Osteopenia y osteoporosis: decisiones terapéuticas prácticas en Atención Primaria

Fecha original de publicación: 2025-06-10; fecha revisión: 2026-10-30. Incluye la nueva comunicación de AEMPS sobre fracturas atípicas de cúbito y tibia durante tratamiento prolongado con alendronato.

Osteopenia y osteoporosis en 2026: cuándo tratar, seguridad del alendronato, denosumab y prevención de fracturas en Atención Primaria.



1. Resumen estructurado para la consulta

Problema: la osteopenia es un hallazgo densitométrico y la osteoporosis una enfermedad de fragilidad ósea. La decisión de tratar depende del riesgo global de fractura, las fracturas previas y la situación clínica, no del T-score aisladamente.

Umbrales españoles 2026: el consenso SEIOMM–SEMERGEN–semFYC–SEMG recomienda tratamiento en determinadas fracturas por fragilidad (vertebral, cadera, húmero o pelvis), en personas de ≥70 años con T-score ≤−2,5 y con probabilidad de fractura de cadera FRAX ≥3 %. Sugiere consensuar tratamiento si FRAX de fractura principal es ≥10 % sin DMO o ≥7,5 % con DMO, o si T-score ≤−2,5 en pacientes ≤70 años. Son criterios clínicos contextualizados, no equivalencias automáticas entre DXA y probabilidad de fractura.

Evaluación: investigar fracturas vertebrales o de cadera, caídas, tratamientos de riesgo, causas secundarias, función renal y determinantes del riesgo. La densitometría DXA y la estimación del riesgo a 10 años son complementarias.

Tratamiento: los bifosfonatos con eficacia frente a fracturas de cadera son opciones iniciales frecuentes. En riesgo muy alto, considerar derivación para estrategia osteoformadora seguida de antirresortivo. Denosumab exige un plan de continuidad o retirada protegida.

Seguridad 2026: en tratamientos prolongados con alendronato, un dolor persistente focal e inexplicado también puede preceder a fracturas atípicas de cúbito o tibia, además de fémur. Ante sospecha, estudiar de forma dirigida y considerar suspender temporalmente durante la evaluación; no suspenderlo preventivamente en todos los pacientes.

Decisión clave: evitar tanto el sobretratamiento de la osteopenia aislada como la infraprotección de un paciente con fractura reciente de fragilidad.
Osteopenia y osteoporosis: decisiones terapéuticas prácticas en Atención Primaria
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2. Definiciones, clasificación e interpretación de la DXA

La osteoporosis combina reducción de masa ósea y alteración de su resistencia, aumentando la susceptibilidad a fracturas. La clasificación densitométrica de la OMS se utiliza principalmente en mujeres posmenopáusicas y hombres de 50 o más años y se basa en T-score de columna lumbar, cuello femoral o cadera total.

CategoríaHallazgoConsecuencia clínica
NormalT-score ≥ −1,0No excluye riesgo elevado si existen fracturas o factores clínicos importantes.
Baja masa ósea (osteopenia)T-score inferior a −1,0 y superior a −2,5No equivale por sí sola a indicación farmacológica.
Osteoporosis densitométricaT-score ≤ −2,5Evaluar necesidad de tratar y causas secundarias; habitualmente precisa intervención farmacológica según contexto.
Osteoporosis clínicaFractura por fragilidad relevante, incluso con T-score > −2,5La fractura de cadera o vertebral de fragilidad suele justificar tratamiento tras evaluación individual.

El T-score compara la densidad mineral ósea (DMO) con la referencia de adulto joven. El Z-score compara con población de igual edad y sexo; en premenopáusicas y varones menores de 50 años no debe diagnosticarse osteoporosis basándose únicamente en el T-score. Un Z-score ≤ −2,0 se describe como «por debajo de lo esperado para la edad» y obliga a buscar causas secundarias.

Hueso normal, osteopenia y osteoporosis
Figura 1. Representación de masa ósea normal, osteopenia y osteoporosis, conservada del artículo original.

La DXA debe interpretarse considerando calidad técnica, artefactos degenerativos vertebrales, comparación con mediciones previas y cambio mínimo significativo del centro. Una fractura vertebral puede estar presente sin dolor ni diagnóstico previo.

Abreviaturas: DXA, absorciometría de rayos X de energía dual; DMO, densidad mineral ósea.

Precauciones DXA: la artrosis lumbar, los osteofitos, las calcificaciones aórticas y las fracturas vertebrales pueden elevar artificialmente la DMO lumbar. Revisar la calidad de cada vértebra y las exclusiones técnicas; comparar únicamente estudios válidos y el cambio mínimo significativo (LSC) del centro. En menores de 50 años y mujeres premenopáusicas, evitar trasladar automáticamente los criterios densitométricos de osteoporosis de la población posmenopáusica.

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3. Epidemiología, riesgo clínico y causas secundarias

La osteoporosis afecta a millones de personas en España; el riesgo aumenta con la edad y, aunque es más frecuente en mujeres, las fracturas en varones se asocian a elevada morbimortalidad. Las estimaciones poblacionales varían según definición, sexo, edad y cohorte. Su trascendencia clínica reside en prevenir la primera fractura y, especialmente, la refractura.

3.1. Factores a investigar

Edad avanzada, fractura por fragilidad previa (especialmente reciente), fractura de cadera parental, bajo peso, tabaquismo, alcohol excesivo, caídas, fragilidad, uso de glucocorticoides, inhibidores de aromatasa o deprivación androgénica, menopausia precoz, hipogonadismo, artritis reumatoide, enfermedad celíaca, hipertiroidismo, malabsorción y enfermedad renal crónica (ERC).

