Cuando no es colon irritable: cómo detectar antes la enfermedad inflamatoria intestinal desde Atención Primaria en 2026
Diarrea crónica, banderas rojas y calprotectina: claves para diferenciar SII de EII y derivar a tiempo desde Atención Primaria.
El problema clínico no suele ser reconocer una colitis ulcerosa que debuta con diarrea sanguinolenta intensa. La dificultad aparece antes: en el adulto joven o de mediana edad con meses de dolor abdominal, cambios del ritmo intestinal, urgencia, diarrea intermitente o distensión, al que resulta tentador atribuir los síntomas a un síndrome del intestino irritable (SII).
La mayoría de estos pacientes tendrán efectivamente un trastorno funcional. Pero una pequeña proporción está iniciando una enfermedad de Crohn o una colitis ulcerosa. Detectarlos pronto importa: el retraso diagnóstico continúa siendo relevante, especialmente en la enfermedad de Crohn, y puede asociarse con mayor utilización urgente de recursos y, en diversos estudios, con enfermedad más complicada.
La pregunta práctica de este artículo es por tanto muy concreta: ¿cuándo debemos dejar de pensar que una diarrea crónica es simplemente funcional y comenzar a buscar inflamación intestinal?
- Resumen estructurado
- El problema no es diagnosticar el SII: es saber cuándo dejar de creer que lo es
- Qué síntomas deben hacer sospechar EII
- Banderas rojas: no todas pesan igual
- Crohn perianal y manifestaciones extraintestinales: las pistas que se pasan por alto
- Qué pedir inicialmente desde Atención Primaria
- Calprotectina fecal: cómo utilizarla realmente
- SII probable frente a EII posible
- Cuándo derivar y con qué prioridad
- Qué información debería llevar una buena derivación
- Después del diagnóstico: qué sigue haciendo Atención Primaria
- Casos clínicos ilustrativos
- Preguntas frecuentes
- Bibliografía recomendada
- Autoevaluación-Cuando no es colon irritable: cómo detectar antes la enfermedad inflamatoria intestinal desde Atención Primaria
1. Resumen estructurado
Problema clínico. La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), fundamentalmente enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa, puede comenzar con síntomas poco específicos que se superponen con el SII. El etiquetado funcional prematuro puede contribuir al retraso diagnóstico.
Qué debe hacer Atención Primaria. Integrar síntomas, evolución, antecedentes familiares, enfermedad perianal, manifestaciones extraintestinales, exploración, hemograma, proteína C reactiva (PCR), ferritina, albúmina, estudio de infección cuando proceda y calprotectina fecal.
Papel de la calprotectina. Es especialmente útil cuando existe incertidumbre entre enfermedad inflamatoria y funcional y no hay una indicación directa de estudio urgente. No diagnostica EII, no distingue por sí sola Crohn de colitis ulcerosa y un resultado bajo no debe anular una sospecha clínica alta.
Cuándo acelerar. Rectorragia relevante, anemia ferropénica, pérdida ponderal, afectación general, fiebre, diarrea nocturna persistente, enfermedad perianal compleja, elevación mantenida de reactantes o calprotectina claramente elevada deben disminuir el umbral para derivar.
Después del diagnóstico. El médico de familia continúa siendo esencial para vacunación, prevención de infecciones, tabaquismo, salud ósea, riesgo cardiovascular, prevención general, interacciones farmacológicas y detección de toxicidad.
2. El problema no es diagnosticar el SII: es saber cuándo dejar de creer que lo es
«Colon irritable» continúa siendo la expresión coloquial más utilizada, aunque el término clínico correcto es síndrome del intestino irritable. El SII es frecuente y puede diagnosticarse positivamente cuando la historia clínica es compatible y no existen datos que obliguen a buscar enfermedad orgánica.
El error no consiste en diagnosticar un SII. Consiste en mantener indefinidamente esa etiqueta cuando aparecen elementos que ya no encajan.
