Caídas recurrentes en el adulto mayor: evaluación y prevención individualizada
Actualización: septiembre de 2026.
La actualización de la revisión Cochrane sobre prevención de caídas y la guía NICE NG249 refuerzan un cambio de enfoque especialmente útil para Atención Primaria: evaluar ampliamente, pero intervenir de forma selectiva.
La prevención no consiste en administrar a todos los pacientes un paquete idéntico de actuaciones. La evaluación debe identificar qué factores están presentes en cada persona —alteración de marcha y equilibrio, hipotensión ortostática, medicamentos, déficit visual, problemas del pie, fragilidad o riesgos domiciliarios, entre otros— y las intervenciones posteriores deben responder a esos hallazgos.
1. Resumen estructurado: qué debe hacer Atención Primaria ante las caídas recurrentes
Las caídas en una persona mayor no constituyen un diagnóstico. Son un síndrome clínico en el que pueden confluir alteraciones de la marcha y el equilibrio, debilidad muscular, fragilidad, enfermedades neurológicas o cardiovasculares, hipotensión ortostática, deterioro sensorial, medicamentos y factores ambientales.
La primera tarea en consulta no consiste en solicitar una batería extensa de pruebas, sino en reconstruir el episodio: qué estaba haciendo el paciente, si existieron pródromos, pérdida de conciencia, palpitaciones, vértigo, giro brusco, tropiezo, debilidad de las piernas o relación con la bipedestación.
En las personas que precisan una evaluación integral deben considerarse, según el contexto, marcha y equilibrio, fuerza muscular, presión arterial en decúbito y bipedestación, exploración cardiovascular y neurológica, medicación, cognición y estado de ánimo, dieta e hidratación, pérdida de peso, mareo o vértigo, visión, audición, pies y calzado, capacidad funcional, miedo a caer, continencia urinaria, enfermedades crónicas, fragilidad y riesgo de osteoporosis y fractura por fragilidad.
La evaluación del domicilio adquiere especial relevancia cuando las circunstancias de las caídas o la situación funcional hacen sospechar riesgos ambientales modificables.
2. Por qué una caída no debe atribuirse simplemente a la edad
Las caídas aumentan con el envejecimiento, pero considerarlas una consecuencia inevitable de la edad puede retrasar el diagnóstico de problemas potencialmente tratables. Una caída puede ser la primera manifestación de hipotensión ortostática, síncope, bradiarritmia, enfermedad neurológica, deterioro visual, efectos adversos farmacológicos o pérdida progresiva de fuerza y equilibrio.
En personas que viven en la comunidad, NICE 2025 recomienda una evaluación integral de caídas si durante el último año se ha producido una caída y concurre cualquiera de las siguientes circunstancias:
- fragilidad;
- lesión por la caída que haya precisado tratamiento médico o quirúrgico;
- pérdida de conciencia relacionada con la caída;
- incapacidad para levantarse de forma independiente después de caer;
- dos o más caídas durante el último año.
2.1. Una sola caída también puede requerir intervención
Una única caída no debe interpretarse automáticamente como un episodio sin importancia. Si el paciente no cumple los criterios anteriores para evaluación integral, debe valorarse su marcha y equilibrio.
Si existe alteración de la marcha o del equilibrio, debe ofrecerse un programa de ejercicio preventivo adaptado y considerar una evaluación de riesgos domiciliarios. Si no existen alteraciones y no concurren otros criterios de alto riesgo, puede ser suficiente proporcionar información preventiva, promover actividad física adecuada y mantener seguimiento clínico.
También importa lo ocurrido después de la caída. Permanecer durante un periodo prolongado en el suelo puede asociarse a deshidratación, hipotermia, rabdomiólisis, lesiones por presión y pérdida acelerada de autonomía.