3.2. Estudio inicial individualizado

Hemograma, calcio corregido por albúmina, función renal, fosfatasa alcalina, albúmina y 25-OH-vitamina D si existe sospecha de déficit o se prevé un tratamiento que exige corregirlo; añadir TSH, PTH, fósforo, proteinograma, anticuerpos de celiaquía o testosterona matinal en varones seleccionados cuando lo indique la historia o la exploración. No solicitar indiscriminadamente todos los marcadores.

La ERC avanzada requiere diferenciar osteoporosis de trastorno mineral y óseo asociado a ERC, según calcio, fosfato, PTH y fosfatasa alcalina; los umbrales de uso farmacológico dependen de cada ficha técnica.

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4. Diagnóstico en Atención Primaria y estimación del riesgo de fractura

4.1. Cuándo solicitar DXA

Es razonable en personas con factores clínicos suficientes para cambiar decisiones terapéuticas, mujeres mayores y hombres de edad avanzada según programas locales, personas con fractura previa, uso prolongado de glucocorticoides o enfermedades que aumentan la pérdida ósea. No se justifica cribado indiscriminado de adultos jóvenes sin riesgo.

4.2. Riesgo a 10 años

Las herramientas de estimación de riesgo, entre ellas FRAX (versión España), integran edad, sexo, IMC, antecedentes de fractura, fractura de cadera parental, glucocorticoides, artritis reumatoide, tabaquismo, alcohol y, opcionalmente, DMO de cuello femoral. Sus limitaciones incluyen subestimación potencial de caídas frecuentes, múltiples fracturas, dosis altas de glucocorticoides y fractura muy reciente. Utilizar umbrales de intervención locales y juicio clínico, sin importar automáticamente umbrales estadounidenses a España.

Diferencia clave: la DXA mide densidad mineral ósea; FRAX expresa la probabilidad de fractura mayor y de cadera a 10 años. Solo puede incorporarse a FRAX la DMO del cuello femoral, no la columna lumbar ni la cadera total. Para España deben emplearse los resultados de FRAX España y el consenso SEIOMM–SEMERGEN–semFYC–SEMG 2026. No confundir un umbral para solicitar DXA con un umbral de intervención farmacológica.

Situación clínicaRecomendación del consenso español 2026Consideración para la consulta
Fractura por fragilidad vertebral, cadera, húmero o pelvisRecomienda iniciar tratamiento tras diagnóstico y valoración clínica.No demorar innecesariamente la prevención secundaria para obtener una DXA; descartar otras causas de fractura.
Edad ≥70 años y T-score ≤−2,5 en columna lumbar, cuello femoral o cadera totalRecomienda tratamiento.Comprobar medición válida, comorbilidades y expectativa de beneficio.
FRAX de cadera ≥3 %Recomienda tratamiento.Puede ser indicación aunque la DXA muestre osteopenia.
FRAX de fractura principal ≥10 % sin DMO o ≥7,5 % con DMOSugiere proponer el inicio de tratamiento mediante decisión compartida.Son dos escenarios distintos de cálculo: no sumar ni intercambiar sus umbrales.
Edad ≤70 años y T-score ≤−2,5Sugiere proponer el inicio de tratamiento mediante decisión compartida.Valorar etiología secundaria y riesgo individual.
Edad ≤70 años, fractura de radio distal sin osteoporosis densitométrica o deformidad vertebral grado 1Sugiere proponer tratamiento mediante decisión compartida.Interpretar fragilidad, mecanismo y datos clínicos antes de prescribir.
Uso crónico de glucocorticoides, inhibidores de aromatasa o privación androgénicaAplicar guías específicas de osteoporosis secundaria.No extrapolar mecánicamente los umbrales de osteoporosis primaria.
Abreviaturas: DMO, densidad mineral ósea; DXA, absorciometría de rayos X de energía dual; FRAX, herramienta de evaluación del riesgo de fractura.

Matiz del consenso: para estratificación de riesgo alto se citan valores de FRAX de fractura principal superiores a 10 % sin DMO o 7,5 % con DMO y cadera >3 %; en las recomendaciones de inicio del tratamiento se utilizan los límites ≥ indicados en la tabla. La estimación nunca sustituye el juicio clínico.

4.3. Fractura vertebral oculta

Valorar imagen vertebral si existe dolor dorsal/lumbar nuevo con factores de riesgo, pérdida de talla significativa, cifosis progresiva o sospecha clínica. Una fractura vertebral reciente eleva el riesgo de una nueva fractura en el corto plazo.

4.4. Riesgo alto frente a riesgo muy alto: indicadores para decidir

La distinción modifica la secuencia de tratamiento. No existen umbrales universales transferibles entre guías: las probabilidades calculadas deben interpretarse con herramientas y umbrales validados para España, además de la historia clínica.

Enlace clínico complementario: Cuándo calcular el riesgo de fractura y solicitar DXA. Para interpretar discordancias entre T-score y regiones de medición, consultar Interpretación de la densitometría ósea en Atención Primaria.

PerfilIndicadores clínicos orientativosRepercusión terapéutica
Riesgo bajo o intermedioSin fracturas de fragilidad relevantes, pocos factores clínicos y probabilidad absoluta no elevada.Medidas no farmacológicas; fármacos solo si se alcanza umbral de intervención o existe indicación específica.
Riesgo altoOsteoporosis densitométrica con factores de riesgo o fractura de fragilidad previa, sin señales claras de riesgo inminente extremo.Valorar antirresortivo con eficacia documentada según tipo de fractura, comorbilidades y preferencias.
Riesgo muy altoFractura vertebral o de cadera reciente, múltiples fracturas vertebrales, fractura bajo tratamiento correctamente utilizado, DMO extremadamente baja asociada a otros factores, o probabilidad de fractura excepcionalmente alta.Valorar derivación preferente y secuencia con osteoformador inicial en pacientes seleccionados; planificar después antirresortivo.
Abreviaturas: DMO, densidad mineral ósea.

