Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD): qué cambia en 2026 y cómo cribar fibrosis en la consulta
La nomenclatura Enfermedad Hepática Esteatósica Asociada a Disfunción Metabólica (MASLD), consensuada internacionalmente en 2023 e incorporada a las guías europeas de 2024, sustituye al término Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico (NAFLD) y obliga a un enfoque más práctico en Atención Primaria: a quién buscar, cómo usar FIB-4, cuándo pedir elastografía y cuándo derivar por riesgo de fibrosis sin perder de vista el riesgo cardiometabólico.
El cambio de nomenclatura no obliga a complicar la consulta, sino a hacerla más útil. La clave no es identificar “hígado graso” de forma aislada, sino reconocer a los pacientes con mayor riesgo de fibrosis avanzada y aplicar un circuito sencillo de estratificación, seguimiento o derivación.
Actualización clínica · octubre de 2026.
La guía conjunta EASL–EASD–EASO 2026 incorpora por primera vez recomendaciones específicas para utilizar semaglutida 2,4 mg/semana y resmetirom como tratamientos dirigidos a MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3. También refuerza el uso de pruebas no invasivas para seleccionar candidatos, monitorizar respuesta y decidir continuidad del tratamiento, sin necesidad rutinaria de biopsia hepática.
Índice de contenidos
1. Resumen estructurado para la consulta
Idea clave. El cambio de NAFLD a MASLD no obliga a complicar la consulta, sino a hacerla más útil. En Atención Primaria, lo importante no es confirmar “hígado graso” de forma aislada, sino identificar a los pacientes con mayor riesgo de fibrosis avanzada y aplicar un circuito sencillo de estratificación.
La pregunta práctica no es “¿tiene grasa en el hígado?”, sino “¿tiene riesgo de fibrosis avanzada y qué debo hacer ahora?”.
1.1. Qué conviene recordar en menos de un minuto
Nuevo marco
MASLD describe mejor una esteatosis hepática ligada a disfunción metabólica.
Objetivo real
Detectar fibrosis avanzada, porque es la que marca pronóstico hepático.
Herramienta inicial
FIB-4 como prueba de entrada; si no es bajo, elastografía.
Enfoque correcto
Cribado dirigido de fibrosis en grupos de riesgo, no cribado poblacional indiscriminado.
1.2. En qué pacientes merece la pena pensar en MASLD
- Esteatosis hepática ya conocida en una prueba de imagen.
- Elevación inexplicada de ALT o AST.
- Diabetes mellitus tipo 2.
- Obesidad con comorbilidad o dos o más factores metabólicos.
- Antecedente familiar de primer grado de cirrosis por MASLD.
1.3. Algoritmo rápido para la consulta
| Paso | Qué hacer | Interpretación práctica |
|---|---|---|
| 1 | Identificar si el paciente pertenece a un grupo de riesgo | DM2, prediabetes, obesidad con comorbilidad, dos o más factores metabólicos, esteatosis conocida o enzimas elevadas. |
| 2 | Calcular FIB-4 | Es la prueba inicial más útil para seleccionar riesgo de fibrosis avanzada. |
| 3 | Si FIB-4 <1,3 | Riesgo bajo en adultos de 36 a 65 años. Seguimiento y reevaluación según carga metabólica. |
| 4 | Si FIB-4 1,3–2,67 | Resultado indeterminado. Solicitar elastografía si está disponible. |
| 5 | Si FIB-4 >2,67 | Alto riesgo de fibrosis avanzada. Derivar a Hepatología. |
| 6 | Si existe sospecha clínica, analítica o radiológica de cirrosis | Derivación preferente y valoración de complicaciones. |
| 7 | Si el paciente tiene más de 65 años | Usar 2,0 como punto de corte inferior para considerar bajo riesgo. |
1.4. Qué debe impulsar siempre Atención Primaria
| Área | Actitud práctica | Comentario |
|---|---|---|
| Peso | Objetivo ≥5 % para reducir esteatosis; 7–10 % para mejorar inflamación/MASH; intentar ≥10 % si el objetivo es mejorar fibrosis y resulta factible. | La magnitud de la pérdida ponderal importa: cuanto mayor es la pérdida sostenida, mayor suele ser el beneficio hepático. |
| Alcohol | Desaconsejar el consumo de alcohol y cuantificar siempre el consumo real. | Indicar abstinencia completa si existe fibrosis avanzada o cirrosis. |
| Riesgo cardiovascular | Optimizar glucemia, presión arterial y lípidos. | En MASLD, el riesgo cardiovascular es central. |
| Reevaluación | Repetir FIB-4 cada 1–2 años si hay DM2 o alta carga metabólica. | Si la carga metabólica es menor, suele bastar cada 2–3 años. |
1.5. Cuándo pensar ya en derivación
- FIB-4 >2,67 o elastografía sugestiva de fibrosis avanzada.
- Sospecha clínica, analítica, radiológica o elastográfica de cirrosis.
- Signos de hepatopatía avanzada, como ascitis, esplenomegalia o ictericia.
- Aminotransferasas persistentemente elevadas pese a intervención razonable sobre peso y hábitos.
- Dudas diagnósticas o sospecha de etiología alternativa o mixta.
Resumen operativo. En la consulta diaria, MASLD se maneja mejor con una secuencia simple: reconocer al paciente de riesgo, calcular FIB-4, completar con elastografía si el resultado no es bajo y derivar cuando el riesgo de fibrosis avanzada o cirrosis ya es razonable.
Novedad terapéutica 2026. Si una prueba no invasiva de segunda línea sugiere y confirma un perfil compatible con MASH F2–F3 no cirrótica, el paciente puede ser candidato a tratamiento dirigido con semaglutida 2,4 mg/semana o resmetirom. FIB-4 por sí solo no decide esta indicación.
2. Qué cambia con MASLD y qué importa de verdad en 2026
Idea clave. El paso de NAFLD a MASLD no es solo un cambio de nombre. Sirve para describir mejor una esteatosis hepática ligada a disfunción metabólica y, sobre todo, para orientar la consulta hacia una pregunta más útil: qué pacientes tienen riesgo de fibrosis avanzada.
Lo importante no es aprender una sigla nueva, sino dejar de ver el “hígado graso” como un hallazgo aislado y empezar a estratificar fibrosis en los perfiles de riesgo.
2.1. Por qué se abandona el término NAFLD
- NAFLD definía la enfermedad por negación, es decir, por lo que no era.
- MASLD refleja mejor la base metabólica que suele haber detrás: obesidad, diabetes tipo 2, dislipidemia, hipertensión o acumulación de riesgo cardiometabólico.
- El nuevo término también resulta más útil y menos confuso en la práctica clínica cotidiana.
2.2. Qué significa exactamente MASLD
MASLD significa enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica.
De forma práctica, implica tres ideas:
- Debe existir esteatosis hepática, detectada por imagen o histología.
- Debe haber al menos un factor de riesgo cardiometabólico.
- Debe valorarse el alcohol y la posible coexistencia de otras causas de hepatopatía.
2.3. Términos que conviene manejar sin complicarse
| Término previo | Término actual | Lectura práctica |
|---|---|---|
| NAFLD | MASLD | Esteatosis hepática en contexto de disfunción metabólica. |
| NASH | MASH | Esteatohepatitis; la histología sigue siendo el patrón de referencia para confirmarla directamente, pero en 2026 no se exige biopsia de rutina para seleccionar candidatos F2–F3 a tratamiento dirigido, ya que pueden utilizarse pruebas no invasivas. |
| Sin categoría clara para alcohol + metabolismo | MetALD | Reconoce la combinación de base metabólica y consumo relevante de alcohol. |
2.4. Qué cambia de verdad en la consulta
Antes
Era frecuente anotar “hígado graso” o “transaminasas elevadas” sin un plan posterior claro.
Ahora
La decisión útil es identificar quién merece una estratificación de fibrosis con pruebas no invasivas.
Consecuencia práctica
En pacientes con diabetes tipo 2, obesidad, prediabetes o varios factores metabólicos, lo razonable es pasar a FIB-4 y no quedarse en el hallazgo ecográfico.
2.5. Qué no ha cambiado
- La fibrosis avanzada sigue siendo la variable que más condiciona el pronóstico hepático.
- Las transaminasas normales no excluyen enfermedad relevante.
- La biopsia hepática no suele ser la prueba inicial en Atención Primaria.
- El riesgo cardiovascular sigue siendo una prioridad central en estos pacientes.
2.6. Qué añade la actualización europea de septiembre de 2026
- Semaglutida 2,4 mg/semana se incorpora como tratamiento dirigido a MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3, junto con resmetirom.