3. Primera decisión: caída accidental, síncope o trastorno de la marcha
La frontera entre caída y síncope es especialmente problemática en personas mayores. El paciente puede presentar amnesia del episodio, no reconocer una pérdida transitoria de conciencia o describir como «tropiezo» un acontecimiento cardiovascular.
| Presentación | Datos orientativos | Qué debemos considerar |
|---|---|---|
| Caída accidental | Recuerda tropiezo, obstáculo, superficie irregular o movimiento desencadenante y conserva la conciencia. | No debe darse por concluida la valoración si existe recurrencia, fragilidad o alteración de marcha y equilibrio. |
| Síncope o presíncope | Pérdida de conciencia, visión oscura, sudoración, debilidad, palpitaciones o relación con bipedestación, micción, defecación o esfuerzo. | Hipotensión ortostática, síncope reflejo, arritmias y cardiopatía estructural. |
| Trastorno de marcha o equilibrio | Inestabilidad progresiva, dificultad en giros, pasos cortos, base amplia, bloqueo o necesidad de apoyos. | Fragilidad, sarcopenia, parkinsonismo, neuropatía, enfermedad cerebelosa o patología musculoesquelética. |
| Drop attack | Caída brusca sin pérdida evidente de conciencia. | Es una descripción, no un diagnóstico. Debe precisarse el mecanismo. |
| Evento neurológico | Déficit focal, alteración prolongada de conciencia, movimientos anormales o periodo poscrítico. | Valorar epilepsia, enfermedad cerebrovascular u otra causa neurológica según la presentación. |
4. Historia clínica: reconstruir la caída
La anamnesis debe intentar reconstruir los segundos anteriores al episodio, la caída y la recuperación posterior. Cuando sea posible, la información de un testigo puede ser decisiva.
| Pregunta | Qué información aporta |
|---|---|
| ¿Dónde y a qué hora ocurrió? | Iluminación, obstáculos, nocturia, relación con comidas o medicación. |
| ¿Qué estaba haciendo? | Levantarse, caminar, girar, subir escaleras, micción, defecación o ejercicio. |
| ¿Tuvo pródromos? | Mareo, visión borrosa, náuseas, sudoración, palpitaciones o dolor torácico orientan el diagnóstico. |
| ¿Existió sensación de giro? | Un vértigo rotatorio obliga a considerar una causa vestibular y, cuando proceda, una maniobra de Dix-Hallpike. |
| ¿Perdió el conocimiento? | Obliga a valorar el episodio como posible síncope hasta aclararlo. |
| ¿Recuerda haber golpeado el suelo? | La amnesia no demuestra síncope, pero aumenta la cautela diagnóstica. |
| ¿Pudo levantarse solo? | Informa sobre fuerza, reserva funcional y gravedad del episodio. |
| ¿Cuántas veces ha ocurrido? | La recurrencia modifica la intensidad de la evaluación. |
| ¿Tiene miedo a volver a caer? | Puede conducir a restricción de actividad, desacondicionamiento y mayor riesgo posterior. |
| ¿Ha perdido peso, apetito o fuerza? | Puede orientar hacia fragilidad, sarcopenia, malnutrición o enfermedad sistémica. |
| ¿Existe urgencia o incontinencia urinaria? | Puede favorecer desplazamientos precipitados, especialmente durante la noche. |
Conviene preguntar además por consumo de alcohol, hidratación, dolor, enfermedades crónicas, ayudas técnicas, cambios recientes de tratamiento, estado de ánimo y repercusión funcional.
5. Exploración dirigida: marcha, equilibrio, neurología, cardiovascular y vértigo
La exploración debe responder a hipótesis clínicas concretas. No existe una única prueba capaz de explicar o predecir las caídas y las herramientas de predicción no deben sustituir la valoración clínica.
5.1. Marcha, equilibrio y fuerza
Debe observarse cómo se levanta el paciente, inicia la marcha, cambia de dirección y vuelve a sentarse. Son relevantes la velocidad, longitud y simetría del paso, altura del pie, base de sustentación, balanceo de brazos, bloqueos, inestabilidad durante los giros y necesidad de apoyo.