La superposición sintomática es amplia: dolor abdominal, diarrea, urgencia, distensión y variabilidad de las deposiciones pueden observarse tanto en trastornos funcionales como en una EII inicial. En Crohn esta dificultad es aún mayor porque la afectación puede ser segmentaria, ileal o perianal y la rectorragia puede estar ausente.
Una gran cohorte de pacientes con EII atendidos inicialmente en Atención Primaria mostró que algunos habían recibido previamente diagnósticos alternativos, especialmente SII o hemorroides, y que estos pacientes presentaban intervalos diagnósticos prolongados. El dato no significa que todo supuesto SII deba estudiarse endoscópicamente, sino que todo diagnóstico funcional debe poder revisarse cuando la evolución deja de ser funcional.
La reevaluación resulta especialmente importante cuando existe:
- cambio cualitativo del patrón previo;
- progresión de los síntomas;
- aparición de síntomas nocturnos;
- sangrado;
- pérdida de peso;
- anemia o inflamación analítica;
- manifestaciones extraintestinales;
- enfermedad perianal;
- respuesta insuficiente a un manejo razonable del supuesto SII.
En otras palabras, la persistencia de síntomas no demuestra EII, pero debe permitir reabrir el diagnóstico.
3. Qué síntomas deben hacer sospechar EII
La EII no tiene una presentación única. La colitis ulcerosa suele ser algo más reconocible cuando predominan rectorragia, diarrea, urgencia y tenesmo. Crohn puede producir diarrea, pero también dolor abdominal, pérdida ponderal, anemia, lesiones perianales o manifestaciones sistémicas sin una diarrea especialmente llamativa.
| Hallazgo | Por qué importa | Interpretación práctica |
|---|---|---|
| Diarrea persistente | Es una presentación frecuente de EII, aunque muy inespecífica. | Aumenta su valor si se acompaña de sangre, nocturnidad, pérdida ponderal o alteraciones analíticas. |
| Rectorragia | Característica en muchas colitis, pero también obliga a descartar otras causas. | No atribuir automáticamente el sangrado a hemorroides si coexiste con diarrea, urgencia, anemia o cambio del ritmo intestinal. |
| Diarrea nocturna | Es menos característica de los trastornos funcionales. | La nocturnidad persistente aumenta la sospecha de enfermedad orgánica. |
| Pérdida de peso | Puede reflejar inflamación, malabsorción o menor ingesta. | Pérdida involuntaria clínicamente relevante exige reconsiderar un diagnóstico exclusivamente funcional. |
| Fiebre o afectación general | Sugiere inflamación significativa, infección o complicación. | Valorar gravedad y necesidad de atención urgente. |
| Dolor abdominal persistente | Puede aparecer tanto en SII como en Crohn. | Dolor progresivo, focal, asociado a pérdida ponderal, vómitos o inflamación requiere estudio orgánico. |
| Urgencia y tenesmo | Pueden indicar inflamación rectal. | Especialmente relevantes cuando se acompañan de sangre o moco. |
Un elemento adicional es el antecedente familiar. Un familiar de primer grado con Crohn o colitis ulcerosa no diagnostica nada, pero aumenta la probabilidad pretest cuando existen síntomas compatibles y debe reducir el umbral para profundizar el estudio.
4. Banderas rojas: no todas pesan igual
Las listas de signos de alarma son útiles, pero pueden generar una falsa sensación de equivalencia. No tiene el mismo peso una discreta elevación aislada de PCR que una diarrea sanguinolenta con anemia, pérdida ponderal y deterioro clínico.
En la práctica conviene distinguir tres situaciones.
4.1. Datos que justifican acelerar claramente el proceso diagnóstico
- rectorragia persistente asociada a cambio del ritmo intestinal;
- anemia ferropénica no explicada;
- pérdida ponderal involuntaria;
- diarrea nocturna persistente;
- fiebre o síntomas sistémicos;
- hipoalbuminemia;
- elevación persistente de PCR u otros marcadores inflamatorios;
- enfermedad perianal compleja;
- manifestaciones extraintestinales compatibles;
- calprotectina fecal claramente elevada y concordante con la clínica.