- Las pruebas no invasivas pasan a ser centrales no solo para estratificar riesgo, sino también para seleccionar candidatos y monitorizar respuesta.
- La biopsia hepática no es necesaria de rutina antes de iniciar tratamiento dirigido.
- La elección entre semaglutida y resmetirom debe individualizarse según obesidad, DM2, riesgo cardiovascular/renal, tratamiento previo, tolerabilidad y preferencias.
Mensaje para llevarse a casa. Tras reconocer un paciente con probable MASLD, la pregunta clave ya no es “¿tiene hígado graso?”, sino “¿tiene riesgo de fibrosis avanzada y necesito estratificarlo?”.
3. A quién buscar en Atención Primaria y en quién cribar fibrosis
Idea clave. En MASLD no tiene sentido hacer cribado indiscriminado en toda la población. Lo útil en Atención Primaria es identificar a los pacientes con mayor probabilidad de fibrosis avanzada y aplicar en ellos una estrategia simple de estratificación.
No se trata de pedir pruebas “a todo el que tenga riesgo metabólico”, sino de saber en quién merece la pena dar el siguiente paso.
3.1. En qué situaciones conviene sospechar MASLD
- Esteatosis hepática ya conocida en una prueba de imagen.
- Elevación inexplicada de ALT o AST.
- Diabetes mellitus tipo 2.
- Obesidad con comorbilidad o dos o más factores metabólicos.
- Antecedente familiar de primer grado de cirrosis por MASLD.
3.2. En quién merece la pena hacer búsqueda dirigida de fibrosis avanzada
| Grupo | Por qué importa | Actitud práctica |
|---|---|---|
| Diabetes mellitus tipo 2 | Es el grupo con mayor rentabilidad para detectar fibrosis avanzada. | Calcular FIB-4 aunque las transaminasas sean normales o poco llamativas. |
| Prediabetes | Sugiere un terreno metabólico ya activo, sobre todo si coexistente con otros factores. | Valorar FIB-4 si hay obesidad, hipertensión, dislipidemia o esteatosis conocida. |
| Obesidad con comorbilidad | La combinación de obesidad y otros factores metabólicos aumenta el riesgo de enfermedad relevante. | No quedarse en el diagnóstico de “hígado graso”; pasar a estratificación. |
| Dos o más factores metabólicos | La suma de riesgo importa más que cada factor aislado. | Usar FIB-4 como puerta de entrada si hay esteatosis o alteración analítica. |
| Familiar de primer grado con cirrosis | Es un perfil que obliga a mantener un umbral bajo de sospecha. | No banalizar el hallazgo de esteatosis o de analítica alterada. |
| Base metabólica + alcohol | Puede existir enfermedad mixta y el riesgo de fibrosis puede infraestimarse. | Cuantificar alcohol y no atribuir todo automáticamente a un MASLD “puro”. |
3.3. En quién no conviene sobreactuar de entrada
- No está indicado el cribado poblacional general de fibrosis relacionada con MASLD.
- No toda discreta alteración aislada de transaminasas requiere elastografía inmediata.
- No toda persona con sobrepeso sin otros datos de riesgo necesita una cascada diagnóstica completa en la primera visita.
- La ecografía por sí sola no resuelve la pregunta más importante, que es estimar fibrosis, no solo detectar grasa.
3.4. Cómo decidir en menos de un minuto
| Escenario | Actitud inmediata | Comentario práctico |
|---|---|---|
| DM2, prediabetes o dos o más factores metabólicos | Calcular FIB-4 | Es la forma más simple de iniciar la estratificación. |
| Esteatosis ya conocida en imagen | No detenerse en el hallazgo | Valorar riesgo metabólico y riesgo de fibrosis. |
| Transaminasas elevadas sin explicación clara | Pensar en MASLD y en otras causas | La evaluación debe ser dirigida y no automática. |
| Bajo riesgo metabólico y hallazgo poco consistente | Evitar sobreactuar | Revisar contexto, hábitos, alcohol y evolución antes de escalar pruebas. |
3.5. Error práctico que conviene evitar
Error frecuente. Esperar a que las transaminasas estén claramente elevadas o conformarse con la ecografía de “hígado graso” sin pasar a una estratificación de fibrosis en los perfiles de alto riesgo.
Resumen operativo. En Atención Primaria, merece la pena buscar fibrosis avanzada sobre todo en personas con diabetes tipo 2, obesidad con comorbilidad, prediabetes, varios factores metabólicos, esteatosis conocida o analítica sugestiva. El cribado debe ser dirigido, no poblacional, y el siguiente paso práctico suele ser FIB-4.
4. Evaluación inicial en consulta: anamnesis, exploración y analítica básica
Idea clave. La evaluación inicial de un paciente con sospecha de MASLD no consiste solo en confirmar que “hay hígado graso”. Debe responder a tres preguntas: si el cuadro encaja con un contexto metabólico compatible, si hay datos de gravedad o fibrosis avanzada y si puede existir otra causa hepática o una etiología mixta.
La primera consulta debe ordenar el caso, no precipitar un etiquetado simplista.
4.1. Qué conviene preguntar en la anamnesis
- Forma de presentación: hallazgo casual en ecografía, elevación analítica, revisión de diabetes u obesidad, o síntomas inespecíficos.
- Comorbilidad metabólica: diabetes tipo 2, prediabetes, obesidad, dislipidemia, hipertensión, apnea del sueño o enfermedad renal crónica.
- Evolución del peso: aumento ponderal mantenido, obesidad de larga evolución o cambios recientes relevantes.
- Alcohol: cantidad real, patrón, frecuencia y duración; no basta con anotar “bebedor social”.
- Fármacos y productos no prescritos: incluidos suplementos, herbolario y medicación potencialmente esteatogénica.
- Antecedentes familiares: cirrosis, MASLD u otras hepatopatías.
- Datos que obliguen a pensar en otras causas: hepatitis viral, autoinmunidad, sobrecarga férrica o enfermedad hepática mixta.
4.2. Qué no conviene olvidar en la exploración
Terreno metabólico
Peso, índice de masa corporal, obesidad central y presión arterial.
Exploración hepática
Hepatomegalia si está presente y signos de hepatopatía avanzada.
Señales de alarma
Ictericia, ascitis, esplenomegalia, arañas vasculares o deterioro general.
4.3. Analítica básica que debería pedirse de entrada
| Bloque | Qué pedir | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Pruebas hepáticas | ALT, AST, fosfatasa alcalina, bilirrubina total y albúmina | Orientan patrón analítico y posible repercusión funcional. |
| Coagulación | TP/INR si existe sospecha de enfermedad hepática avanzada, alteración funcional o contexto clínico que lo justifique | No es imprescindible de rutina en todo MASLD de bajo riesgo; cobra valor cuando preocupa deterioro funcional hepático. |
| Hemograma | Hemograma completo con plaquetas | Las plaquetas son necesarias para FIB-4 y la trombocitopenia puede sugerir enfermedad avanzada. |
| Metabolismo glucémico | Glucosa basal y HbA1c | Identifican diabetes o prediabetes y ayudan a estimar riesgo cardiometabólico. |
| Perfil lipídico | Colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos; puede añadirse colesterol no-HDL | Completa el perfil metabólico y permite orientar el tratamiento del riesgo cardiovascular. |
4.4. Qué ampliar si el caso no encaja del todo
- Hepatitis B y C.
- Ferritina y saturación de transferrina si se plantea sobrecarga férrica.
- Autoinmunidad si la clínica o la analítica lo sugieren.
- Otras causas menos frecuentes si el perfil es atípico, joven o discordante.
4.5. Cuándo pensar que el alcohol puede estar infradeclarado
- Cuando la gravedad parece excesiva para la carga metabólica conocida.
- Cuando el patrón analítico recuerda más a alcohol, por ejemplo AST claramente superior a ALT.
- Cuando no hay mejoría pese a las medidas indicadas.
- Cuando la historia clínica no termina de encajar con un MASLD “simple”.
4.6. Error práctico que conviene evitar
Error frecuente. Etiquetar “MASLD” sin cuantificar alcohol, sin revisar fármacos y sin pedir un hemograma con plaquetas que permita después calcular FIB-4.
Resumen operativo. La evaluación inicial debe confirmar el contexto metabólico, cuantificar alcohol, revisar medicación, buscar signos de enfermedad avanzada y pedir una analítica que permita dar el paso siguiente con criterio: estratificar fibrosis.
5. FIB-4 en la práctica diaria: cómo calcularlo e interpretarlo
Idea clave. En Atención Primaria, el FIB-4 es la herramienta más útil para iniciar la estratificación de fibrosis en pacientes con sospecha de MASLD o con perfiles metabólicos de riesgo.