Pruebas como el Timed Up and Go, la velocidad de la marcha, levantarse repetidamente de una silla o diferentes pruebas de equilibrio pueden ayudar a describir el rendimiento funcional y facilitar el seguimiento.
5.2. Exploración neurológica
Debe valorar fuerza, sensibilidad, propiocepción, reflejos, signos extrapiramidales, coordinación y déficits focales. Una marcha parkinsoniana, atáxica, neuropática o apráxica orientará el estudio posterior.
5.3. Exploración cardiovascular
Incluye frecuencia y ritmo cardiaco, auscultación, signos de insuficiencia cardiaca y medición de la presión arterial en decúbito y bipedestación cuando esté indicada.
5.4. Mareo y vértigo
No todo «mareo» significa lo mismo. Debe aclararse si el paciente describe inestabilidad, presíncope o una verdadera sensación rotatoria.
Cuando refiere vértigo rotatorio desencadenado por cambios posicionales, debe considerarse una causa vestibular. En el contexto apropiado, la maniobra de Dix-Hallpike puede permitir diagnosticar un vértigo posicional paroxístico benigno del canal posterior.
6. Hipotensión ortostática, síncope y causas cardiovasculares
La hipotensión ortostática es frecuente en personas mayores, puede ser asintomática y debe buscarse activamente cuando el contexto clínico lo sugiera. La definición convencional considera una disminución sostenida de la presión arterial sistólica de al menos 20 mmHg o de la diastólica de al menos 10 mmHg dentro de los tres primeros minutos tras adoptar la bipedestación.
La medición debe realizarse en condiciones adecuadas y relacionarse con los síntomas. Una determinación normal aislada no excluye fenómenos intermitentes; si la historia es sugestiva puede ser necesario repetirla en diferentes circunstancias o ampliar el estudio.
6.1. Cuándo sospechar especialmente una causa cardiovascular
- Caída acompañada de pérdida de conciencia o amnesia inexplicada.
- Episodio durante el esfuerzo o en decúbito.
- Palpitaciones inmediatamente antes del episodio.
- Cardiopatía estructural conocida.
- Bradicardia, taquicardia o electrocardiograma anormal.
- Antecedentes familiares relevantes de muerte súbita.
6.2. Caídas verdaderamente inexplicadas
Cuando persisten caídas inexplicadas y existe sospecha de un mecanismo sincopal, puede ser necesario completar el estudio cardiovascular especializado. NICE recomienda investigar una posible hipersensibilidad cardioinhibitoria del seno carotídeo como causa de caídas inexplicadas y considerar estimulación cardiaca cuando esté indicada.
7. Medicamentos y polifarmacia: buscar riesgo modificable, no culpables automáticos
La revisión farmacológica es una de las intervenciones más accesibles desde Atención Primaria. El objetivo no es reducir el número de medicamentos a cualquier precio, sino identificar tratamientos cuya indicación, dosis, combinación o efectos adversos puedan favorecer hipotensión, sedación, hipoglucemia, deterioro cognitivo o alteraciones del equilibrio.
| Grupo | Mecanismo relevante | Conducta clínica |
|---|---|---|
| Benzodiacepinas, hipnóticos y otros sedantes | Sedación, deterioro psicomotor, ataxia y somnolencia. | Revisar indicación, duración, dosis y posibilidad de reducción progresiva cuando proceda. |
| Antidepresivos y antipsicóticos | Sedación, hipotensión ortostática y otros efectos dependientes del fármaco. | Revisar necesidad, dosis, interacciones y balance beneficio-riesgo. En psicofármacos, discutir explícitamente el riesgo de caídas y planificar retirada cuando sea apropiado. |
| Antihipertensivos, diuréticos y vasodilatadores | Hipotensión sintomática, respuesta ortostática y alteraciones hidroelectrolíticas. | Relacionar síntomas con presión arterial, ortostatismo, objetivos terapéuticos y situación clínica; evitar retiradas automáticas. |
| Opioides | Sedación, mareo y deterioro de la atención. | Revisar indicación, dosis y alternativas cuando sean apropiadas. |
| Fármacos con carga anticolinérgica | Confusión, visión borrosa, sedación y deterioro cognitivo. | Valorar la carga acumulada y alternativas terapéuticas. |
| Fármacos con riesgo de hipoglucemia | Hipoglucemia, especialmente con insulina y determinados secretagogos. | Investigar episodios compatibles y revisar objetivos glucémicos y tratamiento. |
Herramientas como STOPPFall pueden ayudar a estructurar la revisión de medicamentos relacionados con riesgo de caída. La deprescripción, cuando proceda, debe ser individualizada y considerar la indicación original, el riesgo de retirada y las preferencias del paciente.