Riesgo inminente: la historia de una fractura reciente, especialmente vertebral, exige atención rápida porque el riesgo de una nueva fractura es particularmente alto en el corto plazo; no debe posponerse su evaluación durante meses.

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5. Osteopenia: cuándo observar y cuándo tratar

La baja masa ósea sin fractura ni riesgo clínico elevado no debe medicalizarse de forma sistemática. En cambio, una persona con osteopenia y fractura de fragilidad, glucocorticoides o riesgo absoluto suficientemente alto puede beneficiarse de tratamiento farmacológico.

Decisión cuantificada: una paciente con osteopenia y FRAX de cadera ≥3 % debe valorarse para tratamiento aunque su T-score no alcance −2,5. El consenso también sugiere iniciar tratamiento, mediante decisión compartida, cuando el FRAX de fractura principal sea ≥10 % sin DMO o ≥7,5 % con DMO. La osteopenia con T-score ≤−2,0 y dos factores mayores requiere especial consideración. Las fracturas vertebrales, de cadera, húmero o pelvis por fragilidad constituyen indicaciones de prevención secundaria.

EscenarioConducta
Osteopenia sin fractura y riesgo bajoEjercicio, prevención de caídas, adecuación de calcio y vitamina D, revisión de factores modificables y reevaluación individualizada.
Osteopenia + fractura vertebral o de cadera por fragilidadValorar tratamiento aunque el T-score no llegue a −2,5, tras excluir otras causas de fractura.
Osteopenia + glucocorticoides o riesgo alto calculadoIntegrar riesgo clínico, dosis/duración del fármaco, DXA y umbrales locales; puede existir indicación de tratamiento.
Preferencia del paciente aislada, sin riesgo suficienteDecisión compartida e información equilibrada: por sí sola no convierte la osteopenia en indicación farmacológica.

Decisión terapéutica compartida. En pacientes con una probabilidad de fractura osteoporótica principal ≥10 % calculada mediante FRAX sin DMO o ≥7,5 % incorporando la DMO del cuello femoral, el consenso español de 2026 sugiere proponer el inicio de tratamiento farmacológico mediante decisión compartida. Esta recomendación condicional implica explicar el riesgo absoluto de fractura, el beneficio esperado, los posibles efectos adversos y las alternativas, integrando las preferencias del paciente. No debe interpretarse como ausencia de indicación terapéutica ni como obligación de prescribir en todos los casos.

La periodicidad de DXA se ajustará al nivel de riesgo y a la posibilidad de cambios detectables y que modifiquen la conducta; no debe pautarse de manera universal cada dos años.

Abreviaturas: DXA, densitometría por rayos X de doble energía.

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6. Tratamiento no farmacológico y prevención de caídas

6.1. Ejercicio y función muscular

Combinar fuerza progresiva, entrenamiento de equilibrio y actividad con carga según capacidad y antecedentes de fractura. El paseo aislado no sustituye al entrenamiento de fuerza y prevención de caídas. Ante fractura vertebral, adaptar ejercicios para evitar flexiones forzadas repetitivas y cargas inapropiadas.

6.2. Calcio y vitamina D

Procurar aproximadamente 1.000–1.200 mg diarios de calcio total, preferentemente en la dieta; suplementar la diferencia si es insuficiente, evitando exceso de aporte. Corregir déficit de vitamina D cuando exista, especialmente en fragilidad, malabsorción o antes de determinados antirresortivos. No recomendar dosis farmacológicas fijas a toda la población ni megadosis intermitentes sin indicación. En pacientes tratados por osteoporosis, 800 UI/día de vitamina D puede ser una pauta orientativa cuando la ingesta o situación clínica lo justifique; individualizar conforme a riesgo de déficit y ficha técnica.

6.3. Prevención multifactorial

Revisar hipotensión ortostática, sedantes y otros fármacos favorecedores de caídas; visión, calzado, barreras en el domicilio, sarcopenia, ayudas técnicas, tabaco y consumo elevado de alcohol. Ofrecer rehabilitación tras fractura y coordinación con unidades de prevención secundaria de fracturas cuando existan.

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7. Tratamiento farmacológico: elección según riesgo y perfil del paciente

En riesgo alto de fractura, alendronato y risedronato son tratamientos iniciales frecuentes; zoledronato es una alternativa intravenosa cuando hay problemas de adherencia o tolerancia, según función renal. Ibandronato tiene evidencia de prevención vertebral, pero no una demostración equivalente de reducción de fractura de cadera. En riesgo muy alto, considerar valoración especializada para tratamiento osteoformador inicial y secuencia antirresortiva.

Elegir después de decidir a quién tratar: en riesgo moderado/alto con indicación farmacológica se suelen priorizar bisfosfonatos orales, si son tolerados y no están contraindicados. Zoledronato o denosumab pueden ser alternativas por problemas de vía oral, comorbilidad o adherencia, con vigilancia renal y un plan de continuidad especialmente importante para denosumab. En riesgo muy alto (por ejemplo, fractura vertebral grave reciente, fracturas vertebrales múltiples con DMO muy baja), derivar para valorar estrategia osteoformadora seguida de antirresortivo. Estos grupos no se determinan únicamente por un FRAX puntual.