En una frase. Es una prueba de entrada sencilla, barata y disponible porque utiliza solo edad, AST, ALT y plaquetas.
5.1. Por qué merece la pena usarlo
- Permite una primera clasificación práctica del riesgo de fibrosis avanzada.
- Ayuda a evitar tanto el sobrediagnóstico como el retraso en la derivación.
- Se calcula con datos ya presentes en la analítica habitual.
- Su principal utilidad en consulta está en identificar a quién puede seguirse y a quién conviene completar con elastografía.
5.2. Fórmula práctica
| Índice | Fórmula | Variables |
|---|---|---|
| FIB-4 | (edad × AST) / (plaquetas × √ALT) |
Edad en años; AST y ALT en U/L; plaquetas en 103/µL o 109/L. |
5.3. Calculadora FIB-4
Calculadora rápida de FIB-4
Introduce edad, AST, ALT y plaquetas. La calculadora devuelve el valor y una interpretación práctica para Atención Primaria.
—
—
5.4. Cómo interpretarlo sin complicarse
| Situación | Interpretación | Siguiente paso |
|---|---|---|
| 36–65 años: FIB-4 <1,3 | Bajo riesgo de fibrosis avanzada | Seguimiento en Atención Primaria y reevaluación según carga metabólica. |
| 36–65 años: 1,3–2,67 | Resultado indeterminado | Completar con elastografía si está disponible. |
| >2,67 | Alto riesgo de fibrosis avanzada | Derivación a Hepatología o circuito preferente. |
| Mayores de 65 años: <2,0 | Bajo riesgo en este grupo de edad | Seguimiento y reevaluación periódica. |
| Mayores de 65 años: 2,0–2,67 | Zona intermedia | Completar con elastografía. |
5.5. Cuándo repetirlo
- Si el FIB-4 es bajo y el paciente tiene diabetes tipo 2 o dos o más factores metabólicos, suele repetirse cada 1–2 años.
- Si el FIB-4 es bajo y la carga metabólica es menor, suele bastar con repetirlo cada 2–3 años.
- Debe adelantarse si aumenta el peso, aparece diabetes, empeora la analítica o cambia el consumo de alcohol.
5.6. Cuándo no conviene interpretarlo de forma aislada
- Menores de 35 años, porque el rendimiento es peor.
- Mayores de 65 años, porque hay que ajustar la interpretación.
- Hepatitis aguda o elevaciones transitorias marcadas de AST o ALT.
- Trombocitopenia no hepática, que puede sobreestimar riesgo.
- Alcohol, fármacos u otras causas de elevación de AST que distorsionen la lectura.
5.7. FIB-4 no selecciona por sí solo candidatos a tratamiento dirigido
Novedad 2026. FIB-4 sigue siendo la herramienta de entrada en Atención Primaria, pero no debe utilizarse como único criterio para iniciar semaglutida o resmetirom como tratamiento dirigido a MASH.
Si el resultado es indeterminado o alto, deben utilizarse pruebas de segunda línea —VCTE/FibroScan, ELF o MRE— para confirmar un perfil de fibrosis clínicamente relevante compatible con F2–F3 y excluir cirrosis.
5.8. Qué error conviene evitar
Error frecuente. Repetir ALT y AST durante años sin calcular FIB-4 cuando ya se dispone de edad, transaminasas y plaquetas.
Resumen operativo. En Atención Primaria, FIB-4 es la puerta de entrada práctica para ordenar el riesgo de fibrosis. Si es bajo, suele bastar seguimiento; si es intermedio, conviene elastografía; si es alto, debe pensarse en derivación.
6. Qué hacer después del FIB-4: elastografía y otras pruebas no invasivas
Idea clave. Si el FIB-4 no es bajo, el siguiente paso es una prueba no invasiva de segunda línea, preferentemente VCTE —FibroScan si es el dispositivo disponible—, ELF o, en casos seleccionados, MRE.
Novedad 2026. Estas pruebas ya no sirven solo para estimar riesgo: también pueden identificar, sin biopsia rutinaria, a pacientes con fibrosis clínicamente relevante compatibles con F2–F3 que podrían ser candidatos a tratamiento dirigido a MASH.
6.1. Cuándo pedir una segunda prueba
- FIB-4 entre 1,3 y 2,67 en adultos de 36 a 65 años.
- En mayores de 65 años, FIB-4 ≥2,0.
- FIB-4 alto, especialmente si se desea cuantificar mejor el riesgo antes de la derivación.
- Discordancia entre FIB-4 y la impresión clínica, analítica o radiológica.
6.2. Elastografía y FibroScan: no son exactamente lo mismo
- Elastografía es el término general para las técnicas que estiman la rigidez hepática.
- VCTE es una modalidad de elastografía transitoria con control vibracional.
- FibroScan es el nombre comercial del dispositivo más conocido que realiza VCTE.
FibroScan es una forma concreta de elastografía; no toda elastografía es FibroScan.
6.3. Qué puede significar “pedir una elastografía”
| Técnica | Qué mide | Lectura práctica |
|---|---|---|
| VCTE / FibroScan | Rigidez hepática mediante ondas de cizalla generadas por vibración. | Es la prueba de segunda línea más extendida tras un FIB-4 no bajo. |
| pSWE / 2D-SWE | Rigidez hepática integrada en equipos de ecografía. | Son alternativas válidas, aunque los puntos de corte dependen más del equipo y están menos estandarizados para selección terapéutica. |
| MRE | Rigidez mediante resonancia magnética. | Muy precisa, pero menos accesible; útil en casos discordantes o complejos. |
| ELF | Marcadores séricos relacionados con remodelado de matriz extracelular. | Puede sustituir o complementar a la elastografía si está disponible. |
6.4. Qué cambia en 2026: las pruebas no invasivas también permiten seleccionar candidatos a tratamiento
La guía conjunta EASL–EASD–EASO 2026 considera que, en pacientes con MASLD/MASH sin datos de cirrosis, las pruebas no invasivas pueden identificar un perfil de fibrosis compatible con F2–F3 y evitar la biopsia en la mayoría de los candidatos a farmacoterapia dirigida.
Importante: estos intervalos no equivalen de forma automática a un estadio histológico exacto. Deben interpretarse junto con el contexto clínico y, cuando procede, confirmarse con una segunda medición o con otro NIT.
| Prueba | Rango sugerente de fibrosis clínicamente relevante compatible con F2–F3 | Cómo usarlo |
|---|---|---|
| VCTE | 10–20 kPa | Confirmar una cifra elevada con repetición en otro día o con otro NIT antes de decidir tratamiento. |
| MRE | 3,1–5,0 kPa | Útil cuando la VCTE es discordante, poco fiable o existe incertidumbre clínica. |
| ELF | 9,8–11,3 | Idealmente confirmar con otro NIT antes de iniciar farmacoterapia dirigida. |
6.5. Cómo leer la VCTE de forma práctica
| VCTE | Lectura práctica | Conducta |
|---|---|---|
| <8 kPa | Bajo riesgo de fibrosis avanzada. | Seguimiento en AP según carga metabólica. |
| 8–<10 kPa | Zona intermedia; no basta para asumir F2–F3 candidato a tratamiento. | Repetir/confirmar si el contexto clínico mantiene sospecha. |
| 10–20 kPa | Rango de alto riesgo compatible con fibrosis clínicamente relevante F2–F3. | Confirmar y valorar en circuito compartido elegibilidad para tratamiento dirigido a MASH. |
| >20 kPa | Aumenta la preocupación por cirrosis o enfermedad más avanzada. | Valoración especializada; antes de tratar MASH como F2–F3 debe excluirse cirrosis. |
6.6. ¿Hace falta biopsia para iniciar tratamiento?
No de forma rutinaria. En 2026 se prefieren las pruebas no invasivas para seleccionar candidatos a semaglutida o resmetirom. La biopsia queda para situaciones de discordancia, sospecha de otra hepatopatía o incertidumbre diagnóstica en la que el resultado vaya a cambiar la conducta.
6.7. Qué hacer si no dispones de elastografía o ELF
- FIB-4 bajo: seguimiento en Atención Primaria.
- FIB-4 intermedio: derivar para una segunda prueba si el circuito local no permite solicitarla directamente.
- FIB-4 alto o signos de enfermedad avanzada: no retrasar la derivación esperando una elastografía.
6.8. Cuándo la elastografía puede engañar
- Obesidad si no se utiliza la sonda adecuada.
- Hepatitis aguda, colestasis o inflamación marcada.
- Congestión hepática por insuficiencia cardiaca.