4.2. Datos que modifican la probabilidad, pero no son diagnósticos
- historia familiar de EII;
- aftosis oral recurrente;
- trombocitosis;
- ferropenia sin anemia;
- déficits nutricionales no explicados;
- respuesta incompleta al manejo del supuesto SII.
4.3. Situaciones en las que la prioridad puede ser otra
En pacientes con edad, síntomas o hallazgos compatibles con neoplasia colorrectal, el problema ya no es «SII frente a EII». Debe activarse el circuito de estudio de cáncer colorrectal correspondiente. La calprotectina no debe utilizarse para retrasar una colonoscopia o una derivación indicada por sospecha oncológica.
También debe evitarse el sesgo de atribución: tener hemorroides no excluye una EII y tener previamente un diagnóstico de SII tampoco protege frente a desarrollar posteriormente una enfermedad orgánica.
5. Crohn perianal y manifestaciones extraintestinales: las pistas que se pasan por alto
5.1. Enfermedad perianal
El Crohn no siempre comienza con diarrea. Una fisura anal atípica, abscesos recurrentes, una fístula perianal o enfermedad perianal compleja pueden preceder o acompañar a la enfermedad luminal.
Especialmente en una persona joven, la combinación de enfermedad perianal con dolor abdominal, pérdida de peso, anemia, diarrea o antecedentes familiares debe aumentar claramente la sospecha.
Una lesión perianal aislada frecuente —por ejemplo, una fisura posterior típica asociada a estreñimiento— no equivale a Crohn. Lo preocupante es el contexto: lesiones múltiples o laterales, fistulización, abscesos repetidos, mala cicatrización o asociación con otros datos sistémicos.
5.2. Manifestaciones extraintestinales
Hasta una proporción importante de pacientes con EII desarrollará alguna manifestación extraintestinal y algunas pueden preceder al diagnóstico digestivo.
| Área | Manifestaciones que deben llamar la atención | Clave para AP |
|---|---|---|
| Articular | Artritis periférica, dolor inflamatorio axial, sacroileítis | Preguntar por síntomas digestivos ante un cuadro inflamatorio articular compatible. |
| Cutánea | Eritema nodoso, pioderma gangrenoso | Su asociación con síntomas intestinales eleva significativamente la sospecha. |
| Ocular | Episcleritis, uveítis | Dolor ocular, fotofobia o disminución visual requieren valoración oftalmológica urgente. |
| Oral | Aftosis recurrente | Es inespecífica de forma aislada, pero gana valor cuando acompaña a síntomas digestivos. |
| Hepatobiliar | Alteraciones colestásicas, colangitis esclerosante primaria | La asociación con colitis ulcerosa es particularmente relevante. |
La clave no es pedir estudios de EII ante cada afta o artralgia. Es reconocer patrones multisistémicos que, sumados a síntomas intestinales, modifican la probabilidad clínica.
6. Qué pedir inicialmente desde Atención Primaria
El estudio inicial debe responder a tres preguntas: ¿hay inflamación?, ¿existe repercusión sistémica o nutricional? y ¿hay una alternativa frecuente que explique los síntomas?
| Prueba | Qué aporta | Matiz importante |
|---|---|---|
| Hemograma | Anemia, leucocitosis, trombocitosis | Un hemograma normal no excluye EII. |
| Ferritina y estudio del hierro | Detectan ferropenia y ayudan a valorar repercusión crónica | La ferritina puede aumentar por inflamación; interpretarla junto con saturación de transferrina y contexto clínico. |
| PCR | Inflamación sistémica | Puede ser normal en EII activa, especialmente en determinados fenotipos. |
| Albúmina | Inflamación, pérdidas intestinales y estado nutricional | Una hipoalbuminemia aumenta la preocupación por enfermedad orgánica significativa. |
| Bioquímica renal, electrolitos y perfil hepático | Repercusión de diarrea y enfermedades asociadas | Útiles también como valores basales. |
| Serología celíaca | Diagnóstico diferencial frecuente de diarrea crónica | Solicitar anticuerpos anti-transglutaminasa tisular IgA junto con IgA total; si existe déficit de IgA, utilizar pruebas serológicas IgG apropiadas. |
| Estudios microbiológicos de heces | Descartan infección cuando la epidemiología lo justifica | Individualizar coprocultivo/PCR, C. difficile, Giardia o parásitos según exposición, viajes, antibióticos e inmunosupresión. |
| Calprotectina fecal | Detecta inflamación intestinal de forma no invasiva | Especialmente útil cuando existe incertidumbre EII-SII y no hay una indicación directa de derivación o endoscopia. |
La colonoscopia con ileoscopia y biopsias continúa siendo una prueba fundamental para establecer el diagnóstico y caracterizar la enfermedad colónica y el íleon terminal. La organización concreta —solicitud directa desde AP o desde Digestivo— dependerá del circuito asistencial local.