8. Visión, audición, pies, calzado y entorno domiciliario
Los factores sensoriales y ambientales importan, pero su identificación debe conducir a intervenciones concretas. Conviene preguntar por visión funcional, cambios recientes, cataratas, audición, dolor o deformidades del pie y tipo de calzado.
8.1. Visión y cataratas
Ante deterioro visual debe identificarse su causa y corregirse cuando sea posible. Si existe deterioro visual debido a cataratas, NICE recomienda derivación a Oftalmología para valorar tratamiento.
8.2. Pies y calzado
La exploración debe buscar dolor, deformidades, alteraciones sensitivas y problemas de calzado que puedan interferir con una marcha segura. La intervención debe responder al problema detectado, evitando asumir que cualquier dispositivo o modificación del calzado previene por sí mismo las caídas.
8.3. Riesgos domiciliarios
La evaluación del domicilio adquiere especial interés cuando existen caídas en casa, alteraciones de movilidad o visión, fragilidad o dificultades para desenvolverse en actividades cotidianas.
Cuando está indicada, la evaluación de riesgos domiciliarios debe ser estructurada y utilizar una herramienta validada. Puede considerarse su realización por terapia ocupacional cuando este recurso esté disponible.
Escaleras, alfombras inestables, cables, iluminación insuficiente, ausencia de pasamanos o determinadas configuraciones del baño pueden constituir factores modificables, pero las modificaciones deben responder a los riesgos concretos encontrados.
9. Fragilidad, sarcopenia, función, cognición y estado de ánimo
Las caídas pueden ser tanto consecuencia como causa de deterioro funcional. Tras una primera caída, algunos pacientes reducen voluntariamente su actividad por miedo. Esa reducción favorece desacondicionamiento, pérdida de fuerza y equilibrio y puede aumentar posteriormente el riesgo de nuevas caídas.
La valoración debe explorar actividades básicas e instrumentales, movilidad habitual, uso de ayudas técnicas, fuerza muscular, pérdida ponderal, alimentación, hidratación y presencia de fragilidad.
La cognición y el estado de ánimo también forman parte de una valoración integral. El deterioro cognitivo puede dificultar la reconstrucción del episodio, la identificación de riesgos y la adherencia a las intervenciones. Depresión, ansiedad o miedo persistente a caer pueden favorecer restricción de actividad y pérdida de autonomía.
Cuando el miedo a caer persiste pese a una intervención adecuada sobre fuerza y equilibrio, pueden considerarse intervenciones cognitivo-conductuales en pacientes seleccionados.
La continencia urinaria también merece atención. La urgencia, nocturia y necesidad de desplazarse rápidamente al baño pueden contribuir al contexto en el que se producen algunas caídas.
10. Pruebas complementarias: cuáles solicitar y cuáles evitar de rutina
No existe una «analítica de las caídas». Las pruebas complementarias deben seleccionarse después de la anamnesis y exploración y responder a una hipótesis clínica concreta.