- Mediciones técnicamente poco fiables o resultados discordantes.
6.9. Qué error conviene evitar
Error frecuente. Utilizar FIB-4 o una única cifra de VCTE como si demostraran por sí solos un estadio histológico exacto. FIB-4 selecciona riesgo; la segunda línea refina fibrosis; y la elegibilidad terapéutica exige excluir cirrosis y confirmar un perfil compatible con F2–F3.
Resumen operativo. Tras FIB-4, la VCTE/FibroScan sigue siendo la herramienta práctica más accesible. La novedad de 2026 es que un perfil no invasivo confirmado compatible con fibrosis F2–F3 puede ser suficiente para valorar tratamiento dirigido a MASH sin biopsia rutinaria.
7. Algoritmo práctico de fibrosis y selección de candidatos a tratamiento
Idea clave. El algoritmo de 2026 mantiene la secuencia perfil de riesgo → FIB-4 → prueba no invasiva de segunda línea, pero añade una consecuencia nueva: algunos pacientes con un perfil no invasivo compatible con fibrosis F2–F3 no cirrótica pueden ser candidatos a tratamiento dirigido a MASH.
FIB-4 sigue siendo una prueba de cribado y estratificación inicial; no debe utilizarse solo para decidir farmacoterapia.
7.1. Algoritmo resumido en seis pasos
| Paso | Qué hacer | Decisión práctica |
|---|---|---|
| 1 | Identificar un perfil en el que merece la pena buscar fibrosis. | DM2, obesidad con riesgo metabólico, esteatosis conocida, enzimas alteradas o varios factores cardiometabólicos. |
| 2 | Calcular FIB-4. | Descartar razonablemente fibrosis avanzada o seleccionar a quién estudiar más. |
| 3 | Si FIB-4 es bajo. | Seguimiento en AP y reevaluación periódica. |
| 4 | Si FIB-4 no es bajo. | VCTE/FibroScan, ELF o MRE según disponibilidad. |
| 5 | Si el segundo NIT sugiere F2–F3 y no hay datos de cirrosis. | Confirmar cuando proceda y valorar elegibilidad para tratamiento dirigido a MASH. |
| 6 | Si existe sospecha de cirrosis, NIT muy alto, discordancia o etiología alternativa. | Derivación prioritaria a Hepatología; no tratar como MASH F2–F3 hasta aclarar el estadio. |
7.2. Primer filtro: interpretar FIB-4
| Resultado | Interpretación | Siguiente paso |
|---|---|---|
| <1,3 (36–65 años) | Bajo riesgo de fibrosis avanzada. | Seguimiento en AP. |
| 1,3–2,67 | Zona indeterminada. | VCTE/ELF; MRE si existe discordancia o duda. |
| >2,67 | Alto riesgo de fibrosis avanzada. | Segunda prueba rápida y/o derivación según circuito. FIB-4 no diagnostica cirrosis por sí solo. |
| Mayores de 65 años | Usar 2,0 como punto de corte inferior para reducir falsos positivos por edad. | Si ≥2,0, completar estratificación según contexto. |
7.3. Segundo filtro: identificar un perfil compatible con F2–F3
| NIT de segunda línea | Rango orientativo 2026 | Qué significa |
|---|---|---|
| VCTE | 10–20 kPa | Perfil compatible con fibrosis clínicamente relevante; confirmar una medición alta con repetición u otro NIT. |
| MRE | 3,1–5,0 kPa | Rango compatible con F2–F3 en el contexto clínico adecuado. |
| ELF | 9,8–11,3 | Sugiere riesgo relevante; idealmente confirmar con otro NIT. |
7.4. Qué ocurre si dos pruebas no invasivas son concordantes
Dos NIT concordantes aumentan la confianza en que existe fibrosis clínicamente relevante compatible con F2–F3. En ese escenario, y siempre que no existan datos clínicos, analíticos o radiológicos de cirrosis, la guía 2026 permite valorar farmacoterapia dirigida a MASH sin exigir biopsia hepática rutinaria.
7.5. Cuándo sigue teniendo sentido una biopsia
- Resultados no invasivos discordantes o fronterizos.
- Sospecha de una hepatopatía alternativa o coexistente.
- Duda razonable entre F2–F3 y cirrosis.
- Situaciones en las que el resultado histológico pueda cambiar una decisión terapéutica relevante.
7.6. Qué error conviene evitar
Error frecuente. Convertir el nuevo algoritmo en un cribado farmacológico indiscriminado. El tratamiento dirigido se reserva para MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3; la mayoría de las personas con MASLD seguirán manejándose con intervención sobre peso, hábitos y riesgo cardiometabólico.
Resumen operativo. FIB-4 selecciona a quién estudiar; VCTE/ELF/MRE refinan el estadio; dos NIT concordantes aumentan la confianza; y un perfil F2–F3 no cirrótico abre en 2026 la puerta a considerar semaglutida o resmetirom como tratamiento dirigido a MASH.
8. Cuándo derivar y qué debe quedar en circuito compartido con Hepatología
Idea clave. En 2026 la derivación ya no sirve solo para confirmar fibrosis avanzada o cirrosis. También permite valorar a pacientes con un perfil no invasivo compatible con MASH F2–F3 no cirrótica que podrían beneficiarse de tratamiento dirigido.
Atención Primaria mantiene un papel central en la detección, el FIB-4, el control cardiometabólico y, donde el circuito lo permite, la solicitud de VCTE/ELF. La selección e inicio de tratamiento específicamente dirigido a MASH debe integrarse con Hepatología o con el circuito multidisciplinar local.
8.1. Cuándo derivar a Hepatología
- FIB-4 >2,67 o resultado no invasivo de alto riesgo.
- VCTE 10–20 kPa confirmada, MRE 3,1–5,0 kPa o ELF 9,8–11,3 cuando se plantea elegibilidad para farmacoterapia dirigida.
- Sospecha de cirrosis por clínica, analítica, imagen o rigidez claramente elevada.
- Ascitis, ictericia, esplenomegalia, trombocitopenia significativa u otros datos de hipertensión portal.
- Aminotransferasas persistentemente elevadas o evolución discordante pese a intervención adecuada.
- Duda etiológica, hepatopatía mixta o resultados no invasivos discordantes.
8.2. Cómo priorizar la derivación
| Escenario | Prioridad | Objetivo de la derivación |
|---|---|---|
| NIT compatible con F2–F3 y sin datos de cirrosis | Preferente / circuito compartido | Confirmar elegibilidad y seleccionar tratamiento dirigido a MASH. |
| FIB-4 >2,67 sin segunda prueba disponible | Preferente | Completar estratificación y descartar fibrosis avanzada/cirrosis. |
| Rigidez muy alta o sospecha clínica/analítica de cirrosis | Preferente-alta | Confirmar estadio y valorar complicaciones de hepatopatía avanzada. |
| Ascitis, ictericia, hemorragia digestiva o descompensación | Urgente | Valoración hospitalaria; no corresponde al circuito ambulatorio ordinario. |
| FIB-4 y NIT de bajo riesgo | No derivación inicial | Seguimiento y control cardiometabólico en AP. |
8.3. Qué puede hacer Atención Primaria
- Identificar grupos de riesgo y calcular FIB-4.
- Solicitar VCTE/FibroScan o ELF cuando el circuito asistencial lo permita.
- Tratar obesidad, diabetes, hipertensión, dislipidemia, enfermedad renal y consumo de alcohol.
- Iniciar o mantener semaglutida cuando exista una indicación metabólica autorizada, siguiendo las condiciones de uso correspondientes.
- Detectar un posible candidato F2–F3 y activar el circuito especializado para valorar indicación específicamente dirigida a MASH.
8.4. Qué debe quedar en circuito compartido o especializado
- Confirmar que el perfil no invasivo es compatible con F2–F3 y que no existen datos de cirrosis.
- Seleccionar semaglutida 2,4 mg/semana o resmetirom como tratamiento dirigido a MASH según fenotipo, comorbilidades y preferencias.
- Revisar interacciones, contraindicaciones y necesidades específicas de monitorización.
- Interpretar cambios longitudinales de VCTE, ELF o MRE para valorar respuesta o progresión.
- Decidir cambio, continuidad o suspensión del tratamiento dirigido a MASH cuando exista empeoramiento.
8.5. Qué debe constar en la derivación
- Motivo concreto: fibrosis F2–F3 probable, sospecha de cirrosis, discordancia diagnóstica o posible candidato a tratamiento dirigido.
- FIB-4 y fecha del cálculo.
- Resultado de VCTE/FibroScan, ELF o MRE, si se dispone.