La imagen transversal y la ecografía intestinal adquieren especial importancia en Crohn, sobre todo cuando se sospecha afectación de intestino delgado o enfermedad transmural. No obstante, no deberían convertirse en una batería indiscriminada de pruebas antes de derivar.
7. Calprotectina fecal: cómo utilizarla realmente
La calprotectina es una proteína abundante en los neutrófilos. Su aumento en las heces refleja migración leucocitaria hacia la luz intestinal y, por tanto, inflamación intestinal. Esa es simultáneamente su fortaleza y su principal limitación: detecta inflamación, pero no establece su causa.
7.1. Cuándo aporta más
Su escenario ideal es el paciente con síntomas digestivos bajos persistentes en quien existe incertidumbre entre una enfermedad inflamatoria y un trastorno funcional, sin una sospecha de cáncer ni otro criterio que ya justifique investigación rápida.
Una calprotectina baja en un paciente joven, con baja probabilidad pretest, analítica normal y sin banderas rojas reduce considerablemente la probabilidad de EII y puede evitar procedimientos invasivos innecesarios.
7.2. No existe un único punto de corte universal
El antiguo enfoque «menos de 50 normal, más de 250 EII» resulta demasiado simplificador. Existen diferencias entre ensayos, variabilidad biológica y distintos circuitos asistenciales.
Muchos algoritmos actuales utilizan aproximadamente tres zonas operativas:
| Calprotectina fecal | Interpretación orientativa | Conducta práctica |
|---|---|---|
| <100 µg/g | Baja probabilidad de inflamación intestinal significativa en un contexto clínico de bajo riesgo. | Buscar alternativas y manejar como probable trastorno no inflamatorio si clínica y resto del estudio son concordantes. No utilizar el resultado para ignorar banderas rojas. |
| 100-250 µg/g | Zona intermedia. Puede representar inflamación leve, transitoria o un falso positivo. | Revisar infección, AINE y otros posibles factores. Si no hay alarma, puede repetirse aproximadamente en 2-6 semanas según protocolo local. |
| >250 µg/g | Probabilidad mayor de inflamación intestinal activa. | Si existe clínica compatible, disminuye el umbral para derivación preferente. No es sinónimo de EII y deben considerarse infección y otros diagnósticos. |
Estos valores son orientativos, no fronteras diagnósticas. Debe respetarse siempre el intervalo y algoritmo del laboratorio y del circuito asistencial local.
7.3. Falsos positivos: calprotectina elevada no significa Crohn
La calprotectina puede elevarse en:
- gastroenteritis e infecciones intestinales;
- uso de AINE;
- el uso de inhibidores de la bomba de protones se ha asociado a elevaciones, generalmente modestas, de la calprotectina fecal;
- enfermedad celíaca activa;
- diverticulitis;
- neoplasia colorrectal;
- otras colitis e inflamaciones gastrointestinales;
- sangrado gastrointestinal.
Por ello, una elevación moderada aislada debe interpretarse con el contexto clínico. Cuando resulte seguro, puede revisarse la necesidad de AINE y otros factores antes de repetir una cifra intermedia. No debe retirarse medicación necesaria de forma automática únicamente para «normalizar» la prueba.
7.4. ¿Puede haber Crohn con calprotectina baja?
Sí. Es una de las correcciones más importantes respecto a interpretaciones excesivamente tranquilizadoras.