| Prueba | Cuándo puede aportar información | Comentario |
|---|---|---|
| Electrocardiograma | Pérdida de conciencia, sospecha de síncope, cardiopatía, palpitaciones o alteración del pulso. | Especialmente importante cuando el mecanismo de la caída no está claro. |
| Hemograma | Sospecha de anemia, sangrado, infección o enfermedad sistémica. | No es obligatorio en toda caída aislada. |
| Glucosa, función renal y electrolitos | Diabetes, diuréticos, deshidratación, enfermedad renal, cambios farmacológicos o clínica compatible. | Solicitar según el contexto clínico. |
| Vitamina B12, función tiroidea u otros estudios | Cuando la historia o exploración sugieran déficit, neuropatía, deterioro funcional u otra enfermedad asociada. | Evitar paneles indiscriminados sin hipótesis clínica. |
| Neuroimagen | Traumatismo craneal con indicación específica, focalidad neurológica, alteración persistente del nivel de conciencia u otra sospecha neurológica concreta. | No está indicada sistemáticamente por el mero hecho de presentar caídas recurrentes. |
| Monitorización cardiaca | Sospecha razonable de arritmia intermitente. | Elegir modalidad y duración según características y frecuencia de los episodios. |
11. Prevención de nuevas caídas: individualizar aporta más que acumular intervenciones
Este es el principal cambio conceptual incorporado en la actualización de 2026.
La revisión Cochrane publicada el 21 de septiembre de 2026 identificó 110 estudios con 48.919 personas mayores que vivían en la comunidad: 65 estudios evaluaron intervenciones multifactoriales, 44 intervenciones de múltiples componentes y uno ambas estrategias.
La búsqueda bibliográfica de la revisión se cerró el 16 de mayo de 2024. Este detalle es importante: la fecha de publicación de una revisión y la fecha hasta la que se buscó evidencia no son equivalentes.
11.1. Dos conceptos que no deben confundirse
- Intervención multifactorial: se evalúan los factores de riesgo del paciente y las intervenciones se seleccionan en función de los problemas identificados.
- Intervención de múltiples componentes: todos los participantes reciben una combinación predeterminada de intervenciones, con independencia de su perfil individual.
Frente a la atención habitual, las intervenciones multifactoriales pueden reducir el número de caídas y el riesgo de presentar caídas recurrentes, mientras que pueden tener poco o ningún efecto sobre la probabilidad de sufrir al menos una caída.
Cuando se comparan directamente con ejercicio, la evidencia sobre la tasa de caídas y el riesgo de sufrir al menos una caída es muy incierta y no se evaluó adecuadamente el efecto sobre las caídas recurrentes. Por tanto, esta revisión no demuestra que la intervención multifactorial sea superior al ejercicio ni permite concluir lo contrario.
Las intervenciones estandarizadas de múltiples componentes muestran resultados menos consistentes: pueden aportar poco o ningún beneficio adicional en varias comparaciones frente a atención habitual, ejercicio o educación preventiva.
11.2. Cómo interpretar la certeza de la evidencia
La revisión debe interpretarse con cautela.
- Se refiere a personas mayores que viven en la comunidad; sus resultados no deben extrapolarse automáticamente a pacientes hospitalizados o institucionalizados.
- La confianza en la evidencia varía de moderada a muy baja según la comparación y el desenlace.
- Existe heterogeneidad entre estudios.
- El conocimiento de la intervención por participantes y profesionales introduce riesgo de sesgo.
- No todos los estudios midieron los mismos desenlaces.
- Existe posibilidad de sesgo de publicación.
- La búsqueda de estudios está actualizada hasta mayo de 2024.
11.3. El ejercicio mantiene un papel central
El ejercicio preventivo debe ser progresivo y adaptado a necesidades, capacidades, preferencias y objetivos. Los programas deben centrarse en componentes funcionales relacionados con el riesgo de caída, especialmente equilibrio, coordinación, fuerza y potencia, y revisar periódicamente la progresión.
En personas que han sufrido una única caída, no cumplen criterios de evaluación integral pero presentan alteración de marcha o equilibrio, NICE recomienda ofrecer directamente un programa de ejercicio preventivo.
