlas

En la infección urinaria del varón joven, las pruebas complementarias deben utilizarse con un objetivo claro: confirmar infección bacteriana, orientar el patógeno y guiar correctamente el tratamiento antibiótico.

Tabla 2. Pruebas complementarias: qué pedir y cómo interpretarlas.

Prueba Cuándo solicitarla Qué aporta Limitaciones / Errores frecuentes
Tira reactiva de orina Primera valoración en consulta Leucocituria → apoya inflamación/infección
Nitritos positivos → sugieren enterobacterias
Nitritos negativos no excluyen ITU
Puede ser poco llamativa en prostatitis
No discrimina localización (vejiga vs próstata)
Sedimento urinario Cuando se dispone o hay dudas diagnósticas Piuria frecuente
Bacteriuria orientativa
Hematuria microscópica posible
No diferencia cistitis de prostatitis
Puede ser discreto en fases iniciales
Urocultivo En la mayoría de ITU en varón joven
Obligatorio si fiebre, sospecha prostática, recaída o fracaso previo
Confirma germen
Permite ajustar antibiótico
Reduce presión antibiótica innecesaria
No retrasar inicio de tratamiento si clínica clara
Error frecuente: no revisar el resultado
Pruebas de ITS
(Chlamydia, Gonococo)
Varón joven sexualmente activo
Secreción uretral o clínica sugestiva
Identifica uretritis o coinfección
Evita tratamiento inadecuado
No solicitar sistemáticamente sin indicación clínica
PSA No indicado en fase aguda Ninguna utilidad diagnóstica inmediata Se eleva de forma inespecífica en prostatitis
Puede generar alarma y pruebas innecesarias

Abreviaturas: ITS: infección de transmisión sexual; PSA: antígeno prostático específico.

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7. Tratamiento antibiótico empírico: principios generales

El tratamiento antibiótico empírico de la ITU en el varón joven debe basarse en principios distintos a los de la mujer, ya que el riesgo de afectación prostática condiciona tanto la elección del fármaco como la duración.

7.1. Tres preguntas clave

  1. ¿Existe sospecha clínica de afectación prostática?
  2. ¿Qué patógenos son más probables?
  3. ¿Cuál es la situación local de resistencias?

7.2. Penetración prostática

Un antibiótico eficaz en vejiga puede ser ineficaz en próstata, aunque el cultivo sea sensible.

7.3. Qué antibióticos evitar si hay sospecha prostática

  • Nitrofurantoína
  • Fosfomicina en pauta corta
  • Betalactámicos a dosis bajas

7.4. Duración

En varón, las pautas de 3–5 días rara vez son adecuadas. La duración debe adaptarse al órgano afectado.

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8. Tratamiento de la cistitis en varón joven

La cistitis aislada en el varón joven es un diagnóstico de exclusión. Si hay dudas con prostatitis, debe manejarse como tal.

En España, el enfoque PROA prioriza:

  • Nitrofurantoína en cistitis vesical pura
  • Cotrimoxazol si es sensible
  • Evitar quinolonas si no están claramente indicadas

La duración habitual es de 7 días, con seguimiento estrecho.

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9. Tratamiento de la prostatitis bacteriana aguda

La prostatitis bacteriana aguda (PBA) es una infección potencialmente grave y, en el varón joven, puede presentarse desde formas floridas hasta cuadros que se confunden con “cistitis rebelde”. El tratamiento correcto exige tres pilares: sospecha clínica, antibiótico con penetración prostática y duración suficiente.

9.1. Qué NO hacer (errores de alto impacto)

  • No usar nitrofurantoína: no alcanza niveles adecuados en próstata.
  • No pautas cortas tipo cistitis: aumentan recaídas y cronificación.
  • No masaje prostático: no aporta beneficio y puede aumentar riesgo de bacteriemia.
  • No retrasar el urocultivo si es posible.

9.2. Evaluación inicial y decisiones rápidas en Atención Primaria

Antes del antibiótico (siempre que sea posible):

  • Urocultivo.
  • Considerar hemocultivos si fiebre alta o mal estado general.
  • Pruebas de ITS si hay sospecha clínica.

Criterios orientativos de derivación/ingreso:

  • Sepsis o sospecha de sepsis.
  • Imposibilidad de tolerar vía oral.
  • Dolor intenso o retención urinaria.
  • Inmunosupresión o comorbilidad relevante.