La relación entre calprotectina e inflamación puede ser menos estrecha en Crohn limitado al intestino delgado que en enfermedad colónica. Además, ningún biomarcador tiene sensibilidad del 100%.
Por tanto, una cifra baja no debería cerrar el caso cuando la probabilidad clínica continúa siendo alta: pérdida ponderal, anemia, enfermedad perianal sugestiva, síntomas obstructivos, historia familiar significativa o manifestaciones extraintestinales requieren reevaluación independientemente de la calprotectina.
7.5. Cuándo no esperar a repetirla
No debería retrasarse la derivación únicamente para obtener una segunda determinación cuando existe:
- rectorragia persistente con repercusión;
- anemia ferropénica;
- pérdida ponderal importante;
- deterioro clínico;
- síntomas obstructivos;
- enfermedad perianal compleja;
- fiebre o sospecha de complicación;
- alta sospecha de EII pese a un biomarcador discordante.
8. SII probable frente a EII posible
No existe una puntuación sencilla capaz de resolver esta diferencia. La comparación siguiente debe utilizarse como razonamiento probabilístico, no como regla diagnóstica.
| Dimensión | Favorece SII | Hace reconsiderar EII |
|---|---|---|
| Curso | Fluctuante, estable durante tiempo prolongado | Progresivo o cambio reciente del patrón habitual |
| Sangrado | Ausente | Rectorragia asociada a diarrea, urgencia o tenesmo |
| Nocturnidad | Síntomas habitualmente vinculados a periodos de vigilia/comidas | Diarrea que despierta repetidamente al paciente |
| Peso | Estable | Pérdida involuntaria |
| Analítica | Sin anemia, hipoalbuminemia ni inflamación persistente | Anemia, ferropenia, trombocitosis, PCR elevada o hipoalbuminemia |
| Calprotectina | Baja y concordante con una baja probabilidad clínica | Elevada persistentemente o discordante con una clínica sugestiva |
| Periné | Sin enfermedad perianal inflamatoria | Fístulas, abscesos recurrentes o lesiones atípicas |
| Manifestaciones sistémicas | Ausentes | Artritis inflamatoria, uveítis, eritema nodoso u otras manifestaciones compatibles |
| Antecedentes familiares | Sin antecedentes relevantes | Familiar de primer grado con EII |
La mejor utilización de esta tabla es preguntarse: ¿cuántas piezas del caso siguen siendo realmente explicables mediante un trastorno funcional? Cuantas más piezas dejen de encajar, menos razonable resulta mantener el diagnóstico de SII sin reconsiderarlo.
9. Cuándo derivar y con qué prioridad
Los circuitos concretos deben pactarse localmente entre Atención Primaria y Digestivo. No obstante, la prioridad puede estructurarse clínicamente.
| Prioridad | Situaciones orientativas | Conducta |
|---|---|---|
| Urgencias/hospital | Afectación sistémica importante, deshidratación grave, sangrado relevante, sospecha de colitis aguda grave, obstrucción, peritonismo, absceso o sepsis | Valoración hospitalaria inmediata. La calprotectina no modifica esta decisión. |
| Derivación preferente | Diarrea sanguinolenta persistente, anemia, pérdida ponderal, enfermedad perianal sugestiva, inflamación analítica persistente, calprotectina claramente elevada con clínica compatible | Derivación rápida a Digestivo según circuito local, aportando estudio inicial. |
| Derivación ordinaria | Síntomas persistentes, calprotectina intermedia confirmada, estudio inicial no concluyente, ausencia de criterios de gravedad | Completar diagnóstico diferencial razonable y derivar si persiste la sospecha o los síntomas no se explican satisfactoriamente. |
La cifra de calprotectina puede ayudar a decidir la prioridad, pero no debe ser el único criterio. Tampoco es razonable exigir dos resultados superiores a 250 µg/g en todo paciente antes de derivar: en un cuadro clínicamente sugestivo, esa estrategia puede introducir una demora innecesaria.
Cuando existen criterios de sospecha de cáncer colorrectal debe utilizarse el circuito oncológico correspondiente, independientemente de que también se considere una EII en el diagnóstico diferencial.