11.4. De la evaluación al tratamiento
| Factor identificado | Intervención dirigida | Qué evitar |
|---|---|---|
| Alteración de marcha, equilibrio o fuerza | Programa progresivo de ejercicio funcional adaptado, con equilibrio, coordinación, fuerza y potencia según necesidades. | Limitarse al consejo genérico «camine más» cuando existe un déficit específico. |
| Hipotensión ortostática | Identificar causa, revisar hidratación, enfermedades y medicación y tratar el mecanismo responsable. | Retirar automáticamente todo tratamiento antihipertensivo. |
| Medicamento relacionado con riesgo de caída | Revisión estructurada y ajuste o deprescripción cuando el balance beneficio-riesgo lo justifique. | Considerar la polifarmacia únicamente como un número de medicamentos. |
| Déficit visual | Identificar causa y corregir cuando sea posible; ante cataratas con deterioro visual, valorar tratamiento oftalmológico. | Suponer que toda pérdida visual es inevitable por la edad. |
| Problemas de pies o calzado | Corregir problemas clínicamente relevantes y adecuar el calzado al paciente. | Recomendaciones genéricas sin examinar pies y calzado. |
| Riesgos domiciliarios | Evaluación estructurada con herramienta validada y modificaciones dirigidas; considerar terapia ocupacional cuando esté disponible. | Aplicar listas indiscriminadas de modificaciones sin relación con los riesgos identificados. |
| Miedo persistente a caer | Ejercicio, recuperación progresiva de confianza y considerar intervención cognitivo-conductual cuando persista pese al trabajo de fuerza y equilibrio. | Recomendar evitar actividad física como estrategia preventiva. |
| Riesgo de osteoporosis o fractura por fragilidad | Evaluar y tratar conforme al riesgo individual y a las recomendaciones específicas sobre salud ósea. | Confundir prevención de fracturas con prevención de la caída: son objetivos complementarios. |
| Vitamina D | Mantener suplementación cuando exista indicación para salud ósea o muscular según recomendaciones aplicables. | Utilizar vitamina D indiscriminadamente como tratamiento específico universal para prevenir caídas. |
12. Algoritmo práctico para Atención Primaria
Reconstruir mecanismo, circunstancias, lesiones, pródromos, pérdida de conciencia, capacidad para levantarse y recuperación posterior.
Traumatismo significativo · déficit neurológico · alteración persistente del estado mental · síncope de alto riesgo · caída durante esfuerzo · palpitaciones · cardiopatía relevante u otros signos de alarma.
Fragilidad
o lesión que precisó atención médica o quirúrgica
o pérdida de conciencia relacionada con la caída
o incapacidad para levantarse independientemente
o ≥2 caídas durante el último año.
Consumo de alcohol · valoración cardiovascular y ortostatismo · cognición y estado de ánimo · nutrición, hidratación y pérdida de peso · mareo y vértigo · pies y calzado · función y miedo a caer · marcha, equilibrio, movilidad y fuerza · audición · enfermedades crónicas · medicación · exploración neurológica · osteoporosis y riesgo de fractura · continencia urinaria · visión.
Ejercicio cuando corresponda + actuaciones farmacológicas, cardiovasculares, visuales, funcionales, vestibulares, podológicas, ambientales, psicológicas o de salud ósea según los hallazgos.
Evaluar marcha y equilibrio.
Nuevas caídas · adherencia · función · marcha/equilibrio · efectos de cambios farmacológicos · actividad física · miedo a caer · aparición de nuevos factores de riesgo.
13. Casos clínicos ilustrativos
Caso 1. «Se tropieza con frecuencia»
Mujer de 81 años con tres caídas en seis meses. Niega pérdida de conciencia. Presenta dificultad para levantarse de la silla, marcha lenta y gran inseguridad durante los giros. Toma siete medicamentos, sin cambios recientes. La presión arterial ortostática es normal.
Caso 2. Caídas al levantarse por la mañana
Varón de 79 años con hipertensión en tratamiento que refiere dos episodios de inestabilidad inmediatamente después de levantarse de la cama. En consulta se documenta descenso tensional ortostático acompañado de mareo.