TratamientoPauta habitual para osteoporosisPuntos clave de eficacia/seguridad
Alendronato70 mg oral cada semanaPrevención de fractura vertebral y de cadera. Requiere administración correcta; evitar en trastornos esofágicos importantes e hipocalcemia. No recomendado si aclaramiento de creatinina <35 ml/min.
Risedronato35 mg oral semanal o 150 mg mensual, según fichaEficacia vertebral y de cadera en poblaciones apropiadas; precauciones gastrointestinales y renales.
Ibandronato150 mg oral mensualPrevención vertebral demostrada; no elección prioritaria cuando domina riesgo de cadera.
Ácido zoledrónico5 mg IV anualEficacia vertebral, no vertebral y cadera; valorar función renal, calcio, hidratación y reacción pseudogripal. Contraindicado con aclaramiento de creatinina <35 ml/min.
Denosumab60 mg subcutáneo cada 6 mesesReducción de fracturas vertebrales, no vertebrales y de cadera. Riesgo de hipocalcemia, especialmente en ERC avanzada; no interrumpir sin plan secuencial.
Teriparatida20 microgramos subcutáneos diarios, habitualmente hasta 24 mesesOsteoformador para alto/muy alto riesgo seleccionado; después precisa antirresortivo.
Romosozumab210 mg subcutáneos mensuales durante 12 mesesEfecto osteoformador y antirresortivo; indicado en mujeres posmenopáusicas con osteoporosis grave y alto riesgo de fractura según ficha. Contraindicado con antecedente de infarto o ictus.
Raloxifeno60 mg oral diarioUso seleccionado en mujeres posmenopáusicas: reduce fractura vertebral; no demostrado en cadera. Riesgo tromboembólico y de ictus mortal en grupos de riesgo.

Verificar siempre indicación autorizada, condiciones de financiación vigentes, contraindicaciones y ficha técnica de cada presentación utilizada en España. Las pautas expuestas no sustituyen el ajuste individual.

Abreviaturas: IV, intravenoso; ERC, enfermedad renal crónica.

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8. Alendronato: seguridad y fracturas atípicas no femorales (AEMPS 29/10/2026)

Actualización regulatoria octubre 2026 La AEMPS comunica fracturas atípicas de huesos distintos del fémur, especialmente cúbito y tibia, notificadas durante tratamientos prolongados con alendronato, también en la combinación alendronato/colecalciferol. Pueden ocurrir sin traumatismo o con traumatismo mínimo y estar precedidas por dolor local. La frecuencia se considera desconocida; la información disponible no permite estimar incidencia ni comparar el riesgo entre localizaciones.

Esta comunicación no implica retirar alendronato preventivamente en pacientes asintomáticos. El balance beneficio-riesgo continúa siendo favorable para las indicaciones autorizadas.

8.1. Síntomas de alarma

Dolor persistente o progresivo, focal, sin explicación suficiente, en muslo/ingle, pierna (tibia) o antebrazo (especialmente cúbito), con o sin inflamación, que aparece tras meses o años de exposición. No todo dolor músculo-esquelético en pacientes que toman alendronato representa una fractura atípica: considerar sobrecarga, lesión traumática, artrosis, radiculopatía, metástasis o patología infecciosa según clínica.

8.2. Conducta ante la sospecha

  1. Interrogar por inicio y duración del dolor, traumatismo, tiempo acumulado con antirresortivos, corticoides y otras causas de fragilidad.
  2. Explorar y solicitar radiografías dirigidas del segmento sintomático; si sospecha alta con radiografía negativa/no concluyente, valorar resonancia magnética u otra imagen apropiada tras discusión con traumatología/radiología.
  3. Si hay sospecha razonable de fractura incompleta o completa, evitar la carga o actividad que pueda precipitar una fractura desplazada y derivar con prioridad según estabilidad, dolor e incapacidad. Una fractura completa o incapacidad para apoyar exige valoración urgente.
  4. Considerar interrumpir temporalmente alendronato durante el estudio, individualizando riesgo osteoporótico frente a sospecha de complicación; documentar decisión y plan alternativo si se confirma.
  5. En sospecha de fractura femoral atípica, valorar imagen del fémur contralateral. Para cúbito/tibia no extrapolar automáticamente un protocolo bilateral obligatorio sin indicación clínica.
  6. Notificar sospecha de reacción adversa a NotificaRAM, especialmente si se confirma fractura atípica.
Perla de seguridad: el dolor prodrómico permite reconocer algunos casos antes de una fractura completa; nunca debe provocar una retirada automática e indiscriminada de los tratamientos eficaces.
Triaje práctico: dolor focal persistente sin incapacidad → exploración y radiografía del hueso afectado, con revisión si persiste; sospecha de fractura incompleta → evitar cargas o esfuerzos sobre el segmento, consulta traumatológica preferente y considerar suspensión temporal durante el estudio; fractura completa, deformidad, dolor intenso o imposibilidad funcional → derivación urgente. Una radiografía inicial negativa no excluye lesión por estrés y puede requerir RM, TC u otra técnica decidida con radiología/traumatología. No se establece diagnóstico por dolor aislado ni se solicita RM rutinariamente a todos.
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9. Tabla de seguridad farmacológica y decisiones de suspensión