9.3. Elección del antibiótico: concepto clave

El antibiótico debe cubrir principalmente gramnegativos y alcanzar concentraciones adecuadas en próstata. La elección empírica debe tener en cuenta las resistencias locales.

9.4. Tratamiento empírico ambulatorio (PBA no grave)

  • Ciprofloxacino 500 mg cada 12 h o
  • Levofloxacino 500 mg cada 24 h
  • Trimetoprim-sulfametoxazol si es sensible o alternativa válida.

9.5. Tratamiento hospitalario

Indicado en pacientes graves o con alto riesgo de resistencia. El esquema se individualiza y suele iniciarse por vía intravenosa.

9.6. Ajuste por antibiograma

Cuando el cultivo lo permita, debe realizarse desescalada y paso a vía oral con antibiótico eficaz en próstata.

9.7. Duración del tratamiento

Duración mínima de 14 días, prolongando hasta 4 semanas si persisten síntomas.

9.8. Complicaciones

  • Retención urinaria.
  • Absceso prostático.
  • Evolución a prostatitis crónica.

9.9. Seguimiento

Revisión clínica a las 48–72 horas y ajuste según evolución y resultados microbiológicos.

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10. Resistencias antibióticas en España: implicaciones prácticas

La elección empírica del antibiótico en la ITU del varón joven debe adaptarse a la realidad de resistencias en España, para evitar fracasos terapéuticos y consumo innecesario de antibióticos de amplio espectro. No existe ya un “antibiótico universal de primera elección” válido para todos. El urocultivo es clave en varón y cada vez más decisiones deben individualizarse según riesgo de BLEE.

10.1. Escherichia coli: frecuencia y resistencia

  • Resistencia a fluoroquinolonas frecuentemente >20–25 %.
  • Resistencia variable a trimetoprim-sulfametoxazol.
  • Buena sensibilidad mantenida a nitrofurantoína en vejiga.

10.2. Fluoroquinolonas

Buena penetración prostática. En cistitis vesical solo considerar si no hay alternativas adecuadas y según perfil local de sensibilidad. Usar con criterio PROA. 

10.3. Trimetoprim-sulfametoxazol

Alternativa válida si el germen es sensible y la resistencia local es baja.

10.4. Nitrofurantoína

Útil en cistitis vesical pura, ineficaz en prostatitis.

10.5. Fosfomicina

Papel limitado en varón. No debe utilizarse empíricamente en sospecha de prostatitis.

10.6. Betalactámicos

Opción de respaldo, no ideal para tratamiento empírico de prostatitis.

10.7. Uso correcto del urocultivo

Permite ajustar tratamiento, reducir espectro y duración innecesaria.

10.8. Mensajes PROA

Tratar bien hoy es la mejor forma de conservar antibióticos eficaces mañana.

10.9. Tabla 3. Resumen uso de antibióticos en la ITU del varón joven según localización

Antibiótico Cistitis vesical Prostatitis bacteriana Comentario clínico práctico
Amoxicilina–clavulánico ⚠️ Uso limitado. El urocultivo es clave en varón. ❌ No recomendado Penetración prostática pobre. Puede enmascarar prostatitis y favorecer recaídas.
Cefalosporinas orales (cefuroxima, cefixima, cefpodoxima) ⚠️ Uso limitado. El urocultivo es clave en varón. ❌ No recomendado Problema similar a amoxi-clav. No adecuadas si hay duda de afectación prostática.
Nitrofurantoína ✔️ Sí. Si es claramente vesical y sin sospecha prostática. ❌ No Solo alcanza concentraciones en vejiga. Inútil en próstata.
Fosfomicina ⚠️ Situaciones muy concretas ❌ No No empírica en varón. No adecuada para prostatitis.
Fluoroquinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino) ⚠️No primera línea ✔️ Sí Buena penetración prostática. Usar con criterio PROA por resistencias.
Trimetoprim–sulfametoxazol ✔️ Sí sensibilidad confirmada. ✔️Sí sensibilidad confirmada. Alternativa válida si sensibilidad confirmada.

Abreviaturas: PROA: Programas de Optimización de Uso de Antibióticos.

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11. Situaciones especiales y errores frecuentes

La mayoría de los problemas en el manejo de la ITU del varón joven se deben a situaciones clínicas ambiguas o a decisiones aparentemente prudentes que acaban siendo contraproducentes.