Caso 3. «No sabe cómo cayó»
Mujer de 76 años que aparece en el suelo de la cocina y no recuerda claramente el mecanismo. Presenta cardiopatía estructural y refiere episodios ocasionales de palpitaciones. La exploración neurológica es normal.
Caso 4. Miedo a caer después de una primera caída
Mujer de 84 años que, tras una caída sin lesión grave, deja de salir sola y reduce progresivamente su actividad. Tres meses después presenta menor fuerza y mayor inseguridad al caminar.
Caso 5. Una sola caída, pero la marcha no es normal
Varón de 78 años que refiere una única caída durante el último año al girar rápidamente. No presenta fragilidad, lesión importante, pérdida de conciencia ni dificultad para levantarse. En consulta se observa inseguridad durante los giros y alteración objetiva del equilibrio.
14. Conclusiones y mensajes para la consulta
- Las caídas recurrentes constituyen un síndrome clínico multifactorial, no una consecuencia inevitable del envejecimiento.
- Una caída inexplicada puede ocultar un síncope, especialmente cuando existe amnesia del episodio.
- Dos o más caídas durante el último año justifican una evaluación integral; también una sola caída si existe fragilidad, lesión que requirió tratamiento médico, pérdida de conciencia o incapacidad para levantarse de forma independiente.
- Tras una única caída sin esos criterios, debe evaluarse la marcha y el equilibrio y actuar si están alterados.
- La evaluación integral puede incluir, según el caso, marcha, equilibrio, fuerza, ortostatismo, aparato cardiovascular, neurología, medicación, visión, audición, mareo/vértigo, pies, calzado, función, cognición, estado de ánimo, nutrición, hidratación, continencia, fragilidad y riesgo de osteoporosis y fractura.
- Las pruebas complementarias deben responder a una hipótesis clínica. La neuroimagen y las baterías analíticas indiscriminadas no forman parte de la evaluación rutinaria de toda caída.
- La revisión farmacológica debe identificar medicamentos que puedan contribuir al riesgo y oportunidades razonables de ajuste o deprescripción.
- El ejercicio progresivo y adaptado a los déficits funcionales mantiene un papel central en la prevención.
- La revisión Cochrane 2026 respalda el valor de una evaluación multifactorial seguida de intervenciones adaptadas a los factores individuales, pero no demuestra que esta estrategia sea superior al ejercicio en todas las comparaciones.
- Acumular intervenciones no equivale necesariamente a prevenir mejor.
Reconstruir la caída. Identificar el mecanismo. Evaluar los factores relevantes. Corregir lo modificable. Mantener la movilidad y prescribir ejercicio cuando corresponda. Y no añadir intervenciones simplemente porque formen parte de un «paquete anticaídas».
15. Bibliografía recomendada
- Swarnalatha C, Wood L, Newell P, Clark CE, Adedire O, Clemson L, Sherrington C, Lamb SE. Multifactorial and multiple component interventions for preventing falls in older people living in the community. Cochrane Database Syst Rev. 2026;9:CD012221. doi:10.1002/14651858.CD012221.pub3. Disponible en: https://doi.org/10.1002/14651858.CD012221.pub3
-
National Institute for Health and Care Excellence. Falls: assessment and prevention in older people and in people 50 and over at higher risk. NICE guideline NG249. London: NICE; 2025.
Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng249 - Montero-Odasso M, van der Velde N, Martin FC, Petrovic M, Tan MP, Ryg J, et al. World guidelines for falls prevention and management for older adults: a global initiative. Age Ageing. 2022;51(9):afac205. doi:10.1093/ageing/afac205. Disponible en: https://academic.oup.com/ageing/article/51/9/afac205/6730755
-
Sherrington C, Fairhall NJ, Wallbank GK, Tiedemann A, Michaleff ZA, Howard K, et al. Exercise for preventing falls in older people living in the community. Cochrane Database Syst Rev. 2019;1:CD012424. doi:10.1002/14651858.CD012424.pub2.