Fármaco / situaciónProblema de seguridadRespuesta práctica
Alendronato oralEsofagitis, lesiones esofágicas; raras fracturas atípicas y osteonecrosis maxilarEn ayunas solo con agua, incorporado y erguido ≥30 min; dolor óseo focal no explicado exige estudio. Valorar riesgo a los 5 años.
Alendronato: cúbito/tibia (2026)Fractura atípica no femoral; frecuencia no conocidaRadiografía dirigida; imagen adicional si sospecha persiste; considerar interrupción durante evaluación individual.
Zoledronato IVReacción aguda posinfusión; toxicidad renal; hipocalcemiaCalcio y función renal antes de administración, hidratación adecuada y contraindicaciones de ficha.
Bisfosfonatos en generalOsteonecrosis maxilar y fractura femoral atípica infrecuentesValoración dental cuando corresponda; tratar infecciones bucales; no suspender de rutina por cualquier procedimiento dental.
DenosumabHipocalcemia grave, especialmente en ERC avanzadaCorregir hipocalcemia y déficit de vitamina D; controlar calcio según riesgo y ficha técnica.
Retirada/retraso de denosumabPérdida rápida de DMO y fracturas vertebrales múltiplesNo suspender ni retrasar sin plan de protección antirresortiva y seguimiento.
TeriparatidaHipercalcemia transitoria; precauciones en trastornos metabólicosComprobar contraindicaciones y planificar antirresortivo posterior.
RomosozumabSeñal cardiovascular, hipocalcemiaContraindicado con IAM o ictus previos (sin límite temporal); valorar riesgo cardiovascular global.
RaloxifenoTromboembolismo venoso; sin eficacia demostrada sobre fractura de caderaNo emplear si antecedente o riesgo tromboembólico relevante; seleccionar cuidadosamente.

Abreviaturas: ERC, enfermedad renal crónica; DMO, densidad mineral ósea; IAM, infarto agudo de miocardio; IV, intravenoso.

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10. Duración de bifosfonatos y «vacaciones terapéuticas»

La decisión de continuar depende del riesgo actual de fractura y del tipo de bisfosfonato, no solo del tiempo transcurrido. Como marco de referencia, alendronato/risedronato orales se reevalúan tras aproximadamente 5 años y zoledronato IV tras unos 3 años. En pacientes de mayor riesgo (fractura de cadera o vertebral, edad avanzada, glucocorticoides, nueva fractura, DMO de cadera muy baja) puede convenir prolongar el tratamiento, valorar otra estrategia o consultar con especialista.

Situación tras reevaluaciónDecisión orientativa
Riesgo actualmente bajo/moderado, sin fracturas recientes y estabilidadConsiderar pausa temporal supervisada de bisfosfonato; explicar signos de alarma y fecha de reevaluación.
Riesgo alto persistente o fractura durante tratamientoRevisar adherencia y causas secundarias; prolongar o modificar tratamiento, no indicar pausa automática.
Pausa tras alendronatoReevaluación clínica y del riesgo aproximadamente a los 2 años, antes si aparece fractura o cambio clínico.
Pausa tras risedronato/ibandronatoReevaluación aproximadamente a los 18 meses.
Pausa tras zoledronatoReevaluación aproximadamente a los 3 años.

En pacientes seleccionados de alto riesgo pueden considerarse hasta 10 años con bifosfonato oral o 6 años con zoledronato, sujetos a balance beneficio-riesgo. La pausa es una estrategia propia de determinados bifosfonatos, no una regla aplicable a denosumab.

Abreviaturas: IV, intravenoso.

Cuándo finalizar antes una pausa terapéutica: aparición de una nueva fractura de fragilidad, aumento importante del riesgo clínico o descenso de DMO superior al cambio mínimo significativo confirmado, una vez excluidas variaciones técnicas. Reevaluar adherencia previa, riesgo de caídas y causas secundarias antes de reiniciar, cambiar o intensificar. La persistencia de T-score femoral bajo o de fracturas vertebrales previas obliga a especial cautela antes de proponer pausa.

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11. Denosumab: continuidad, ERC y tratamiento secuencial

Denosumab inhibe RANKL y se administra cada 6 meses. Su efecto antirresortivo se revierte relativamente rápido si se suspende, con aumento de recambio óseo, pérdida de DMO y posibilidad de fracturas vertebrales múltiples. Antes de la primera dosis debe existir un plan que contemple seguimiento y eventual retirada. No se recomienda una pausa terapéutica sin cobertura.

11.1. Si hay que suspenderlo

En personas candidatas a bisfosfonatos, una estrategia habitual es administrar zoledronato IV aproximadamente 6 meses después de la última dosis de denosumab, individualizando duración previa, función renal y medidas posteriores; alternativamente puede usarse un bisfosfonato oral apropiado en pacientes seleccionados. Puede requerirse seguimiento de DMO y marcadores de recambio y dosis adicionales en función de la evolución. La respuesta no está garantizada con una sola dosis: se precisa seguimiento.

11.2. Riesgo renal

Denosumab no necesita ajuste de dosis por aclaramiento renal, pero esto no significa que sea inocuo en ERC avanzada. El riesgo de hipocalcemia grave aumenta especialmente en enfermedad renal avanzada, diálisis o trastorno mineral óseo de ERC; requiere corrección de alteraciones previas y control de calcio coordinado con nefrología.

Plan individual de retirada: documentar fecha exacta de la última inyección, duración total del tratamiento, fracturas previas, función renal, adherencia posible al bisfosfonato oral y disponibilidad de marcadores de recambio. La estrategia con zoledronato alrededor del sexto mes es orientativa y exige valoración posterior: una dosis puede ser insuficiente, especialmente tras exposiciones prolongadas a denosumab. Cuando esté disponible, el seguimiento con CTX y/o DMO puede ayudar a decidir dosis antirresortivas adicionales; no retrasar la transición por esperar una DXA. Ante una dosis ya retrasada, valorar de manera prioritaria la reposición del esquema o la cobertura alternativa, sin dejar desprotegido al paciente.