- Plaquetas, ALT, AST, bilirrubina, albúmina e INR.
- IMC/peso, diabetes, riesgo cardiovascular, enfermedad renal y consumo de alcohol.
- Tratamientos metabólicos actuales, incluidos agonistas GLP-1 e inhibidores SGLT2.
España. La autorización europea de Kayshild (semaglutida) y Rezdiffra (resmetirom) no implica que el acceso, financiación o circuito de prescripción sea idéntico en todas las comunidades o áreas sanitarias. La indicación específicamente dirigida a MASH debe ajustarse a la ficha técnica, financiación y protocolo local vigentes.
Resumen operativo. AP identifica, estratifica y controla el terreno cardiometabólico; el circuito compartido confirma un probable F2–F3 no cirrótico y decide la farmacoterapia dirigida a MASH y su monitorización longitudinal.
9. Manejo integral en Atención Primaria: peso, ejercicio y riesgo cardiometabólico
Idea clave. En MASLD, el tratamiento inicial no empieza con una biopsia ni con un fármaco específico, sino con una intervención estructurada sobre peso, actividad física, alcohol y riesgo cardiometabólico.
En una frase. En Atención Primaria, tratar MASLD significa tratar al mismo tiempo el hígado, el metabolismo y el riesgo cardiovascular del paciente.
9.1. La pérdida de peso sigue siendo la piedra angular
- ≥5 % del peso corporal: suele ser suficiente para reducir de forma relevante la esteatosis hepática.
- 7–10 %: aumenta la probabilidad de mejorar la inflamación y la actividad de MASH.
- ≥10 %: es el objetivo más ambicioso cuando se pretende favorecer regresión o mejoría de la fibrosis, siempre que sea clínicamente factible y sostenible.
- Si no hay respuesta tras varios meses, conviene escalar el abordaje y no limitarse a repetir consejos generales.
9.2. Qué mensaje dietético funciona mejor en consulta
| Objetivo | Mensaje práctico | Comentario clínico |
|---|---|---|
| Reducir carga calórica | Lo prioritario es conseguir adherencia y déficit energético sostenido. | La mejor dieta es la que el paciente puede mantener. |
| Reducir ultraprocesados | Menos bebidas azucaradas, bollería, snacks y alimentos muy densos en calorías. | Ayuda al control de peso y del perfil cardiometabólico. |
| Mejorar calidad dietética | Favorecer un patrón de estilo mediterráneo, con más alimentos frescos y menos azúcares añadidos. | No hace falta una “dieta hepática” específica para empezar a mejorar. |
| Apoyo estructurado | Valorar educación dietética o apoyo nutricional si está disponible. | Mejora la adherencia a medio plazo. |
9.3. El ejercicio no es un complemento: es parte del tratamiento
- La actividad física ayuda incluso cuando la pérdida de peso es incompleta.
- En consulta, suele ser más útil insistir en regularidad y progresión que en un plan ideal difícil de mantener.
- Una referencia útil es promover al menos 150 minutos por semana de actividad moderada, adaptada a la capacidad del paciente.
- Combinar actividad aeróbica con ejercicios de fuerza suele ser una estrategia razonable en muchos casos.
9.4. Alcohol: desaconsejar el consumo y exigir abstinencia en enfermedad avanzada
Mensaje claro. En MASLD conviene desaconsejar el consumo de alcohol, especialmente si es moderado o alto.
- El alcohol puede favorecer la progresión de la enfermedad y complicar la interpretación clínica.
- No existe un nivel de consumo que pueda presentarse como protector del hígado en MASLD.
- En presencia de fibrosis avanzada o cirrosis, debe recomendarse abstinencia completa y mantenida.
- Cuantificar cantidad, frecuencia y patrón de consumo sigue siendo esencial para reconocer MetALD o enfermedad mixta.
9.5. El control cardiometabólico forma parte del tratamiento hepático
| Área | Qué hacer en AP | Por qué importa |
|---|---|---|
| Glucemia | Optimizar control glucémico y revisar tratamiento de diabetes. | La diabetes es uno de los principales marcadores de riesgo de fibrosis avanzada. |
| Lípidos | Tratar dislipidemia según indicación cardiovascular. | MASLD y riesgo cardiovascular suelen avanzar juntos. |
| Presión arterial | No banalizar cifras límite ni mal control tensional. | Forma parte del mismo terreno cardiometabólico que condiciona el pronóstico. |
| Peso | Medir, registrar y revisar tendencia en las revisiones relevantes. | El cambio ponderal modifica el riesgo hepático y metabólico. |
| Comorbilidad | Integrar función renal, apnea del sueño y otras comorbilidades. | No es un paciente “solo hepático”. |
9.6. Dos detalles útiles que conviene no olvidar
- Café: si el paciente lo tolera, puede recomendarse su consumo habitual, evitando exceso de azúcar o nata.
- Vacunas: conviene revisar inmunidad frente a hepatitis A y B y vacunar si no existe protección demostrada.
9.7. Cuándo pensar que las medidas iniciales no están siendo suficientes
No se alcanza la pérdida de peso
Si tras varios meses no se aproxima al objetivo, conviene replantear la intensidad del abordaje.
Persisten las alteraciones analíticas
Obliga a valorar falta de respuesta, adherencia insuficiente, alcohol o diagnóstico alternativo.
El riesgo metabólico empeora
Ganancia ponderal, nueva diabetes o peor control global obligan a escalar el plan.
9.8. Qué error conviene evitar
Reducir el tratamiento a “baje de peso” sin objetivos concretos, sin seguimiento y sin tratar a la vez la diabetes, los lípidos, la presión arterial o el alcohol.
Resumen operativo. En Atención Primaria, el tratamiento de MASLD empieza por objetivos realistas de pérdida de peso, ejercicio mantenido, reducción/evitación del alcohol —con abstinencia completa si existe fibrosis avanzada o cirrosis— y control intensivo del riesgo cardiometabólico. Si tras unos meses no hay respuesta suficiente, el siguiente paso no es resignarse, sino escalar el manejo.
10. Tratamiento farmacológico dirigido a MASH en 2026: semaglutida y resmetirom
Qué ha cambiado en 2026. La recomendación conjunta EASL–EASD–EASO de septiembre de 2026 reconoce tanto semaglutida 2,4 mg/semana como resmetirom 80/100 mg/día como tratamientos dirigidos a MASH en adultos con enfermedad no cirrótica y fibrosis F2–F3.
La farmacoterapia se añade —no sustituye— a la intervención sobre estilo de vida y al control de obesidad, diabetes, presión arterial, lípidos, enfermedad renal y riesgo cardiovascular.
10.1. Quién es candidato a tratamiento dirigido a MASH
- Adulto con MASH no cirrótica.
- Fibrosis compatible con F2–F3, documentada por biopsia o, preferentemente en la práctica actual, mediante NIT suficientemente concordantes.
- Ausencia de datos clínicos, analíticos o radiológicos que hagan sospechar cirrosis.
- Tratamiento siempre acompañado de intervención estructurada sobre dieta, ejercicio y comorbilidades.
La biopsia no es obligatoria. La guía 2026 recomienda preferir las pruebas no invasivas para identificar candidatos. VCTE 10–20 kPa confirmada, MRE 3,1–5,0 kPa o ELF 9,8–11,3 son intervalos que, en el contexto adecuado y sin evidencia de cirrosis, pueden apoyar la selección.
10.2. Semaglutida y resmetirom: cómo elegir
| Tratamiento | Dosis dirigida a MASH | Cuándo puede priorizarse | Matiz práctico |
|---|---|---|---|
| Semaglutida Kayshild en la indicación europea de MASH |
2,4 mg SC una vez por semana, tras escalado progresivo | Obesidad o sobrepeso con comorbilidad; DM2 fuera de objetivo; enfermedad cardiovascular establecida o alto riesgo CV; ERC asociada a obesidad/sobrepeso y/o DM2. | Aúna tratamiento hepático dirigido con un beneficio cardiometabólico relevante. |
| Resmetirom Rezdiffra |
<100 kg: 80 mg VO una vez al día; ≥100 kg: 100 mg VO una vez al día. Con inhibidores moderados de CYP2C8, como clopidogrel, reducir a 60 mg/día si <100 kg o 80 mg/día si ≥100 kg; evitar inhibidores potentes de CYP2C8, como gemfibrozilo | Especialmente en pacientes sin obesidad y sin DM2, o cuando ya existe tratamiento estable con GLP-1RA por otra indicación o este no se tolera. | Es un tratamiento hepático dirigido; exige revisar interacciones y monitorización específica. |
10.3. Semaglutida ya no debe presentarse solo como “fármaco para obesidad o diabetes”
Este es el principal cambio respecto a versiones previas del artículo. En 2024 se recomendaban los GLP-1RA por sus indicaciones metabólicas, pero no como tratamiento dirigido a MASH. Tras los datos fase III y la autorización regulatoria, semaglutida 2,4 mg/semana puede considerarse ahora tratamiento específico de MASH F2–F3 no cirrótica.