Disponible en: https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD012424.pub2/full - Seppala LJ, Petrovic M, Ryg J, Bahat G, Topinkova E, Szczerbińska K, et al. STOPPFall (Screening Tool of Older Persons Prescriptions in older adults with high fall risk): a Delphi study by the EuGMS Task and Finish Group on Fall-Risk-Increasing Drugs. Age Ageing. 2021;50(4):1189-1199. doi:10.1093/ageing/afaa249. Disponible en: https://academic.oup.com/ageing/article/50/4/1189/6043386
- Centers for Disease Control and Prevention. STEADI: Stopping Elderly Accidents, Deaths & Injuries. Atlanta: CDC. Disponible en: https://www.cdc.gov/steadi/
16. Autoevaluación competencial-Caídas recurrentes
Bloque 1. Conocimientos clínicos
Responda las diez preguntas. Las soluciones y explicaciones aparecerán únicamente después de pulsar Corregir.
Feedback clínico: antes de pedir pruebas, intente saber qué ocurrió.
Feedback clínico: no exija que el paciente recuerde haber perdido el conocimiento para plantearse un síncope.
Feedback clínico: una medición aislada normal no excluye un fenómeno ortostático intermitente si la historia es muy sugestiva.
Feedback clínico: utilice la prueba para comprender la función del paciente, no para convertirlo en una cifra de riesgo.
Feedback clínico: el problema no es simplemente cuántos medicamentos toma el paciente, sino cuáles contribuyen realmente a su riesgo.
Feedback clínico: «camine más» no sustituye un programa específico cuando existe un déficit de equilibrio o fuerza.
Feedback clínico: evaluar muchos factores no obliga a tratar todos los factores posibles.
Feedback clínico: ausencia de evidencia de superioridad no significa demostrar equivalencia.
Feedback clínico: solicite pruebas para responder preguntas clínicas, no para sustituir una historia incompleta.
Feedback clínico: la prevención empieza preguntándose por qué cae ese paciente, no qué paquete preventivo está disponible.
Bloque 2. Microcasos clínicos
Resuelva los tres escenarios antes de corregir. El feedback está orientado a la toma de decisiones en consulta.
Explicación clínica: el déficit dominante es funcional y la intervención debe responder a ese hallazgo.
Feedback dirigido: priorice la intervención que modifica el factor de riesgo identificado; no convierta la prevención en una lista automática de tratamientos.
Explicación clínica: la relación temporal con la bipedestación obliga a buscar un mecanismo ortostático.
Feedback dirigido: identificar hipotensión ortostática no implica retirar automáticamente antihipertensivos; primero determine el mecanismo y el balance cardiovascular global.
Explicación clínica: una caída inexplicada puede ser la forma de presentación de un síncope en una persona mayor.
Feedback dirigido: cardiopatía, palpitaciones y amnesia obligan a mantener abierta una hipótesis cardiovascular aunque el paciente no recuerde una pérdida de conciencia.
Bloque 3. Mini-CEX: autoevaluación de competencia clínica
Valore de 1 a 5 su capacidad actual en cada competencia. No existen respuestas correctas o incorrectas: el objetivo es identificar áreas de mejora.
| Competencia clínica | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
|---|---|---|---|---|---|
| 1. Reconstruyo de forma sistemática el mecanismo y las circunstancias de una caída. | |||||
| 2. Diferencio una caída accidental de un posible síncope o causa cardiovascular. | |||||
| 3. Realizo una evaluación multifactorial seleccionando los dominios pertinentes para cada paciente. | |||||
| 4. Identifico medicamentos relacionados con riesgo de caída y valoro ajustes o deprescripción de forma individualizada. | |||||
| 5. Diseño un plan preventivo individualizado en función de los factores modificables identificados. |
1 = competencia inicial o muy limitada.
2 = necesita mejorar y sistematizar la valoración.
3 = competencia funcional, con necesidad ocasional de apoyo o consulta.
4 = buena autonomía clínica.
5 = dominio sólido y aplicación sistemática.
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