10. Qué información debería llevar una buena derivación
Una buena derivación no necesita una historia interminable. Necesita información que permita al digestólogo comprender rápidamente por qué este paciente tiene una probabilidad relevante de EII y con qué prioridad debe estudiarse.
- síntoma principal y duración;
- número aproximado y características de las deposiciones;
- presencia de sangre, urgencia, tenesmo o nocturnidad;
- evolución del peso;
- fiebre o deterioro general;
- hallazgos perianales;
- manifestaciones extraintestinales;
- antecedentes familiares de EII;
- hemograma, hierro/ferritina, PCR y albúmina;
- calprotectina fecal y fecha de determinación;
- estudios microbiológicos realizados cuando correspondan;
- medicación relevante, especialmente AINE, antibióticos e inmunosupresores;
- motivo explícito de la prioridad solicitada.
Una frase como «diarrea crónica, valorar» aporta poco. Resulta mucho más útil: «Diarrea de ocho semanas, 5-6 deposiciones/día, despertares nocturnos, pérdida de 4 kg, Hb 10,8 g/dL, ferritina baja, PCR 22 mg/L y calprotectina 480 µg/g; solicito valoración preferente por sospecha de EII».
11. Después del diagnóstico: qué sigue haciendo Atención Primaria
Diagnosticar una EII no convierte al paciente en responsabilidad exclusiva de Digestivo. El tratamiento específico y las decisiones sobre inmunomoduladores, terapias biológicas o pequeñas moléculas corresponden fundamentalmente a la unidad de EII, pero gran parte de la prevención longitudinal continúa ocurriendo en Atención Primaria.
11.1. Vacunación y prevención de infecciones
Las recomendaciones ECCO de 2026 insisten en revisar de forma estructurada el riesgo infeccioso y el estado vacunal preferiblemente desde el momento del diagnóstico y antes de iniciar inmunosupresión relevante.
En AP resulta especialmente útil:
- revisar sistemáticamente el calendario vacunal;
- coordinar las vacunas indicadas según edad, tratamiento, riesgo individual y calendario nacional/autonómico;
- identificar vacunas vivas antes de iniciar inmunosupresión significativa, porque posteriormente pueden estar contraindicadas;
- recordar que las vacunas no vivas pueden administrarse habitualmente durante la inmunosupresión, aunque la respuesta inmunitaria puede ser menor;
- comprobar que el cribado infeccioso previo a inmunosupresión se ha realizado según el tratamiento previsto.
Entre las infecciones cuya situación serológica o riesgo puede necesitar valoración se encuentran hepatitis B, hepatitis C, VIH y, dependiendo del contexto y tratamiento, otras infecciones como varicela, sarampión o tuberculosis.
11.2. Tabaquismo
El abandono del tabaco debe formar parte explícita del seguimiento, especialmente en enfermedad de Crohn, donde fumar se asocia con un curso más desfavorable. La relación epidemiológica entre tabaco y colitis ulcerosa es más compleja, pero el tabaquismo nunca debe recomendarse como estrategia terapéutica.
11.3. Salud ósea
Los pacientes con EII presentan mayor riesgo de baja densidad mineral ósea y fracturas. Debe evaluarse especialmente a quienes acumulan factores como:
- exposición repetida o prolongada a corticoides;
- bajo peso;
- malnutrición o malabsorción;
- déficit de vitamina D;
- enfermedad inflamatoria persistente;
- menopausia;
- antecedente de fractura por fragilidad;
- otros factores habituales de osteoporosis.
La densitometría debe indicarse según el riesgo clínico, no necesariamente a todos los pacientes de forma indiscriminada.
11.4. Riesgo cardiovascular y trombótico
La EII se asocia con un incremento modesto del riesgo de distintos eventos cardiovasculares y con un riesgo tromboembólico especialmente relevante durante periodos de actividad, hospitalización y otros estados de riesgo.