Tabla 4. Resumen de situaciones especiales y errores frecuentes

Situación clínica Qué suele ocurrir Riesgo asociado Enfoque correcto en AP
Cistitis que no mejora en 48–72 h Se asume fracaso leve o “resistencia aislada” Prostatitis no reconocida Reevaluar clínica, descartar afectación prostática y ajustar antibiótico/duración
Recaída precoz tras tratamiento corto Se repite el mismo antibiótico o pauta Cronificación y persistencia bacteriana Considerar prostatitis infratratada y pautar antibiótico con penetración prostática adecuada
ITS simulando ITU Tratamiento como ITU sin explorar contexto sexual Persistencia de síntomas y transmisión Realizar anamnesis sexual dirigida y pruebas específicas si procede
Uso inapropiado de nitrofurantoína Mejoría parcial inicial No erradica infección prostática Evitarla si existe mínima sospecha de prostatitis
No revisar el urocultivo Se mantiene tratamiento empírico Fracaso terapéutico o uso innecesario de amplio espectro Revisar siempre resultado y desescalar si es posible
Suspender antibiótico por mejoría clínica El paciente mejora en pocos días Recaída o evolución a prostatitis crónica Completar duración indicada según localización
Sobreactuar ante cualquier ITU masculina Pautas excesivamente largas o agresivas Efectos adversos y presión selectiva antibiótica Diferenciar correctamente cistitis pura de prostatitis

Abreviaturas: AP: Atención Primaria; ITS: infección de transmisión sexual.

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12. Seguimiento y criterios de derivación

El seguimiento estructurado es parte esencial del manejo de la ITU en el varón joven.

Tabla 5. Resumen de seguimiento y criterios de derivación en AP. 

Momento / Situación Qué debe hacerse Objetivo clínico Decisión práctica en AP
Reevaluación a las 48–72 horas Valorar evolución clínica y tolerancia al tratamiento Detectar fracaso precoz o progresión Si no hay mejoría clara, reconsiderar diagnóstico y ajustar antibiótico
Revisión del urocultivo Comprobar germen y antibiograma Ajustar tratamiento y reducir espectro Desescalar si es posible o cambiar si existe resistencia
Síntomas persistentes tras completar tratamiento Reevaluar clínica y repetir urocultivo si procede Descartar prostatitis persistente o absceso Considerar derivación a Urología
Recaída precoz Repetición de síntomas en días-semanas Identificar prostatitis infratratada Pautar tratamiento con penetración prostática adecuada y duración suficiente
Signos de alarma Fiebre persistente
Dolor perineal intenso
Retención urinaria
Empeoramiento del estado general
Detectar complicaciones Valorar derivación urgente
Criterios de derivación a Urología Mala evolución
Sospecha de absceso prostático
Recurrencias frecuentes
Prostatitis crónica
Estudio especializado Derivación programada
Derivación urgente / ingreso Sepsis
Inestabilidad hemodinámica
Intolerancia a vía oral
Evitar complicaciones graves Remisión urgente a hospital

Abreviaturas: AP: Atención Primaria.


Mensaje práctico: El seguimiento no es un añadido, es parte del tratamiento.

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13. Casos clínicos ilustrativos

Los siguientes casos reflejan situaciones habituales en la consulta de Atención Primaria y permiten integrar los conceptos desarrollados a lo largo del artículo.

13.1. Caso 1 — “Cistitis” que no lo era

Varón de 29 años que consulta por disuria, polaquiuria y escozor miccional de 48 horas de evolución. Afebril en el momento de la consulta. No refiere dolor lumbar. En la anamnesis dirigida reconoce malestar general leve y sensación de presión perineal que no había considerado relevante.

La tira reactiva muestra leucocituria y nitritos positivos. Se pauta nitrofurantoína durante 5 días como cistitis.

A las 72 horas el paciente reconsulta por persistencia de síntomas, aparición de febrícula y empeoramiento del dolor perineal.

Análisis clínico: el cuadro inicial ya contenía datos sugestivos de afectación prostática. La ausencia de fiebre franca no excluye prostatitis.

Lección: la nitrofurantoína puede producir mejoría parcial de los síntomas urinarios, pero no trata la infección prostática.