No debe extrapolarse esta eficacia a cualquier dosis de semaglutida ni a cualquier paciente con MASLD: la indicación dirigida a MASH corresponde al perfil F2–F3 no cirrótico y a la dosis estudiada y autorizada.
10.4. Posicionamiento de resmetirom frente a semaglutida
No existe un ensayo directo que demuestre superioridad global de un fármaco sobre el otro. La guía recomienda individualizar según fenotipo corporal, diabetes, riesgo cardiovascular y renal, comorbilidades, tolerabilidad, preferencias y tratamiento previo.
- Semaglutida gana peso relativo cuando la obesidad, DM2 o el riesgo cardio-renal son parte central del problema.
- Resmetirom puede ganar peso relativo en ausencia de obesidad/DM2 o cuando un GLP-1RA ya está establecido por otra indicación o no se tolera.
10.5. ¿Se pueden iniciar semaglutida y resmetirom juntos?
No como estrategia inicial rutinaria. La guía 2026 no recomienda iniciar simultáneamente semaglutida y resmetirom como primera farmacoterapia dirigida a MASH porque esa combinación inicial no ha sido estudiada adecuadamente.
- Los tratamientos cardiometabólicos previamente indicados deben mantenerse, salvo interacciones o ajustes concretos.
- Si un paciente ya recibe un GLP-1RA a dosis estable por diabetes u obesidad y cumple criterios de tratamiento dirigido a MASH, puede valorarse cambiar a semaglutida 2,4 mg/semana o añadir resmetirom.
- No existe evidencia suficiente para afirmar que añadir semaglutida a un paciente ya tratado con resmetirom mejore específicamente MASH.
10.6. Qué papel mantienen otros fármacos metabólicos
| Grupo | Papel en 2026 | Mensaje para AP |
|---|---|---|
| Tirzepatida | Beneficio ponderal y metabólico y resultados hepáticos prometedores, pero no ocupa en esta guía el mismo lugar regulatorio como tratamiento dirigido a MASH que semaglutida 2,4 mg o resmetirom. | Utilizar por las indicaciones autorizadas correspondientes. |
| iSGLT2 | Muy útiles por diabetes, ERC e insuficiencia cardiaca; posible beneficio hepático añadido. | No sustituir una indicación cardio-renal sólida por un enfoque exclusivamente hepático. |
| Pioglitazona | Puede mejorar MASH en pacientes seleccionados, especialmente con DM2, pero no es uno de los dos tratamientos dirigidos aprobados que centra la guía europea 2026. | Valorar beneficios frente a ganancia ponderal, edemas y riesgo de fracturas. |
| Metformina | Tratamiento de diabetes, no tratamiento histológico específico de MASH. | Mantener si está indicada metabólicamente. |
| Estatinas | Prevención cardiovascular; no tratamiento específico de MASH. | No retirarlas por la mera presencia de MASLD; revisar interacciones si se prescribe resmetirom. |
10.7. Qué debe manejar AP y qué conviene compartir con Hepatología
| Atención Primaria | Circuito compartido / Hepatología |
|---|---|
| Identificar riesgo, calcular FIB-4 y solicitar NIT si el circuito lo permite. | Confirmar F2–F3 probable y excluir cirrosis antes de tratamiento dirigido. |
| Optimizar peso, diabetes, presión arterial, lípidos, ERC y alcohol. | Elegir semaglutida frente a resmetirom cuando la indicación es específicamente MASH. |
| Prescribir tratamientos metabólicos según sus indicaciones y condiciones locales. | Revisar interacciones, monitorizar respuesta antifibrótica y decidir continuidad/cambio. |
10.8. Disponibilidad regulatoria en Europa y España
- Rezdiffra (resmetirom) recibió autorización condicional válida en la Unión Europea el 18 de agosto de 2025 para MASH no cirrótica F2–F3.
- Kayshild (semaglutida) recibió autorización condicional válida en la Unión Europea el 26 de marzo de 2026 para MASH no cirrótica F2–F3.
- La autorización europea no debe confundirse con disponibilidad, financiación o condiciones de prescripción homogéneas en todo el SNS; estas deben comprobarse en AEMPS y en el circuito local.
Error que conviene evitar. Presentar semaglutida como tratamiento dirigido a cualquier MASLD o utilizar FIB-4 como criterio único para iniciar tratamiento. La indicación hepática se centra en MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3.
Resumen operativo. La principal novedad de 2026 es que semaglutida 2,4 mg/semana se incorpora, junto con resmetirom, al tratamiento dirigido a MASH F2–F3 no cirrótica. La elección depende del fenotipo cardiometabólico, no de una jerarquía universal entre ambos fármacos.
11. Seguimiento práctico y monitorización de la respuesta al tratamiento
Idea clave. El seguimiento de MASLD sigue dependiendo del riesgo basal, pero en pacientes tratados con semaglutida o resmetirom debe añadirse una monitorización estructurada de seguridad y respuesta hepática mediante NIT.
La ausencia de una gran caída inicial en la rigidez no equivale automáticamente a fracaso; deben diferenciarse estabilidad, respuesta y progresión.
11.1. Pacientes sin tratamiento dirigido a MASH
| Escenario | Reevaluación orientativa | Qué revisar |
|---|---|---|
| FIB-4 bajo + DM2 o alta carga metabólica | Cada 1–2 años | FIB-4, peso, HbA1c, lípidos, presión arterial, alcohol y evolución clínica. |
| FIB-4 bajo + menor carga metabólica | Cada 2–3 años | Adelantar si aumenta peso, aparece DM2 o empeora la analítica. |
| NIT intermedio o discordante | Según circuito y evolución | Repetir/confirmar VCTE, ELF o MRE y valorar derivación. |
11.2. Monitorización con resmetirom
- Controles a los 3, 6 y 12 meses durante el primer año para efectos adversos y pruebas hepáticas.
- Después del primer año, seguimiento aproximadamente cada 6 meses o según necesidad clínica.
- Evaluar NIT de fibrosis al inicio y alrededor de los 12 meses; posteriormente, de forma anual.
- Revisar perfil lipídico y posibles interacciones farmacológicas, especialmente con determinados inhibidores de CYP2C8 y estatinas.
- La función tiroidea requiere monitorización específica sobre todo en pacientes con antecedentes de hiper/hipotiroidismo o tratamiento sustitutivo tiroideo; en estos últimos, la guía propone controles cada 3 meses el primer año y después anuales si se mantienen estables.
11.3. Monitorización con semaglutida 2,4 mg/semana
- Escalada de dosis cada 4 semanas según tolerabilidad hasta alcanzar la dosis máxima tolerada/objetivo.
- Revisar en cada escalón efectos gastrointestinales, hidratación y tolerancia.
- Monitorizar pérdida de peso y, en personas con DM2, control glucémico.
- Valorar de forma periódica ingesta proteica y nutricional, actividad física y masa/fuerza muscular cada 6 meses, especialmente si la pérdida ponderal es rápida.
- Considerar riesgo de pancreatitis, enfermedad biliar, deshidratación con lesión renal, gastroparesia grave y progresión de retinopatía diabética cuando corresponda.
- Evaluar la fibrosis con un NIT al inicio y aproximadamente a los 12 meses; después, repetir de forma anual si continúa el tratamiento.
11.4. Cómo valorar la respuesta hepática
| NIT / marcador | Cambio que apoya respuesta | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|
| VCTE-LSM | Reducción relativa ≥30 % | Apoya respuesta; no es por sí sola un biomarcador validado de respuesta individual. |
| MRE-LSM | Reducción relativa ≥20 % | Cambio compatible con mejoría. |
| ELF | Reducción absoluta ≥0,5 | Apoya menor riesgo de progresión. |
| MRI-PDFF | Reducción relativa ≥30 % | Apoya reducción de grasa hepática y respuesta biológica. |
| ALT | Reducción absoluta ≥17 U/L | Dato complementario; nunca debe utilizarse aisladamente para decidir continuidad. |
11.5. Cuándo juzgar formalmente la eficacia
Resmetirom
La valoración formal de respuesta o posible progresión se realiza aproximadamente a los 12 meses.
Semaglutida
La respuesta hepática debe reevaluarse con NIT aproximadamente a los 12 meses y posteriormente de forma anual. La valoración de posible futilidad o progresión adquiere especial relevancia alrededor de las 72 semanas (~18 meses).