Desde AP deben tratarse activamente los factores modificables habituales: hipertensión, diabetes, dislipemia, tabaquismo, obesidad y sedentarismo. Una enfermedad inflamatoria crónica no es motivo para prestar menos atención al riesgo cardiovascular convencional, sino todo lo contrario.
11.5. Nutrición y déficits
Según localización, actividad y cirugía previa puede ser necesario vigilar hierro, vitamina B12, folato, vitamina D u otros déficits. La pérdida ponderal persistente o las dietas progresivamente restrictivas merecen especial atención.
11.6. Toxicidad e interacciones
El plan de seguimiento debe especificar quién controla hemograma, función hepática, función renal u otros parámetros según el tratamiento. AP puede detectar precozmente infecciones, citopenias, alteraciones hepáticas, interacciones y problemas de adherencia, pero cualquier ajuste de un tratamiento inmunosupresor específico debe realizarse de acuerdo con el plan compartido con la unidad de EII.
12. Casos clínicos ilustrativos
Caso 1. El «colon irritable» que deja de comportarse como tal
Mujer de 29 años diagnosticada dos años antes de SII. Consulta por aumento progresivo de las deposiciones durante ocho semanas. Presenta 5 deposiciones diarias, dos despertares nocturnos semanales y ha perdido 4 kg. No refiere rectorragia. Hemoglobina 10,9 g/dL, ferritina baja, PCR 16 mg/L y calprotectina fecal 390 µg/g.
Interpretación: mantener la etiqueta de SII ya no explica adecuadamente el cuadro. La nocturnidad, pérdida ponderal, anemia e inflamación objetiva aumentan claramente la probabilidad de EII.
Conducta: descartar infección según contexto y derivar preferentemente a Digestivo, sin exigir una segunda calprotectina para justificar la derivación.
Perla clínica: el antecedente de SII no debe producir anclaje diagnóstico cuando aparece un nuevo fenotipo clínico.
Caso 2. Una calprotectina que parece tranquilizadora
Varón de 34 años con dolor recurrente en fosa ilíaca derecha, pérdida de 5 kg y dos abscesos perianales durante el último año. Calprotectina fecal 72 µg/g y PCR normal.
Interpretación: la probabilidad pretest no es baja. La enfermedad perianal recurrente y la pérdida ponderal obligan a considerar Crohn aunque los biomarcadores sean poco llamativos. La calprotectina puede ser menos sensible en determinados fenotipos de Crohn de intestino delgado.
Conducta: derivación a Digestivo para estudio dirigido; no clasificar como SII basándose únicamente en la calprotectina.
Perla clínica: una prueba negativa tiene mayor capacidad de exclusión cuando se aplica a una población de baja probabilidad previa.
Caso 3. Una calprotectina elevada que no era EII
Mujer de 41 años con tres semanas de diarrea tras un episodio compatible con gastroenteritis. Toma ibuprofeno de forma frecuente por lumbalgia. No presenta pérdida ponderal, anemia ni síntomas nocturnos. Primera calprotectina: 185 µg/g.
Interpretación: se trata de una elevación intermedia en un contexto capaz de producir inflamación intestinal transitoria.
Conducta: revisar AINE, confirmar resolución del proceso infeccioso y, si persiste la incertidumbre y no aparecen banderas rojas, repetir la calprotectina unas semanas después siguiendo el circuito local.
Una segunda determinación de 63 µg/g, con desaparición de la diarrea, reduce considerablemente la probabilidad de EII.
Perla clínica: calprotectina elevada significa inflamación intestinal, no necesariamente enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa.
13. Preguntas frecuentes
¿Una PCR normal descarta una EII?
No. La PCR es útil pero no tiene sensibilidad suficiente para excluir EII por sí sola. Una sospecha clínica relevante no debe abandonarse porque los reactantes sistémicos sean normales.
¿Una calprotectina menor de 100 µg/g descarta Crohn?
No de forma absoluta. Reduce mucho la probabilidad en pacientes de bajo riesgo, pero puede ser menos fiable en determinados fenotipos, especialmente Crohn limitado al intestino delgado. Debe interpretarse junto con la clínica.
¿Hay que repetir siempre una calprotectina superior a 250 µg/g antes de derivar?