13.2. Caso 2 — Prostatitis bacteriana aguda típica

Varón de 35 años que consulta por disuria intensa, fiebre de 38,5 °C, escalofríos y dolor perineal. Refiere chorro miccional débil desde el inicio del cuadro.

Exploración: malestar general, taquicardia, dolor suprapúbico leve. El tacto rectal, realizado de forma cuidadosa, muestra próstata muy dolorosa.

Se solicita urocultivo y se inicia tratamiento empírico con fluoroquinolona por vía oral, con seguimiento estrecho.

Evolución: mejoría clara en 48–72 horas. El cultivo confirma Escherichia coli sensible al antibiótico pautado. Se completa tratamiento durante 4 semanas.

Lección: el reconocimiento precoz de la prostatitis permite un tratamiento eficaz y evita complicaciones.

13.3. Caso 3 — Recaída precoz tras tratamiento corto

Varón de 41 años tratado una semana antes por ITU con fosfomicina en dosis única. Consulta por reaparición de disuria, dolor perineal y sensación febril.

El urocultivo muestra crecimiento del mismo germen.

Análisis clínico: tratamiento inicial insuficiente y antibiótico con penetración prostática limitada.

Lección: la recaída precoz tras una “cistitis” en varón debe considerarse prostatitis infratratada hasta demostrar lo contrario.

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14. Mensajes clave para la consulta

  • La ITU en el varón joven es infrecuente, pero rara vez trivial.
  • La cistitis aislada existe, pero es mucho menos frecuente de lo que se diagnostica.
  • La presencia de fiebre, dolor perineal o síntomas obstructivos orienta a prostatitis.
  • Si hay dudas razonables entre cistitis y prostatitis, es más seguro tratar como prostatitis.
  • Nitrofurantoína y fosfomicina no son antibióticos adecuados si se sospecha afectación prostática.
  • Las pautas cortas en el varón aumentan el riesgo de recaídas.
  • El urocultivo es una herramienta clave para ajustar tratamiento y reducir resistencias.
  • Revisar el resultado del cultivo forma parte del tratamiento.
  • El seguimiento a las 48–72 horas permite detectar fracasos precoces.
  • Tratar bien desde el inicio evita cronificación y consumo innecesario de antibióticos.

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15. Autoevaluación competencial — Cistitis o prostatitis en el varón joven

El objetivo no es examinar, sino favorecer la reflexión clínica y detectar áreas de mejora en el tema que se aborda en el artículo.

Instrucciones: completa los tres bloques. En los bloques 1 y 2 selecciona una única respuesta por pregunta y pulsa Corregir. En el bloque 3 realiza tu autoevaluación personal.

Bloque 1 — Conocimientos (10 preguntas)

1. En el varón joven con síntomas urinarios, la decisión clínica más relevante es:

La afectación prostática condiciona antibiótico, duración y riesgo de recaída.

2. ¿Qué dato orienta más a prostatitis bacteriana aguda?

Dolor perineal y clínica obstructiva sugieren afectación prostática.

3. ¿Qué antibiótico no es adecuado si se sospecha prostatitis?

Nitrofurantoína no alcanza concentraciones terapéuticas en la próstata.

4. Duración habitual del tratamiento en prostatitis bacteriana aguda no grave:

El tratamiento prolongado reduce recaídas y cronificación.

5. En el varón joven con sospecha de ITU, el urocultivo:

Permite confirmar etiología y ajustar el antibiótico según sensibilidad.

6. Amoxicilina-clavulánico en sospecha de prostatitis:

Tiene penetración prostática limitada y mayor riesgo de fracaso clínico.

7. Si existe duda razonable entre cistitis y prostatitis:

El infratratamiento favorece recaídas y cronificación.

8. Revisión ideal tras iniciar tratamiento ambulatorio en sospecha de prostatitis:

Permite detectar fracaso precoz o empeoramiento clínico.

9. Complicación frecuente de prostatitis infratratada:

Duración insuficiente favorece persistencia bacteriana y recurrencias.

10. Duración mínima habitual en cistitis clara en varón joven:

En el varón suele requerirse pauta más prolongada que en la mujer.


Bloque 2 — Habilidades clínicas (3 microcasos razonados)

Microcaso 1. Varón de 27 años con disuria y polaquiuria de 48 h. Afebril. Refiere presión/dolor perineal y chorro algo débil. Tira: leucocitos +, nitritos +. ¿Conducta más adecuada en AP?