11.6. Qué hacer si no mejora o empeora
- Enfermedad estable sin alcanzar umbral de mejoría: no obliga automáticamente a suspender. Puede continuarse el tratamiento tras valoración individualizada y optimización cardiometabólica.
- Empeoramiento con resmetirom tras 12 meses: considerar suspensión, una vez confirmado que el cambio es real y revisados alcohol, peso, control glucémico y adherencia.
- Empeoramiento con semaglutida: si los NIT sugieren progresión, revisar adherencia, diagnóstico y alternativas; alrededor de las 72 semanas (~18 meses) debe valorarse especialmente la posible futilidad del tratamiento hepático dirigido. Semaglutida puede mantenerse si sus beneficios cardiometabólicos siguen siendo relevantes, dentro de una decisión individualizada y compartida.
- Antes de etiquetar progresión, confirmar un cambio relevante mediante una segunda prueba concordante cuando sea posible.
11.7. Qué error conviene evitar
Error frecuente. Confundir normalización de ALT o pérdida de peso con respuesta antifibrótica demostrada. La respuesta hepática debe apoyarse en pruebas no invasivas longitudinales y en el contexto clínico global.
Resumen operativo. En tratamiento dirigido a MASH, la monitorización cambia: resmetirom requiere controles de seguridad frecuentes el primer año y evaluación de respuesta alrededor de 12 meses; semaglutida exige escalado progresivo, vigilancia nutricional/muscular y reevaluación hepática con NIT aproximadamente a los 12 meses y después anualmente; la valoración de posible futilidad cobra especial relevancia alrededor de las 72 semanas (~18 meses).
12. Errores frecuentes en consulta que conviene evitar
Idea clave. En MASLD, muchos problemas no nacen de la falta de pruebas, sino de errores de enfoque: banalizar el hallazgo, no estratificar fibrosis, no cuantificar alcohol o separar el hígado del resto del riesgo cardiometabólico.
El error más común no es “no poner un nombre”, sino no ordenar bien el caso.
12.1. Error 1: pensar que el problema es solo “hígado graso”
- La esteatosis aislada no equivale automáticamente a mal pronóstico.
- Pero tampoco debe tratarse como un hallazgo irrelevante en pacientes con diabetes, obesidad o varios factores metabólicos.
- Lo clínicamente importante es preguntarse si existe fibrosis avanzada y cuál es el riesgo cardiovascular y metabólico global.
12.2. Error 2: esperar a que las transaminasas estén claramente elevadas
Dar por hecho que unas ALT o AST normales descartan una enfermedad hepática relevante.
- En MASLD, las aminotransferasas pueden ser normales pese a que exista enfermedad significativa.
- No conviene usar la normalidad de ALT como argumento para cerrar el caso.
- El grado de elevación de ALT o AST tampoco predice bien la fibrosis.
12.3. Error 3: no cuantificar bien el alcohol
- Anotar “bebedor ocasional” o “consumo social” no es suficiente.
- Hay que preguntar cantidad, frecuencia, patrón y duración.
- En pacientes con base metabólica y alcohol no despreciable puede existir enfermedad mixta, y eso cambia la interpretación del caso.
12.4. Error 4: no revisar fármacos, suplementos y causas coexistentes
| Error | Por qué es un problema | Actitud correcta |
|---|---|---|
| No revisar medicación | Puede atribuirse todo a MASLD cuando hay fármacos esteatogénicos o hepatotóxicos implicados. | Revisar fármacos, herbolario y suplementos en la primera valoración y en el seguimiento. |
| No pensar en etiologías coexistentes | MASLD puede coexistir con hepatitis viral, alcohol, autoinmunidad o sobrecarga férrica. | Si el caso es atípico, más grave de lo esperado o no mejora, ampliar estudio. |
| Cerrar el diagnóstico demasiado pronto | Puede perderse una hepatopatía alternativa o mixta. | Confirmar siempre que el contexto clínico y analítico realmente encaja. |
12.5. Error 5: quedarse solo en la ecografía y no estratificar fibrosis
- Ver “hígado graso” en una ecografía no equivale a haber evaluado el riesgo del paciente.
- Si el perfil es de riesgo, el siguiente paso útil no es repetir ecografías sin plan, sino estratificar fibrosis.
- En la práctica, eso implica pasar a FIB-4 y, si procede, a elastografía.
12.6. Error 6: no calcular FIB-4 cuando ya tienes los datos
Repetir durante años ALT y AST sin usar la información disponible para clasificar riesgo.
- Si el paciente tiene edad, AST, ALT y plaquetas, ya puede calcularse FIB-4.
- No hacerlo lleva a retrasar decisiones útiles.
- FIB-4 no sustituye al juicio clínico, pero en Atención Primaria evita muchos seguimientos desordenados.
12.7. Error 7: interpretar FIB-4 o elastografía sin contexto
- En menores de 35 años, el FIB-4 es menos fiable.
- En mayores de 65 años, hay que ajustar la interpretación.
- La elastografía puede verse influida por obesidad, hepatitis aguda, colestasis o congestión hepática.
- Los rangos intermedios no deben interpretarse como resultados concluyentes.
12.8. Error 8: retrasar una derivación que ya está indicada
| Situación | Error | Qué conviene hacer |
|---|---|---|
| FIB-4 >2,67 | Seguir años en control analítico sin escalar. | Derivar o activar circuito preferente. |
| Sospecha de cirrosis por clínica, analítica, imagen o elastografía | Interpretarlo como “una cifra más”. | Acelerar la derivación y confirmar el estadio; FIB-4 aislado no diagnostica cirrosis. |
| Ascitis, ictericia, esplenomegalia o trombocitopenia | Mantener seguimiento rutinario. | Salir del circuito habitual de AP y derivar con prioridad. |
12.9. Error 9: tratar el hígado sin tratar el terreno metabólico
- MASLD no debe separarse de diabetes, obesidad, hipertensión, dislipidemia o enfermedad renal crónica.
- El control del riesgo cardiovascular sigue siendo una prioridad mayor.
- Perder de vista el terreno metabólico reduce la utilidad real del seguimiento hepático.
12.10. Error 10: creer que el tratamiento es solo “baje de peso”
- La recomendación inespecífica y sin objetivos concretos suele fracasar.
- Conviene dar objetivos realistas, revisar peso y adherencia, y volver a valorar si hay respuesta.
- Si tras unos meses no hay avance suficiente, el error no es escalar el manejo, sino no hacerlo.
12.11. Error 11: usar FIB-4 como criterio único para iniciar tratamiento dirigido
- FIB-4 sigue siendo una prueba de entrada, no una prueba suficiente para etiquetar F2–F3.
- La selección de candidatos a semaglutida 2,4 mg o resmetirom debe apoyarse en NIT de segunda línea y en la exclusión de cirrosis.
- La combinación inicial de ambos como primera estrategia dirigida a MASH no está recomendada en 2026.
12.12. Resumen visual de errores y correcciones
| Error frecuente | Consecuencia | Corrección práctica |
|---|---|---|
| Banalizar el hallazgo de esteatosis | No se identifica fibrosis avanzada. | Pensar en riesgo, no solo en grasa. |
| Usar ALT normal como criterio tranquilizador absoluto | Se infradiagnostica enfermedad relevante. | Integrar perfil metabólico y estratificación. |
| No cuantificar alcohol | Se malclasifica el paciente. | Preguntar cantidad, patrón y duración. |
| No calcular FIB-4 | Se retrasa la estratificación. | Usarlo como primera puerta de entrada. |
| No derivar cuando el riesgo ya es alto | Se retrasa el manejo especializado. | Derivar si FIB-4 es alto o si elastografía, clínica, analítica o imagen sugieren fibrosis avanzada/cirrosis. |
| Tratar el hígado sin el metabolismo | Menor impacto clínico real. | Abordaje conjunto del riesgo cardiometabólico. |
| Iniciar tratamiento dirigido solo por FIB-4 | Riesgo de sobretratar o tratar cirrosis como si fuera F2–F3. | Confirmar con NIT de segunda línea y excluir cirrosis. |
Resumen operativo. En MASLD, los errores más dañinos suelen ser cuatro: banalizar, no estratificar fibrosis, no cuantificar alcohol y olvidar el contexto cardiometabólico. Evitarlos mejora mucho más la práctica clínica que añadir pruebas sin una estrategia clara.