ERC avanzada y diálisis: valorar antes de iniciar denosumab calcemia, vitamina D y metabolismo mineral (fosfato, PTH según contexto); corregir hipocalcemia y coordinar el tratamiento con nefrología. En pacientes de alto riesgo, controlar el calcio en las primeras semanas tras cada administración conforme a la ficha técnica y al protocolo local; advertir síntomas de hipocalcemia (parestesias, espasmos, tetania o convulsiones). No equiparar «sin ajuste renal de dosis» con «seguro sin controles».

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12. Terapia osteoformadora y estrategia secuencial

En personas con fracturas vertebrales múltiples, fractura reciente de cadera/vertebral con riesgo de refractura, DMO muy baja y otros indicadores de riesgo muy alto, puede ser razonable iniciar tratamiento osteoformador bajo valoración especializada.

AspectoTeriparatidaRomosozumab
MecanismoAnálogo de PTH con efecto osteoformador predominante.Anticuerpo antiesclerostina: formación ósea y disminución de resorción.
AdministraciónSubcutánea diaria; habitualmente hasta 24 meses.Subcutánea mensual; duración 12 meses.
Seguridad distintivaHipercalcemia; precauciones/contraindicaciones relacionadas con enfermedades óseas específicas.Contraindicado con antecedente de IAM o ictus; valorar riesgo cardiovascular y calcio.
Después del cicloAntirresortivo sin demora para mantener ganancia ósea.Antirresortivo sin demora para mantener ganancia ósea.

No presentar porcentajes de reducción de fracturas de ensayos distintos como comparación directa entre fármacos: varían la población y el comparador. El orden de tratamiento importa y una estrategia secuencial debe planificarse desde el inicio.

Abreviaturas: PTH, parathormona; IAM, infarto agudo de miocardio.

Precisión de indicaciones: romosozumab está autorizado en España para osteoporosis grave en mujeres posmenopáusicas con riesgo elevado de fractura, con antecedentes de infarto o ictus como contraindicación. Teriparatida tiene indicaciones específicas en determinadas formas de osteoporosis, también en varones y osteoporosis asociada a glucocorticoides conforme a ficha técnica. La elección debe comprobar indicación, financiación y contraindicaciones españolas, y no equiparar automáticamente todos los pacientes «de alto riesgo» con candidatos a osteoformador.

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13. Seguimiento clínico y densitométrico

Valorar en las revisiones la presencia de fracturas nuevas, caídas, dolor focal atípico, tolerancia, adherencia y correcta administración, así como enfermedades o medicamentos nuevos. Comprobar la adecuación del calcio, vitamina D y función renal cuando el tratamiento lo requiera. Considerar DXA a intervalos individualizados (a menudo 1–3 años durante tratamiento o ante cambios clínicos), idealmente en el mismo equipo, interpretando cambios frente al mínimo cambio significativo. Las determinaciones sistemáticas frecuentes en bajo riesgo no siempre aportan valor.

Ante fractura durante tratamiento, no asumir automáticamente fracaso farmacológico: investigar cumplimiento, tiempo de exposición, caídas y causas secundarias, y reevaluar intensidad terapéutica. Los marcadores de recambio óseo pueden ayudar en situaciones seleccionadas, especialmente transición tras denosumab, pero no se necesitan en toda consulta.

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14. Poblaciones específicas: varones, glucocorticoides, ERC y premenopausia

14.1. Varones

La prevención secundaria después de fractura es prioritaria. Buscar hipogonadismo, alcohol, glucocorticoides y comorbilidades; usar T-score en varones de 50 o más años y estudiar causas secundarias de modo proporcionado.

14.2. Glucocorticoides

La pérdida ósea puede comenzar en los primeros meses de glucocorticoides sistémicos. Evaluar de forma temprana el riesgo de fractura en quienes previsiblemente precisarán tratamiento prolongado: edad, fracturas previas, dosis actual y acumulada, duración, caídas y DMO, además del riesgo clínico. La cifra de 7,5 mg/día de prednisona no es un umbral excluyente: pueden existir pacientes que necesiten evaluación e intervención con dosis menores, especialmente si presentan fractura previa o edad avanzada. Valorar prevención farmacológica según el riesgo y la guía de referencia, sin esperar siempre a disponer de DXA si el riesgo es claramente elevado.

14.3. ERC

La elección exige filtrado, calcio, fosfato, PTH y posible osteodistrofia renal. Alendronato y zoledronato tienen límites específicos de aclaramiento de creatinina (habitualmente 35 ml/min para estos productos); no sustituirlos por el umbral genérico de 30 ml/min para todos. Denosumab puede producir hipocalcemia grave, especialmente en ERC avanzada.

14.4. Mujeres premenopáusicas

Priorizar Z-score, historia de fracturas, causas secundarias y contexto reproductivo; el tratamiento farmacológico no debe basarse únicamente en un T-score bajo.

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15. Algoritmo práctico de decisión en la consulta

Primer paso: confirmar que la DXA disponible es interpretable y valorar fractura previa de fragilidad. La probabilidad procede de FRAX España (con o sin DMO del cuello femoral), no de la DXA por sí sola. Aplicar los criterios diferenciados de recomendación y sugerencia del consenso español:

Puerta de entradaDecisión inicialSiguiente paso
Fractura de fragilidad vertebral, cadera, húmero o pelvisRecomendación de tratamiento tras evaluaciónPrevención secundaria pronta; estratificar riesgo muy alto
FRAX cadera ≥3 % o edad ≥70 años y T-score ≤−2,5Recomendación de tratamientoElegir antirresortivo o ruta especializada según perfil
FRAX mayor ≥10 % sin DMO o ≥7,5 % con DMO; o edad ≤70 años y T-score ≤−2,5Sugerir y consensuar tratamientoDecisión compartida, evaluar causas secundarias
Osteopenia y riesgo inferior a umbrales, sin fracturas ni otros criteriosNo prescribir de manera automáticaFuerza, caídas, calcio/vitamina D y nueva evaluación según riesgo
Glucocorticoides/otras causas secundariasGuía específica de la causaNo aplicar sin ajuste los umbrales de osteoporosis primaria
Abreviaturas: DMO, densidad mineral ósea; DXA, absorciometría de rayos X de energía dual; FRAX, herramienta de evaluación del riesgo de fractura.
  1. ¿Hay una fractura por fragilidad? Tratar urgencias, clasificar localización, valorar fractura vertebral no reconocida y causas secundarias.
  2. ¿Cuál es el riesgo? Antecedentes, caídas, tratamientos, herramienta validada y DXA cuando cambie decisiones.
  3. ¿Bajo riesgo y osteopenia aislada? Medidas no farmacológicas y seguimiento individualizado.
  4. ¿Alto riesgo? Bisfosfonato eficaz para las fracturas relevantes (o alternativa individualizada).
  5. ¿Muy alto riesgo o refractura reciente? Derivar para valorar osteoformador inicial y secuencia antirresortiva.
  6. ¿Toma alendronato desde hace años? Evaluar duración y riesgo; preguntar por dolor focal de muslo, tibia o cúbito.
  7. ¿Dolor focal sospechoso? Imagen dirigida, considerar interrupción temporal durante estudio y priorizar valoración según gravedad.
  8. ¿Toma denosumab? Verificar próxima dosis y plan de continuidad; jamás suspender sin alternativa planificada.

15.1. Circuito habitual de prevención de fractura

Identificar fractura y factores de riesgo → valorar DXA y estimación del riesgo cuando cambien la decisión → distinguir osteopenia de bajo riesgo, riesgo alto o muy alto → elegir medidas generales y terapia farmacológica apropiada → programar seguimiento, duración y posibles secuencias.

15.2. Circuito de seguridad del antirresortivo

Paciente con bisfosfonato y dolor óseo focal inusual → explorar y obtener imagen dirigida → si sospecha de fractura atípica, limitar la carga, considerar interrupción temporal individualizada y derivar según gravedad → registrar el plan y notificar sospecha de reacción adversa. Paciente con denosumab próximo a vencimiento o retrasado → verificar fecha y asegurar continuidad o cobertura antirresortiva; no planificar vacaciones de denosumab.

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16. Casos clínicos ilustrativos

16.1. Osteopenia sin indicación automática de fármacos

Mujer de 62 años, T-score −1,8 en cuello femoral, sin fracturas, sin glucocorticoides y con bajo riesgo clínico global. Se acuerda fuerza y equilibrio, prevención de caídas y aporte adecuado de calcio; no se prescribe antirresortivo únicamente por el T-score. Perla: riesgo absoluto antes que densitometría aislada.

16.2. Osteopenia con probabilidad de cadera que supera el umbral terapéutico

Paciente de 76 años con T-score −2,1 en cuello femoral, sin fractura previa, cuyo cálculo de FRAX España proporciona una probabilidad de fractura de cadera del 3,4 % a diez años (resultado ilustrativo). Aunque presenta osteopenia y no osteoporosis densitométrica, el consenso español recomienda considerar el inicio de tratamiento con este riesgo de cadera; se revisan caídas, función renal, comorbilidad y preferencias. Perla: una DMO en rango de osteopenia no excluye tratamiento si el riesgo absoluto de cadera es elevado. No sustituir esta cifra de ejemplo por un FRAX real sin introducir todos los datos del paciente.

16.3. Dolor de antebrazo con alendronato prolongado

Mujer de 78 años tratada con alendronato desde hace ocho años, dolor localizado en borde cubital de antebrazo desde hace tres semanas y sin caída. Se explora, solicita radiografía de antebrazo y, ante sospecha razonable, se plantea interrupción temporal durante evaluación y consulta con traumatología; si las radiografías no explican el cuadro, se plantea imagen adicional. Perla: el cúbito es una localización incluida en la nueva señal de farmacovigilancia, no una prueba de causalidad en cada dolor.

16.4. Denosumab y cita perdida

Mujer de 75 años con fractura vertebral previa; lleva siete meses desde la última dosis de denosumab y no tiene visita programada. Se prioriza reevaluar inmediatamente el plan antirresortivo y la necesidad de administrar denosumab o secuenciar, evitando demoras adicionales. Perla: no programar vacaciones terapéuticas de denosumab.

Ampliación del caso 16.2: si la radiografía cubital es normal pero el dolor sigue siendo localizado y progresivo, no descartar sin más una lesión incompleta; recomendar limitación de esfuerzos sobre ese miembro y coordinar una técnica de imagen complementaria (habitualmente RM, según disponibilidad y valoración radiológica), con seguimiento definido. Si aparece deformidad, pérdida de función o dolor intenso de nueva aparición, derivación urgente. La exposición al fármaco no demuestra causalidad por sí sola.

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17. Conclusiones para la práctica clínica

La osteoporosis debe abordarse como un problema de riesgo de fractura, no solo de densitometría. El alendronato mantiene un balance beneficio-riesgo favorable cuando está indicado; la alerta de 2026 exige vigilar dolor prodrómico también en cúbito y tibia y estudiar la sospecha sin interrupciones indiscriminadas. Los bifosfonatos requieren reevaluación temporal según riesgo; denosumab obliga a continuidad o retirada cubierta; en riesgo muy alto el orden entre osteoformador y antirresortivo es determinante. La prevención de caídas, el ejercicio y el seguimiento de fracturas nuevas siguen siendo esenciales.