Dolor perineal y síntomas obstructivos obligan a pensar en afectación prostática; si hay duda razonable, es más seguro tratar como prostatitis.

Microcaso 2. Varón de 35 años con fiebre 38,5 ºC, escalofríos, disuria intensa y dolor perineal. TA 112/70, FC 104, tolera VO. ¿Qué actuación inicial es más correcta?

El manejo correcto integra urocultivo y antibiótico con penetración prostática desde el inicio; la reevaluación precoz (48–72 h) es clave para detectar fracaso o gravedad.

Microcaso 3. Varón de 41 años tratado hace 7 días por “cistitis” con fosfomicina dosis única. Reconsulta por disuria recurrente y dolor perineal. ¿Interpretación más probable?

Recaída precoz en varón tras pauta corta sugiere afectación prostática o tratamiento insuficiente (fármaco/duración).

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Bloque 3 — Actitudes profesionales (Mini-CEX)

Puntúa cada ítem del 1 (nunca) al 5 (siempre).

Ítem 1
Nunca
2 3 4 5
Siempre
Valoro de forma sistemática si hay datos de prostatitis (fiebre, dolor perineal, síntomas obstructivos) en varones con síntomas urinarios.
Si existe duda razonable entre cistitis y prostatitis, elijo un antibiótico con penetración prostática y una duración adecuada.
Solicito urocultivo en la ITU del varón joven y reviso el resultado para ajustar tratamiento (desescalada/cambio si resistencia).
Programo reevaluación precoz (48–72 horas) tras iniciar tratamiento cuando hay sospecha de prostatitis o evolución incierta.
Integro principios PROA: evito antibióticos innecesarios, ajusto duración y registro la indicación y plan de seguimiento.

Interpretación: ≤15 refuerzo / 16–20 adecuado / >20 excelente.

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16. Bibliografía recomendada

  1. Grabe M, Bartoletti R, Johansen TEB, et al. EAU Guidelines on Urological Infections 2024. European Association of Urology. Disponible en: https://uroweb.org/guidelines/urological-infections
  2. Wagenlehner FME, Pilatz A, Bschleipfer T, Diemer T, Linn T, Meinhardt A, et al. Bacterial prostatitis. World J Urol. 2013;31(4):711–6. Disponible en: https://doi.org/10.1007/s00345-013-1055-x
  3. Langer AJ, Zuniga J, Trautner BW. Acute bacterial prostatitis in adults: initial management. UpToDate. Actualización 2025. Disponible en: https://www.uptodate.com/contents/acute-bacterial-prostatitis-in-adults-initial-management (necesita subscripcion)
  4. Trautner BW, Grigoryan L. Urinary tract infections in men. UpToDate. Actualización 2025. Disponible en: https://www.uptodate.com/contents/urinary-tract-infections-in-men
  5. Nicolle LE. Urinary tract infection. BMJ. 2019;364:l525. Disponible en: https://www.bmj.com/content/364/bmj.l525
  6. Ministerio de Sanidad. Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN). Gobierno de España. Disponible en: https://www.resistenciaantibioticos.es/sites/default/files/2025-05/Plan%20Nacional%20frente%20a%20la%20Resistencia%20a%20los%20Antibióticos%202025-2027%20%28Documento%20de%20trabajo%29.pdf
  7. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Programas de Optimización de Uso de Antibióticos (PROA). Disponible en: https://www.resistenciaantibioticos.es/es/lineas-de-accion/control/programas-de-optimizacion-de-uso-de-los-antibioticos-proa
  8. Kranz J, Bartoletti R, Bruyère F, Cai T, Geerlings S, Köves B, Schubert S, Pilatz A, Veeratterapillay R, Wagenlehner FME, Bausch K, Devlies W, Horváth J, Leitner L, Mantica G, Mezei T, Smith EJ, Bonkat G. European Association of Urology Guidelines on Urological Infections: Summary of the 2024 Guidelines. Eur Urol. 2024 Jul;86(1):27-41. doi: 10.1016/j.eururo.2024.03.035. Epub 2024 May 6. PMID: 38714379. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38714379/
  9. Lam JC, Lang R, Stokes W. How I manage bacterial prostatitis. Clin Microbiol Infect. 2023;29(1):32–37. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cmi.2022.05.035

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