No. La repetición puede ser razonable cuando el resultado parece discordante, existe posibilidad de infección o exposición a factores que puedan elevarlo y el paciente está clínicamente estable. No debe utilizarse como requisito universal si la sospecha clínica es alta.
¿Qué hacer con una calprotectina entre 100 y 250 µg/g?
Es una zona intermedia. Conviene revisar infección, AINE y otros factores, valorar el conjunto clínico y, cuando no existen banderas rojas, repetir la determinación tras aproximadamente 2-6 semanas según el protocolo local. La persistencia de la elevación aumenta la necesidad de valoración especializada.
¿La rectorragia obliga siempre a pedir calprotectina?
No. Si la clínica ya justifica investigación rápida por sospecha de EII grave, neoplasia u otra enfermedad orgánica, esperar una calprotectina puede no aportar nada y retrasar el proceso.
¿Puede un paciente tener SII y EII?
Sí. Los pacientes con EII pueden presentar síntomas funcionales, incluso durante la remisión. En un paciente ya diagnosticado, la reaparición de dolor o diarrea tampoco equivale automáticamente a un brote: infección, malabsorción de ácidos biliares, SII coexistente y otros mecanismos deben considerarse.
¿Cuál es el mensaje más importante para Atención Primaria?
No utilizar ninguna prueba aislada como sustituto de la valoración clínica. El objetivo no es derivar toda diarrea crónica, sino identificar el momento en el que la explicación funcional deja de ser suficientemente convincente.
14. Bibliografía recomendada
-
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15. Autoevaluación HHF PRO 2026
Bloque 1. Diez preguntas tipo test
1. ¿En qué situación es especialmente útil la calprotectina fecal?
2. ¿Cuál de los siguientes hallazgos hace menos razonable mantener un diagnóstico aislado de SII?
3. Un paciente presenta calprotectina de 310 µg/g. ¿Cuál es la interpretación más correcta?
4. ¿Qué afirmación sobre una calprotectina baja es correcta?
5. ¿Qué medicación puede elevar la calprotectina fecal y dificultar su interpretación?
6. ¿Cuál es una pista especialmente relevante de enfermedad de Crohn?
7. ¿Qué afirmación sobre la PCR es correcta?
8. Ante rectorragia, anemia ferropénica y pérdida ponderal, ¿qué papel debe desempeñar la calprotectina?
9. ¿Qué responsabilidad continúa teniendo AP después de diagnosticarse una EII?
10. ¿Cuál resume mejor el uso correcto de la calprotectina fecal?
Bloque 2. Tres microcasos clínicos
Microcaso 1. Mujer de 27 años con diagnóstico previo de SII. Desde hace dos meses presenta diarrea nocturna, pérdida de 4 kg, Hb 10,7 g/dL y calprotectina 420 µg/g. ¿Cuál es la mejor conducta?
Microcaso 2. Varón de 32 años con dos abscesos perianales, dolor en fosa ilíaca derecha y pérdida ponderal. PCR normal y calprotectina 68 µg/g. ¿Cuál es la mejor interpretación?
Microcaso 3. Mujer de 39 años con diarrea tras gastroenteritis reciente, uso frecuente de AINE, ausencia de alarmas y calprotectina 170 µg/g. ¿Cuál es la opción más razonable?
Bloque 3. Mini-CEX: competencia para sospechar EII desde Atención Primaria
Valore su desempeño habitual de 1 a 5 en cada competencia: 1 = necesita refuerzo; 5 = dominio consistente.
| Competencia | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
|---|---|---|---|---|---|
| Reconozco las banderas rojas que obligan a reconsiderar un diagnóstico de SII. | |||||
| Utilizo la calprotectina como modificador de probabilidad y no como prueba binaria. | |||||
| Reconozco enfermedad perianal y manifestaciones extraintestinales sugestivas de EII. | |||||
| Priorizo correctamente derivación ordinaria, preferente y atención hospitalaria urgente. | |||||
| Integro vacunación, infección, tabaquismo, salud ósea y riesgo cardiovascular en el seguimiento compartido. |

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