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18. Bibliografía recomendada

  1. Carbonell-Abella C, Micó-Pérez RM, Vargas Negrín F, Bastida-Calvo JC, Giner M, Aguado Acín P. Recomendaciones Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral (SEIOMM)-SEMERGEN-semFYC-SEMG para el manejo de los pacientes con osteoporosis/fractura por fragilidad en atención primaria. Aten Primaria. 2026;58(5):103476. doi:10.1016/j.aprim.2026.103476. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.aprim.2026.103476
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Boletín sobre Seguridad de Medicamentos de Uso Humano. Agosto y septiembre de 2026. Madrid: AEMPS; 2026. Disponible en: https://www.aemps.gob.es/informa/boletin-sobre-seguridad-de-medicamentos-de-uso-humano-agosto-y-septiembre-de-2026/
  3. European Medicines Agency. Alendronate: CMDh scientific conclusions, amendments to product information. PSUSA/00000078/202601. Amsterdam: EMA; 2026. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/medicines/psusa/psusa-00000078-202601
  4. National Osteoporosis Guideline Group. NOGG 2024: Clinical guideline for the prevention and treatment of osteoporosis. 2024. Disponible en: https://www.nogg.org.uk/full-guideline
  5. Gregson CL, Armstrong DJ, Bowden J, Cooper C, Edwards J, Gittoes NJL, et al. UK clinical guideline for prevention and treatment of osteoporosis. Arch Osteoporos. 2025. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12417299/
  6. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Evenity (romosozumab): ficha técnica. CIMA. Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1191411/FT_1191411.ht
  7. International Osteoporosis Foundation. SCOPE 2021: Spain country report. Disponible en: https://www.osteoporosis.foundation/sites/iofbonehealth/files/scope-2021/Spain%20report.pdf
  8. Sociedad Española de Reumatología. Recomendaciones para el manejo de la osteoporosis posmenopáusica. Reumatol Clin. 2021. Disponible en: https://www.reumatologiaclinica.org/es-recomendaciones-sociedad-espanola-reumatologia-sobre-articulo-S2173574321000058
  9. Kanis JA, Cooper C, Rizzoli R, Reginster JY. European guidance for the diagnosis and management of osteoporosis in postmenopausal women. Osteoporos Int. 2019;30:3-44. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7026233/

La comunicación de AEMPS y el documento de EMA son la base regulatoria de la actualización del 29 de octubre de 2026. Las recomendaciones de duración y secuenciación se sustentan en NOGG y la literatura clínica citada.

Artículos complementarios del blog: Cuándo pedir DXA y valorar riesgo de fractura (2026) · Interpretación técnica de DXA (2026). Esta guía aborda de forma específica la decisión de tratamiento, su secuencia y seguridad, para evitar duplicidades.


19. Autoevaluación competencial · HHF 2026

Tres bloques independientes: 10 preguntas clínicas, 3 microcasos y evaluación Mini-CEX de cinco competencias. Seleccione todas las respuestas antes de corregir.

Bloque 1. Conocimientos: 10 preguntas tipo test

1. En la evaluación inicial, ¿cuál es el umbral de probabilidad de fractura osteoporótica principal propuesto para considerar tratamiento en España?
2. La novedad AEMPS de octubre de 2026 para alendronato es:
3. En una paciente asintomática con alendronato durante seis años, la alerta implica:
4. El dolor prodrómico de fractura atípica puede aparecer:
5. Mujer de 76 años, T-score femoral −2,1 y FRAX España de cadera del 3,4 % a diez años. ¿Cuál es la mejor conducta?
6. ¿Qué fármaco NO permite una pausa sin tratamiento alternativo planificado?
7. Romosozumab está contraindicado en España:
8. Si se añade información densitométrica al cálculo de FRAX, ¿qué medida debe utilizarse?
9. Tras teriparatida o romosozumab, la conducta habitual es:
10. En ERC avanzada, denosumab:

Bloque 2. Tres microcasos: decisión y feedback dirigido

1. Paciente de 79 años con ocho años de alendronato y dolor focal tibial sin traumatismo. ¿Qué haría?
2. Mujer con dosis de denosumab retrasada más de un mes y fractura vertebral previa. ¿Qué hacer?
3. Mujer de 76 años sin fracturas, T-score de cuello femoral −2,1 y probabilidad FRAX España de cadera del 3,4 % a diez años. ¿Qué decisión es más adecuada?

Bloque 3. Mini-CEX: autoevaluación de competencias (1–5)

1 = desempeño insuficiente; 2 = necesita mejora; 3 = competente básico; 4 = adecuado/solvente; 5 = excelente. Interpretación global: 5–15, área de mejora; 16–20, adecuada; 21–25, excelente. Una puntuación 1 o 2 activa feedback específico, aunque la suma sea alta.

Competencia clínica (78 %)Puntuación (22 %)
Evaluación del riesgo. Integra fracturas previas, caídas, DXA y riesgo clínico sin tratar únicamente el T-score.
Selección terapéutica. Distingue alto de muy alto riesgo y elige fármaco y secuencia apropiados.
Seguridad de alendronato. Identifica dolor prodrómico focal y valora fracturas atípicas en fémur, cúbito o tibia.
Continuidad de denosumab. Evita interrupciones sin protección y planifica sustitución antirresortiva.
Comunicación, prevención y seguimiento. Explica beneficios/riesgos, previene caídas y acuerda reevaluaciones individualizadas.

Abreviaturas: HHF, formato editorial de autoevaluación competencial; Mini-CEX, mini clinical evaluation exercise; DXA, densitometría ósea; IAM, infarto agudo de miocardio.

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