13. Preguntas clínicas frecuentes
Idea clave. Las dudas prácticas en 2026 ya no se limitan a cómo cribar fibrosis: también incluyen cómo reconocer un probable F2–F3, cuándo puede evitarse la biopsia y en qué pacientes semaglutida o resmetirom pasan a ser tratamientos dirigidos a MASH.
13.1. ¿Unas transaminasas normales descartan MASLD o fibrosis avanzada?
No. ALT y AST pueden ser normales pese a existir MASLD y fibrosis clínicamente relevante. En pacientes con diabetes tipo 2, obesidad o varios factores metabólicos, la decisión de estratificar fibrosis debe basarse en el perfil de riesgo y en pruebas no invasivas, no solo en las transaminasas.
13.2. ¿A quién conviene calcular FIB-4 en Atención Primaria?
Especialmente a personas con diabetes tipo 2, obesidad con riesgo metabólico, prediabetes con otros factores, esteatosis conocida en imagen, dos o más factores cardiometabólicos o elevación inexplicada de aminotransferasas. FIB-4 es una herramienta de entrada para decidir quién necesita una segunda prueba.
13.3. ¿Qué hago si el FIB-4 sale entre 1,3 y 2,67?
En adultos de 36 a 65 años es una zona indeterminada. El siguiente paso suele ser VCTE/FibroScan o ELF; MRE puede ser útil si existe discordancia. En mayores de 65 años conviene usar 2,0 como punto de corte inferior para reducir falsos positivos relacionados con la edad.
13.4. ¿FIB-4 puede utilizarse para decidir tratamiento con semaglutida o resmetirom?
No de forma aislada. FIB-4 selecciona a quién estudiar, pero la elegibilidad para tratamiento dirigido a MASH debe apoyarse en una evaluación de fibrosis más específica. La guía 2026 propone intervalos como VCTE 10–20 kPa, MRE 3,1–5,0 kPa o ELF 9,8–11,3, idealmente con confirmación cuando corresponda y siempre excluyendo cirrosis.
13.5. ¿Hace falta biopsia hepática antes de iniciar tratamiento dirigido a MASH?
No de forma rutinaria. La guía EASL–EASD–EASO 2026 recomienda preferir las pruebas no invasivas para identificar candidatos a semaglutida o resmetirom. La biopsia queda para resultados discordantes, sospecha de otra enfermedad hepática, duda entre F2–F3 y cirrosis o situaciones en las que la histología pueda cambiar de forma relevante la decisión terapéutica.
13.6. ¿Qué objetivo de pérdida de peso debería plantearse?
Como referencia práctica, una pérdida de ≥5 % ayuda a reducir la esteatosis, un 7–10 % aumenta la probabilidad de mejorar la inflamación/MASH y, cuando el objetivo es mejorar fibrosis, conviene intentar ≥10 % si es factible y sostenible. La intervención sobre peso sigue siendo parte del tratamiento incluso cuando se prescribe farmacoterapia dirigida a MASH.
13.7. ¿Semaglutida ya es un tratamiento dirigido a MASH?
Sí, en un perfil concreto. Semaglutida 2,4 mg/semana puede utilizarse como tratamiento dirigido a MASH en adultos con enfermedad no cirrótica y fibrosis F2–F3. No debe extrapolarse esta indicación a cualquier paciente con MASLD ni a cualquier dosis de semaglutida.
13.8. ¿Cuándo puede preferirse semaglutida frente a resmetirom?
Semaglutida puede resultar especialmente atractiva si coexisten obesidad o sobrepeso con comorbilidad, diabetes tipo 2 fuera de objetivo, enfermedad cardiovascular establecida o alto riesgo cardiovascular, o enfermedad renal crónica asociada a obesidad y/o diabetes. La elección debe individualizarse; no existe una superioridad universal frente a resmetirom.
13.9. ¿Cuándo puede preferirse resmetirom?
Puede priorizarse en pacientes sin obesidad y sin diabetes tipo 2, o cuando el paciente ya recibe un agonista GLP-1 por otra indicación o no lo tolera. Además, al ser un tratamiento hepático dirigido, su uso exige revisar interacciones y establecer una monitorización específica.
13.10. ¿Se deben iniciar semaglutida y resmetirom a la vez?
No como estrategia inicial rutinaria. La guía 2026 no recomienda comenzar ambos simultáneamente como primera farmacoterapia dirigida a MASH. Si ya existe un GLP-1RA estable por otra indicación y persisten criterios de MASH F2–F3, puede valorarse cambiar a semaglutida 2,4 mg/semana o añadir resmetirom dentro de un circuito especializado o compartido.
14. Bibliografía recomendada
Actualización bibliográfica octubre 2026. La referencia prioritaria para tratamiento farmacológico dirigido a MASH pasa a ser la nueva guía conjunta EASL–EASD–EASO sobre resmetirom y semaglutida.
- European Association for the Study of the Liver (EASL), European Association for the Study of Diabetes (EASD), European Association for the Study of Obesity (EASO). EASL-EASD-EASO guidance on the use of resmetirom and semaglutide as MASH-targeted therapy. J Hepatol. Published online September 28, 2026. doi:10.1016/j.jhep.2026.08.028. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhep.2026.08.028
- European Association for the Study of the Liver, European Association for the Study of Diabetes, European Association for the Study of Obesity. EASL–EASD–EASO Clinical Practice Guidelines on the management of metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease (MASLD). J Hepatol. 2024;81(3):492-542. doi:10.1016/j.jhep.2024.04.031. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhep.2024.04.031
- Younossi ZM, Kalligeros M, Wong VWS, Al-Naamani KM, Tacke F, Tsochatzis E, et al. Updated Global Consensus Recommendations for Risk Stratification, Treatment Initiation, and Response Monitoring in Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease. Clin Gastroenterol Hepatol. 2026;24(9):2333-2347. doi:10.1016/j.cgh.2026.03.030. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cgh.2026.03.030
- Rinella ME, Lazarus JV, Ratziu V, Francque SM, Sanyal AJ, Kanwal F, et al. A multisociety Delphi consensus statement on new fatty liver disease nomenclature. J Hepatol. 2023;79(6):1542-1556. doi:10.1016/j.jhep.2023.06.003. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jhep.2023.06.003
- Harrison SA, Bedossa P, Guy CD, Schattenberg JM, Loomba R, Sanyal AJ, et al. A Phase 3, Randomized, Controlled Trial of Resmetirom in NASH with Liver Fibrosis. N Engl J Med. 2024;390(6):497-509. doi:10.1056/NEJMoa2309000. Disponible en: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2309000
- Sanyal AJ, Newsome PN, Kliers I, Østergaard LH, Long MT, Kjær MS, et al. Phase 3 Trial of Semaglutide in Metabolic Dysfunction-Associated Steatohepatitis. N Engl J Med. 2025;392(21):2089-2099. doi:10.1056/NEJMoa2413258. Disponible en: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2413258
- Loomba R, Hartman ML, Lawitz EJ, Vuppalanchi R, Boursier J, Bugianesi E, et al. Tirzepatide for Metabolic Dysfunction-Associated Steatohepatitis with Liver Fibrosis. N Engl J Med. 2024;391(4):299-310. doi:10.1056/NEJMoa2401943. Disponible en: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2401943
- Targher G, Valenti L, Byrne CD. Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease. N Engl J Med. 2025;393(7):683-698. doi:10.1056/NEJMra2412865. Disponible en: https://doi.org/10.1056/NEJMra2412865
- European Medicines Agency. Rezdiffra (resmetirom): EPAR. Indicación: MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/rezdiffra
- European Medicines Agency. Kayshild (semaglutide): EPAR. Indicación: MASH no cirrótica con fibrosis F2–F3. Disponible en: https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/kayshild
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Rezdiffra: ficha técnica. Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1251962002/FT_1251962002.html
Nota editorial. La guía EASL–EASD–EASO 2026 debe utilizarse como referencia principal para selección de candidatos, elección entre semaglutida y resmetirom, monitorización y criterios de continuidad o cambio del tratamiento dirigido a MASH.
15. Autoevaluación competencial — Enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD): qué cambia en 2026 y cómo cribar fibrosis en la consulta
El objetivo no es examinar, sino favorecer la reflexión clínica y detectar áreas de mejora en el tema que se aborda en el artículo.
Instrucciones: completa los tres bloques. En los bloques 1 y 2 selecciona una respuesta por pregunta y pulsa Corregir. En el bloque 3 realiza tu autoevaluación personal.
Bloque 1 — Conocimientos
Bloque 2 — Habilidades clínicas
Bloque 3 — Actitudes profesionales (Mini-CEX)
1 = nunca | 5 = siempre
≤15 puntos → área de mejora
16–20 puntos → competencia adecuada
21–25 puntos → excelente integración clínica
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